Cuando vienen las olas…

       Un muchacho se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en el lago, pero sin darse cuenta, el botecito impulsado por un ligero viento fue más allá de su alcance.


Apenado corrió a pedir ayuda a un muchacho mayor, que se hallaba cerca,  para que le ayudara en su apuro.

      Sin decir nada el muchacho empezó a tirar piedras y echarlas.


Al parecer en contra del barquito; el pequeño pensó que nunca tendria su bote otra vez y que el muchacho grandote se estaba burlando de él; hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el bote cada piedra iba un poco más allá de éste y originaba una pequeña ola que hacía retroceder el barco hasta la orilla.


Cada piedra estaba calculada y por último el juguete fue traído al alcance del niño pequeño, que quedó contento y agradecido con la posesión de su pequeño tesoro.


A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables y sin sentido ni plan; pero si esperamos un poco nos daremos cuenta de que cada prueba, cada tribulación, es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida, que nos trae más cerca de Dios……

Bienaventuranzas

Bienaventuranzas
Santo Tomás Moro
 

 Felices los que saben reírse de sí mismos,
porque nunca terminarán de divertirse.

 Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita,
porque evitarán muchos inconvenientes.

 Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas  porque
llegarán a ser sabios.

 Felices los que saben escuchar y callar,
porque aprenderán cosas nuevas.

 Felices los que son suficientemente inteligentes,
como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean.

 Felices los que están atentos a las necesidades de los demás,
sin sentirse indispensables, porque serán distribuidores de alegría.

 Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas
y tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida.

 Felices los que saben apreciar una sonrisa
y olvidar un desprecio, porque su camino será pleno de sol.

 Felices los que piensan antes de actuar
y rezan antes de pensar, porque no se turbarán por los imprevisible.

 Felices ustedes si saben callar y ójala sonreir cuando se les quita la palabra,
se los contradice o cuando les pisan los pies,
porque el Evangelio comienza a penetrar en su corazón.

 Felices ustedes si son capaces de interpretar siempre con benevolencia las actitudes de los demás aún cuando las apariencias sean contrarias.
Pasarán por ingenuos: es el precio de la caridad.

 Felices sobretodo, ustedes,
si saben reconocer al Señor en todos los que encuentran
entonces habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.

El viejo Jim

Una vez un Sacerdote estaba dando un recorrido por la Iglesia al mediodia al pasar por el Altar decidio quedarse cerca para ver quien habia venido a rezar. En ese momento se abrio la puerta, el sacerdote fruncio el entrecejo al ver a un  ombre acercandose por el pasillo; el hombre estaba sin afeitarse desde hace varios dias, vestia una camisa rasgada, tenia el abrigo gastado cuyos bordes se habian comenzado a deshilachar. El hombre se arrodillo, inclino la cabeza, luego se levanto y se fue. Durante los siguientes dias el mismo hombre, siempre al mediodia, estaba en la Iglesia cargando una maleta… se arrodillaba brevemente y luego volvia a salir. El sacerdote, un poco temeroso, empezo a sospechar que se tratase de un ladron, por lo que un dia se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponia a salir le regunto: “¿Que haces aqui?”. El hombre dijo que trabajaba cerca y tenia media hora libre para el almuerzo y provechaba ese momento para rezar, “Solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fabrica queda un poco lejos, asi que solo me arrodillo y digo: “Senor, solo vine nuevamente para contarte cuan feliz me haces cuando me liberas de mis pecados… no se muy bien rezar, pero pienso en Ti todos los dias… asi que Jesus, este es Jim reportandose”. El Padre, sintiendose un tonto, le dijo a Jim que estaba bien y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El sacerdote se arrodillo ante el altar, sintio derretirse su corazon con el gran calor del amor y encontro a Jesus. Mientras lagrimas corrian por sus mejillas, en su corazon repetia la plegaria de Jim: “SOLO VINE PARA DECIRTE, SEÑOR, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE TE ENCONTRE A TRAVES DE MIS SEMEJANTES Y ME LIBERASTE DE MIS PECADOS… NO SE MUY BIEN COMO REZAR, PERO PIENSO EN TI TODOS LOS DIAS… ASI QUE JESUS, SOY YO REPORTANDOME”. Cierto dia el sacerdote noto que el viejo Jim no habia venido. Los dias siguieron pasando sin que Jim volviese para rezar. Continuaba ausente, por lo que el Padre comenzo a preocuparse, hasta que un dia fue a la fabrica a preguntar por el; alli le dijeron que el estaba enfermo, que pese a que los medicos estaban muy preocupados por su estado, todavia creian que tenia una oportunidad de sobrevivir. La semana que Jim estuvo en el hospital trajo muchos cambios, el sonreia todo el tiempo y su alegria era contagiosa. La enfermera Jefe no podia entender por que Jim estaba tan feliz, ya que nunca habia recibido ni flores, ni tarjetas, ni visitas. El sacerdote se acerco al lecho de Jim con la enfermera y esta le dijo, mientras Jim escuchaba: “Ningun amigo ha venido a visitarlo, el no tiene a donde recurrir”. Sorprendido, el viejo Jim dijo con una sonrisa: “La enfermera esta equivocada… pero ella no puede saber que TODOS LOS DIAS, desde que llegue aqui, al MEDIODIA, un querido amigo mio viene, se sienta aqui en la cama, me agarra de las manos, se inclina sobre mi y me dice: “SOLO VINE PARA DECIRTE, JIM, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE ENCONTRE TU AMISTAD Y TE LIBERE DE TUS PECADOS. SIEMPRE ME GUSTO OIR TUS PLEGARIAS, PIENSO EN TI CADA DIA.. ASI QUE JIM, ESTE ES JESUS REPORTANDOSE”.

PARA SER FELICES


Contemos nuestras bendiciones en lugar de nuestras dificultades…

Contemos nuestras ganancias en lugar de nuestras pérdidas…

Contemos nuestras alegrías en lugar de nuestras penas…

Contemos nuestros amigos en lugar de nuestros enemigos…

Contemos nuestras sonrisas en lugar de nuestras lágrimas…

Contemos nuestra valentía en lugar de nuestros temores…

Contemos nuestra salud en lugar de nuestras riquezas…

Contemos con Dios en lugar de contar con nosotros…

Dar y Recibir


Una vez un limosnero que estaba tendido al lado de la calle
vió a lo lejos venir al rey con su corona y su capa.
Pensó:
 “Le voy a pedir, él es un buen hombre, de seguro me dará algo”.
Cuando el rey pasó cerca, le dijo:
“Majestad, ¿me podría, por favor, regalar una moneda?”
… aunque en su interior pensaba que el le iba a dar mucho.

El rey le miró y le respondió:

“¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?”

El mendigo no sabía que responder y sólo atinó a balbucear:

“Pero, Majestad…yo no tengo nada!”.

El rey contestó:

“¡Algo debes tener… Busca!”.
Entre asombro y enojo, el mendigo buscó entre sus cosas y vió
que tenía una naranja,
un bollo de pan y unos granos de arroz.
Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darlos,
así que en medio de su enojo tomó 5 granos de arroz y se los dió al rey.

Complacido, el dijo:

 “¡Ves como sí tenías!”.
Y le dió 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.

El mendigo dijo entonces:

“Majestad… creo que acá tengo otras cosas…”.
Pero el rey lo miró fijamente a los ojos y, con dulzura, le comentó:
 “Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo yo dar”.

(Es fácil en esta historia reconocer el acto de dar y recibir.)

 ¿Cuántas veces en nuestras acciones, que decimos son de servicio,
entran en juego el egoísmo y nuestros propios intereses?
¿Cuántas veces realizamos una misión
sólo pensando en la ganancia personal que nos reportará?
Demos de corazón, sin calcular, sin sacar cuentas,
sin pensar en lo que recibiremos a cambio…
y la mayor ganancia será la felicidad que sentiremos al dar

Referencia a La Santa Biblia

I.- Introducción

Alguien ha dicho que la Biblia que es “la biblioteca divina,” y ésta es una afirmación acertada. Aunque pensamos de la Biblia como un solo libro, y lo es en un sentido, se compone de 66 libros.

La Biblia, que comienza con el Génesis y termina con el Apocalipsis, se halla dividida en dos secciones principales. La primera parte se llama “Antiguo Testamento” y contiene 39 libros. La segunda sección es el “Nuevo Testamento” y se compone de 27 libros.

Al comienzo de la Biblia hay un indice que indica los nombres de los libros y el número de la página en que cada uno empieza.

 

II.- ¿Quién escribio la Biblia?

Desde el punto de vista humano la Biblia fue escrita por 36 personas, a lo menos, en el curso de unos 1600 años. Lo importante es tener presente que estos hombres escribieron bajo el control directo de Dios. Dios, mediante su Espíritu, los iba guiando a medida que escribían para que dijieran exactamente lo que El quería. Esto es lo que significa la palabra “inspiración.” Las siguientes citas sacadas de la Biblia misma enseñan que ésta es inspirada por Dios:

[2 Pedro 1:21] Pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.

[2 Timoteo 3:16,17] Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.

Por consiguiente, la Biblia es la Palabra de Dios. No es suficiente decir que la Biblia contiene la Palabra de Dios. Esto podría dar a entender que algunas partes son inspiradas por Dios y otras no. La Biblia en su totalidad es inspirada por Dios. “Toda Escritura es inspirada divinamente.”

Otro punto importante que debe recordarse es que la Biblia es el único libro escrito por inpiración divina. En el último capítulo de la Biblia, Dios advierte severamente que no se añada o se quite de la Biblia. Leáse Apocalipsis 22:18-19.

 

III.- ¿Cuál es el tema de la Biblia?

Aunque la Biblia se compone de 66 libros, su tema principal es CRISTO. El Antiguo Testamento contiene muchas predicciones o profecías acerca de Cristo. El Nuesto Testamento relata el cumplimiento de las mismas con la venida y obra de Cristo en este mundo.

 

IV.- ¿Cuál es el contenido de la Biblia?

La Biblia relata la historia de este mundo desde el momento de su creación hasta el tiempo cuando habrá un cielo nuevo y una tierra nueva.

El Libro de Génesis relata la creación del mundo, la entrada del pecado, el diluvio y el comienzo de la nación de Israel. Desde el libro de Exódo hasta el libro de Esther se narra la historia de Israel hasta aproximadamente 400 años antes del nacimiento de Cristo. Desde el libro de Job hasta el libro de El Cantar de los Cantares, encontramos maravillosas expresiones de poesía plenas de sabiduría. El resto del Antiguo Testamento, desde el libro de Isaías hasta el libro de Malaquías, es profético, es decir, que estos libros contienen mensajes de Dios al pueblo de Israel acerca de su condición presente y su destino futuro.

El Nuevo Testamento comienza con los cuatro Evangelios, cada uno de los cuales relata la vida del Señor Jesucristo. Después sigue el libro de Los Hechos de los Apóstoles (o los Actos) en el cual se cuenta la historia del moviemiento cristiano en su principio y la vida del gran apóstol San Pablo. Después vienen cartas o epístolas a diferentes iglesias en individuos, acerca de las grandes verdades de la FE y también con instrucciones prácticas concernientes a la vida cristiana. Finalmente vieve El Apocalipsis o La Revelación donde vislumbramos los acontecimientos futuros que habrán de tener lugar en el cielo, en la tierra y en el infierno.

 

V.- Conclusión

Lo que sigue es un merecido tributo a lo que la Biblia es:
“Este libro contiene los pensamientos de Dios, la condición del hombre, el camino de salvación, en triste fin de los pecadores y la dicha de los creyentes. Sus doctrinas son santas, sus preceptos irresistibles, sus historias ciertas, sus decisiones inmutables. Léela para ser sabio, créela para ser salvo y practícala para ser santo. Contiene luz para guiarte, aliento para nutrirte y consuelo para animarte. Es el mapa de los viajeros, la brújula del piloto, la espada del soldado y la regla de conducta del cristiano. Aquí se ve el paraíso restaurado, el cielo abierto y el velo descorrido acerca del infierno. Cristo es su tema principal, nuestro bien su propósotp y la gloria de Dios su fin. Léela despacio, frecuentemente y con oración. Es una mina de riquezas, un paraíso de gloria y un río de placer. Recompensa el empeño puesto en su lectura; y condena a todos aquellos que tienen en poco su sagrado contenido. Es el Libro de los libros, el Libro de Dios, la revelación de Dios al hombre (copiado). 

Soy libre

Soy libre cuando creo en un Dios que todo lo ha creado en libertad

Soy libre cuando acepto la libertad de los otros

Soy libre cuando mi libertad vale màs que el dinero

Soy libre cuando acepto que en mi vida el primado pertenece a mi conciencia

Soy libre cuando logro decubrir la parte de bondad que existe en todo ser creado

Soy libre si advierto que los demàs me necesitan

Soy libre cuando soy cpaz de amar el pedazo de vida que tengo ente la manos, sin angustirme del mañana.

Soy libre si solo la verdad puede hacerme cambiar de camino.

Soy libre cuando, ante cada elecciòn, elijo no lo que màs me agrada sino lo que màs me hace persona.

Soy libre cuando tengo la certeza de que Dios cree en mi.

 


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