Biblia: Nuevo Testamento

Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento está compuesto de veintisiete libros escritos por nueve autores diferentes. Basado en sus características y clasificados se dividen en tres grandes grupos: Los históricos (5 libros, los Evangelios y Hechos), Los Epistolares (21 libros, Romanos hasta Judas) y El Profético (1 libro, Apocalipsis).

El Nuevo Testamento es un registro de eventos históricos, las ‘Buenas Noticias’ los eventos de la vida salvadora de nuestro Señor Jesús Cristo — Su pasión, vida, muerte, resurrección, ascensión, y la continuación de Su obra en el mundo — la cual es explicada y aplicada por los apóstoles a quienes Él escogió y envió al mundo. También es el cumplimiento de los eventos largamente anticipados por el Antiguo Testamento. Es historia sagrada, la cual, se escribió bajo la guía sobrenatural del Espíritu Santo. Esto significa que, como el Antiguo Testamento, es protegido del error humano y posee autoridad divina para la iglesia y a lo largo de la historia humana hasta el regreso del propio Señor.

 

 

 

Evangelio según San Mateo Evangelio según San Marcos Evangelio según San Lucas Evangelio según San Juan
Hechos de los Apóstoles Epístola de los Romanos 1era. Epístola a los Corintios 2da. Epístola a los Corintios
Epístola a los Gálatas Epístola a los Efesios Epístola a los Filipenses Epístola a los Colosenses
1ra. Epístola a los Tesalonicenses 2da. Epístola a los Tesalonicenses 1ra. Epístola a Timoteo 2da. Epístola a Timoteo
Epístola a Tito Epístola a Filemón Epístola a los Hebreos Epístola a Santiago
1ra. Epístola de San Pedro 2da. Epístola de San Pedro 1ra. Epístola de San Juan 2da. Epístola de San Juan
3ra. Epístola de San Juan Epístola de San Judas Apocalipsis


Abreviaturas del Nuevo Testamento
Mt Evangelio de Mateo 2 Ts 2 Tesalonicenses
Mr Evangelio de Marcos 1 Ti Primera Timoteo
Lc Evangelio de Lucas 2 Ti Segunda Timoteo
Jn Evangelio de Juan Tit Epístola a Tito
Hch Hechos de los Apóstoles Flm Epístola a Filemón
Ro Epístola a los Romanos He Hebreos
1 Co Primera Epístola a los Corintios Stg Epístola  de Santiago
2  Co Segunda Epístola  a los Corintios 1 P Primera Epístola de Pedro
Epístola  a los Gálatas 2 P Segunda Epístola de Pedro
Ef Epístola a los Efesios 1 Jn Primera de Juan
Fil Epístola  a los Filipenses 2 Jn Segunda Epístola de Juan
Col Epístola a los Colosenses 3 Jn Tercera Epístola de Juan
1 Ts Primera Epístola a los Tesalonicenses Jud Epístolade San Judas
Ap Apocalipsis
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Biblia: Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento es el conjunto de la primera parte de los libros canónicos de la Santa Biblia. Abarca tanto el Pentateuco (Génesis, Exodo, levítico, Numeros y Deuteronomio) como libros históricos, proféticos y sapienciales.

Génesis Éxodo Levítico Números
Deuteronomio Josué Jueces Rut
Libro 1ro. de Samuel Libro 2do. de Samuel Libro 1ro. de los Reyes Libro 2do. de los Reyes
Libro 1ro. de las Crónicas Libro 2do. de las Crónicas Esdras Nehemías
Tobías Judit Ester Macabeos
II Macabeos Job Los Salmos Proverbios
Eclesiastés Cantar de los Cantares Sabiduría Eclesiástico
Isaías Jeremías Lamentaciones Baruc
Ezequiel Daniel Oseas Joel
Amós Abdías Jonás Miqueas
Nahúm Habacuc Sofonías Ageo
Zacarías Malaquías

 


 

Abreviaturas del Antiguo Testamento

Gn Génesis 2 Cr Segunda Crónicas Dn Daniel
Ex Exodo Esd Esdras Os Oseas
Lv Levítico Neh Nehemías Jl Joel
Nm Números Est Ester Am Amós
Dt Deuteronomio Job Job Abd Abdías
Jos Josué Sal Salmos Jon Jonás
Jue Jueces Pr Proverbios Mi Miqueas
Rt Rut Ec Eclesiastés Nah Nahúm
1 S Primera Samuel Cnt Cantar de los Cantares Hab Habacuc
2 S Segunda Samuel Is Isaías Sof Sofonías
1 R Primera de Reyes Jer Jeremías Hag Hageo
2 R Segunda de Reyes Lm Lamentaciones Zac Zacarías
1 Cr Primera  Crónicas Ez Ezequiel Mal Malaquías

 

Jesus el rey de reyes

Jesus

El infierno existe y podríamos ir ahí

El infierno existe y podríamos ir ahí!
Fátima y la visión del infierno

Padre Marcel Nault [1] (1927-1997)

Discurso pronunciado por el Padre Marcel Nault en la Conferencia Mundial de Paz de Obispos Católicos, en Fátima, Portugal, en el año 1992. Este discurso causó tal impacto que después de la conferencia, algunos Obispos pidieron al Padre Nault que escuchara sus confesiones.

Nuestro Señor Jesucristo vino a la tierra por un motivo, para salvar a las almas del Infierno. Enseñar la realidad del Infierno es la tarea más importante e ineludible de la Santa Iglesia Católica. Uno de los grandes Padres de la Iglesia, San Juan Crisóstomo, continuamente enseñaba que Nuestro Señor Jesucristo predicaba con más frecuencia sobre el Infierno que sobre el Cielo. Algunos piensan que es mejor predicar sobre el Cielo. No estoy en acuerdo. Predicar sobre el Infierno produce muchas más y mejores conversiones que las obtenidas con la mera predicación sobre el Cielo.

San Benito, el fundador de los Benedictinos, al estar viviendo en Roma el Espíritu Santo le dijo: “Tú vas a perder tu alma en Roma e irás al Infierno”. Él dejó Roma y se retiró a vivir en el silencio y la solicitud fuera de Roma para meditar sobre la vida de Jesús y el Santo Evangelio. San Benito huyó de todas esas ocasiones de pecado de la Roma pagana. Él oró, se sacrificó por sí mismo y por los pecadores. El Espíritu Santo difundió la noticia de su santidad. Como resultado, la gente lo visitaba para ver, escuchar y seguir su ejemplo y consejo. San Benito se apartó por sí mismo de toda ocasión de pecado y alcanzó la santidad. La Santidad atrae a las almas.

¿Por qué piensan que San Agustín cambió su vida? ¡Por temor al Infierno! Yo predico con frecuencia sobre la trágica realidad del Infierno. Es un dogma católico que sacerdotes y obispos ya no predican más. El Papa Pío IX, que pronunció los dogmas de la Infalibilidad del Papa y el de la Inmaculada Concepción de María, y que también emitió su famoso Sílabo condenatorio contra los errores y herejías del mundo moderno, solía pedir a los predicadores que enseñaran a los fieles con mayor frecuencia sobre las Cuatro Postrimerías, en especial sobre el Infierno, así como él mismo daba ejemplo predicando. El Papa pidió esto porque la meditación sobre el Infierno genera santos.

Los santos temen al Infierno

Aquí nos encontramos con algo curioso, los santos temen ir al Infierno pero los pecadores no sienten tal temor. San Francisco de Sales, San Alfonso María Liguorio, el Santo Cura de Ars, Santa Teresa de Ávila, Santa Teresita del Niño Jesús, tuvieron miedo de ir al Infierno. San Simón Stock, el Superior General del Carmelo, sabía que sus monjes tenían miedo de ir al Infierno. Sus monjes ayunaban y hacían oración. Vivían recluidos, separados del peligroso mundo dominado por Satanás. Aún así tenían miedo de ir al Infierno. En 1251, Nuestra Señora del Monte Carmelo se apareció en Aylesford, Inglaterra, a San Simón Stock. Ella le dijo: “No teman más, te entrego una vestidura especial; todo el que muera llevando esta vestidura no irá al Infierno”. Yo llevo puesto mi Escapulario del Carmen bajo mis vestiduras y llevo otro en mi bolsillo porque nunca sé cuándo la gente me pedirá que les hable sobre el Infierno o el Escapulario del Carmen.

María dijo al sacerdote dominico, el beato Alán de la Roche, “Yo vendré y salvaré al mundo a través de Mi Rosario y Mi Escapulario”. Uno no puede especializarse en todo y enseñar sobre todo; uno debe elegir. Yo creo que ésta es la voluntad de Dios: que yo predique sobre el Infierno. Un Moseñor, mi superior hace tiempo, me dijo en una ocasión: “Predicas con demasiada frecuencia sobre el Infierno y eso asusta a la gente”. Él agregó: “Marcel, yo nunca he predicado sobre el Infierno, porque a la gente no le gusta. Tú los asustas”. En un tono muy amistoso, Monseñor me dijo en su oficina: “Marcel, yo nunca he predicado sobre el Infierno y nunca lo haré, y mira qué agradable y prestigiada posición he alcanzado”. Yo guardé un largo silencio, luego lo mire a los ojos. “Monseñor”, le dije, “usted está en la vía del Infierno para toda la eternidad. Monseñor, usted predica para complacer al hombre, en lugar de predicar para complacer a Cristo y salvar a las almas del Infierno. Monseñor, es un pecado mortal de omisión el rehusarse a enseñar el Dogma Católico sobre el Infierno”. Cuando Dios envió Profetas en el Antiguo Testamento, fue para recordarle al hombre que regresara a la verdad, que regresara a la santidad. Jesús vino, predicó y envió a sus Apóstoles al mundo para predicar el Santo Evangelio. La Serpiente vino y difundió su veneno a través de herejías, pero Jesús envió a su Amadísima Madre, la Reina de los Profetas: “Ve a la tierra y destruye las herejías”. Los Padres de la Iglesia han escrito que la Madre de Dios es el martillo de las herejías. Si se toman el tiempo de estudiar con gran atención el mensaje de Nuestra Señora de Fátima, notarán que es un mensaje de lo más trágico y profundo, que refleja las enseñanzas del Santo Evangelio.

Las Lecciones dadas en Fátima

El resumen del Mensaje de Fátima es, que el Infierno existe. Que el Infierno es eterno y que iremos ahí si morimos en estado de pecado mortal. “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?” Nuestra Señora vino y nos dijo que podemos salvarnos a través de sus dos divinos sacramentos de predestinación: el Santo Rosario y el Escapulario del Carmen. También manifiesta un énfasis especial sobre la Devoción a su Inmaculado Corazón y la Devoción de los Primeros Cinco Sábados. En la primera aparición del Ángel de Portugal en el Cabeco, en mayo de 1916, el Ángel vino a los tres niños y les mostró cómo adorar a Dios con la oración: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y Te amo. Te pido perdón por los que no creen, ni adoran, ni esperan y no Te aman”. El Ángel oró esta oración mientras se postraba con la frente en el suelo. El Ángel de Fátima les había mostrado a los tres niños en el orden de las oraciones, qué es lo primero. Primero, uno debe adorar a Dios y después orar a los santos. Primero Dios, las criaturas después. El Ángel de Fátima mostró al hombre que debe adorar a Dios y orar ante Él de rodillas. Cuanto más conoce el hombre a Dios, más se humilla ante Dios su Creador.

El gran Obispo francés Bossuet dijo: “El hombre en verdad se engrandece cuando está de rodillas”. Sí, el hombre realmente se engrandece cuando se arrodilla ante su Creador y Redentor, Jesús, en el Santísimo Sacramento. El Ángel de Fátima vino a enseñarles a los tres niños que nuestro primer deber, de acuerdo con el Primer Mandamiento, es adorar a Dios. En su tercera aparición en el Cabeco, el Ángel de Portugal vino con un Cáliz en su mano izquierda y una Hostia en la mano derecha. Los niños se preguntaban qué estaba pasando. El Ángel milagrosamente suspendió el Cáliz y la Hostia en el aire y se postró en tierra y recitó una oración Trinitaria de profunda adoración: “Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Te adoro profundamente y Te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de todas las ofensas, sacrilegios, abandonos e indiferencias con Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, Te pido la conversión de los pobres pecadores”.

Dios desea que Le adoremos de rodillas. ¿Nos arrodillamos en adoración y oración ante Jesús en el Santísimo Sacramento? Debemos hacerlo. Cuando los tres Reyes Magos de Oriente fueron a Belén y entraron en donde estaba el Niño Jesús, se postraron frente a Él para adorarlo de rodillas. Tenemos este ejemplo en las Escrituras y del Ángel de Fátima, que Dios quiere que Le adoremos de rodillas.

El Reforzamiento de los Dogmas Católicos

Un año más tarde, el 13 de mayo de 1917, los niños vieron a una jovencita aparecerse ante ellos. Era la primera aparición de Nuestra Señora. Lucía le preguntó: “¿De dónde vienes?” Ella le contestó: “Vengo del Cielo”. El Dogma Católico de la existencia del Cielo. Los niños preguntaron: “¿Iremos al Cielo?” Ella contestó: “Sí, irán al Cielo”. Entonces preguntaron: “¿Nuestras dos amiguitas están en el Cielo?” María les contestó: “Una de ellas, sí”. Los niños preguntaron: “¿Dónde está la otra chica? ¿Está en el Cielo?” María les contestó: “Ella está en el Purgatorio y lo estará hasta el fin del mundo”. Esta chica tenía unos 18 años de edad. Un segundo Dogma Católico, el Purgatorio existe y prevalecerá hasta el fin de este mundo. La Madre de Dios no puede mentir. El Ángel de Fátima enseñó a los tres niños cómo adorar a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Este es un reforzamiento del Dogma de la Santísima Trinidad, el mayor de todos, sin el cual la Cristiandad no podría permanecer. Debemos adorar a las Tres personas de la Santísima Trinidad.

Una Visión del Infierno

El viernes 13 de julio de 1917, Nuestra Señora se apareció en Fátima y les habló a los tres pequeños videntes. Nuestra Señora nunca sonrió. ¿Cómo podía sonreír, si en ese día les iba a dar a los niños la visión del Infierno? Ella dijo: “Oren, oren mucho porque muchas almas se van al Infierno”. Nuestra Señora extendió sus manos y de repente los niños vieron un agujero en el suelo. Ese agujero, decía Lucía, era como un mar de fuego en el que se veían almas con forma humana, hombres y mujeres, consumiéndose en el fuego, gritando y llorando desconsoladamente. Lucía decía que los demonios tenían un aspecto horrible como de animales desconocidos. Los niños estaban tan horrorizados que Lucía gritó. Ella estaba tan atemorizada que pensó que moriría. María dijo a los niños: “Ustedes han visto el Infierno a donde los pecadores van cuando no se arrepienten”.

Un Dogma Católico más, la existencia del Infierno. El Infierno es eterno. Nuestra Señora dijo: “Cada vez que recen el Rosario, digan después de cada década: Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia”. María vino a Fátima como profeta del Altísimo para salvar a las almas del Infierno. El patrono de todos los pastores, San Juan María Vianney, solía predicar que el mayor acto de caridad hacia el prójimo era salvar su alma del Infierno. Y el segundo acto de caridad es el aliviar y librar a las almas de los sufrimientos del Purgatorio. Un día en su pequeña iglesia (donde hasta este día se conserva su cuerpo incorrupto), un hombre poseído por el demonio se le acercó a San Juan María Vianney y le dijo: “Te odio, te odio porque arrebataste de mis manos a 85 mil almas”. Eminencias, Excelencias, Sacerdotes, cuando seamos juzgados por Jesús, Jesús nos hará una sola pregunta: “Yo te constituí Sacerdote, Obispo, Cardenal, Papa, ¿cuántas almas salvaste del Infierno? San Francisco de Sales, de acuerdo con estadísticas, ha convertido, y probablemente salvado, a más de 75 mil herejes. ¿Cuántas almas has salvado tú? Cuando leemos a los Padres de la Iglesia, a los Doctores de la Iglesia y a los santos, uno se estremece ante una realidad: todos ellos enseñaron el Evangelio de Jesús y sobre las Cuatro Postrimerías: Muerte, Juicio, Infierno y Paraíso. Todos han predicado el Dogma Católico del Infierno porque cuando meditamos en el destino de los condenados, no deseamos ir al Infierno. No es mi intención criticar a los Obispos, pero debo confesar esta verdad. En mis 30 años de sacerdocio, es triste reconocer que nunca he visto, ni escuchado, que un Obispo, aún mi Obispo o cualquier otro Obispo, predique el Dogma de la Iglesia Católica Romana sobre el Infierno. Supongo que en sus países o en otros lugares sí lo hacen, pero en Norteamérica no es predicado este Dogma de Fe.

Cierto día en una catedral le dije a un Obispo: “Su Excelencia, usted realiza bellas meditaciones sobre el Santo Rosario cada noche por la radio. Esto es hermoso. Pero debo preguntarle, por qué no abrevia un poco su meditación e inserta después de cada decena del Rosario la oración: ‘Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia’. ¿Por qué se rehúsa decir esta pequeña oración después de cada decena, tal como lo pidió Nuestra Señora de Fátima el 13 de julio de 1917, después de que les había mostrado el Infierno a los tres videntes?” El Obispo me dijo: “Mire, a la gente no le gusta que prediquemos sobre el Infierno, la palabra Infierno les asusta.”No estamos para predicar lo que complazca a las multitudes sino para salvar sus almas del Infierno, para evitar que vayan al Infierno eternamente. Es probable que esta afirmación no sea aceptada por todos los Obispos pero con frecuencia los oigo rezar el Rosario omitiendo esta oración piadosa para salvar almas del Infierno.

Yo creo que esta pequeña oración de Nuestra Señora de Fátima dada a los niños el 13 de julio de 1917, es más poderosa y más placentera a Dios que cualquier meditación por bella que sea, aunque haya sido expresada por un Obispo. Cada uno de nosotros hemos recibido nuestra misión de Dios, y creo que Jesús y Nuestra Señora desean que mi misión sea que yo predique sobre el Infierno. Por esto es que predico sobre el Infierno. Hay muchas revelaciones que podemos leer en la biografía de las almas privilegiadas. Algunas almas que están en el Infierno han sido obligadas por Dios a hablarnos para ayudarnos a crecer en nuestra fe. Constituye un pecado mortal de omisión el rehusarse a predicar el Dogma Católico sobre el Infierno. Tales almas condenadas han dicho:”Podríamos soportar estar en el Infierno por mil años. Podríamos soportar estar en el Infierno un millón de años, si supiéramos que un día dejaríamos el Infierno”. Amigos míos, debemos meditar, no sólo en el fuego del Infierno, no sólo en la privación de contemplación de Dios, sino también en la eternidad del Infierno. Meditar seriamente frente al Sagrario sobre el Dogma Católico sobre el Infierno. Queridos Obispos, ustedes deben predicar por completo el Evangelio de Jesús, incluyendo la trágica realidad del Infierno eterno.

Concepto Herético de la Misericordia de Dios

Un sacerdote en una conferencia carismática dijo a una multitud de unas 3 mil personas y unos 100 sacerdotes que: “Dios es amor, Dios es misericordia y verán su infinita Misericordia en el fin del mundo, cuando Jesús liberará a todas las almas del Infierno, aún a los demonios”. Este sacerdote sigue predicando y su Obispo no suspende sus facultades por enseñar tal herejía. “Vayan al fuego eterno”, dijo Jesús. Fuego eterno, no fuego temporal. Con mi limitada inteligencia humana me atrevo a hacer una pequeña reflexión filosófica: “Dios es amor. Dios es Nuestro Padre. ¿Cómo puede un padre, ¡por amor de Dios!, tomar al pequeño Pedro y arrojarlo a un horno ardiente? Es imposible. Es un insulto a Dios, que Es amor”. ¿Cuántas veces han escuchado esto? La verdad, sin embargo, es que el Infierno existe. El Infierno es eterno, y todos iremos al Infierno si morimos en estado de pecado mortal. Yo puedo ir al Infierno. Ustedes pueden ir al Infierno. Si algunos de nosotros morimos en pecado mortal, estaremos en el Infierno por toda la eternidad, ardiendo, llorando y gritando sin consuelo. No por un millón de años, sino por billones y billones y billones de años y más allá, por toda la eternidad.

En nuestra vida mortal, ¿quién no ha cometido un pecado mortal? Un solo pecado mortal no confesado con arrepentimiento, antes de morir, es suficiente para que Jesús nos arroje al Infierno. Uno de los grandes Padres de la Iglesia, Patrón de todos los predicadores católicos, San Juan Crisóstomo dijo: “Pocos Obispos se salvan y muchos sacerdotes se condenan”. Cuando venía de Lisboa a Fátima por autobús, tuve la ocasión de predicar a los laicos, sacerdotes y obispos presentes en el autobús. Les imploré: “Por favor, cuando lleguen a Fátima, por qué no se animan a hacer una buena confesión general de vida. Quizás hace diez años, quizás hace cincuenta, no han tenido el valor de confesar ese pecado grave por vergüenza. Por favor, hagan una confesión santa y completa en Fátima antes de su regreso. Hay muchos sacerdotes en Fátima que nunca más volverán a ver hasta que lleguen al Cielo”. Yo predico a los Obispos como lo hago con toda persona, porque los Obispos también tienen un alma que salvar. Y si los Obispos son realmente humildes, aceptarán la verdad aún si proviene de un simple y ordinario sacerdote. No nos vayamos de Fátima sin hacer una Santa Confesión General.

Un Gran Acto de Caridad

Sus Excelencias, Jesús nos hizo sacerdotes. Jesús, Nuestro Señor, nos escogió entre millones de hombres para hacernos sacerdotes. Nos hicimos sacerdotes por un motivo: para ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa a Dios Padre Todopoderoso, para rezar el Breviario cada día y para predicar el Evangelio de Jesús para salvar las almas del Infierno. Nadie tiene la seguridad de ir al Cielo a menos que haya recibido una revelación privada de Dios como le ocurrió al Buen Ladrón en la cruz o a los tres videntes de Fátima. ¿Por qué no abrazar los medios seguros que el Cielo nos ha dado, el Santo Rosario (“la devoción a Mi Rosario es un signo seguro de predestinación”), el Escapulario del Carmen y el maravilloso Sacramento de la Confesión.

Prediquen, mis queridos Obispos, como los hacían los Padres de la Iglesia. La tarea principal de un Obispo es predicar, no sólo administrar una diócesis. La Iglesia necesita ver y escuchar a los Obispos predicando como lo hacían los Padres de la Iglesia. Si uno solo de ustedes, Obispos presentes aquí en Fátima, regresara a su diócesis y en ciertas ocasiones predicara sobre las Cuatro Postrimerías junto con todo el mensaje de Fátima, qué gran acto de caridad sería para todos sus amados fieles. Con la asistencia del Espíritu Santo digan a sus fieles: “Escuchen, mis hermanos en Cristo, yo soy su Obispo, estoy aquí para salvar su alma del Infierno. Por favor escuchen, acepten y mediten mi enseñanza en este día. Ustedes también, mis amados sacerdotes de mi diócesis, imiten a su Obispo, y prediquen sobre el Infierno con la autoridad que Jesús les ha dado. Prediquen cuanto menos una vez al año un sermón completo sobre el Infierno”. Si hacen esto, están realizando el mayor acto de caridad de su sacerdocio, de su episcopado.

Como mencioné anteriormente, en mis treinta años de sacerdocio, nunca he escuchado a un Obispo predicar sobre el Infierno. Cuando deseo encontrar un sermón sobre el Infierno, me veo obligado a leer a San Juan Crisóstomo, a los Padres de la Iglesia, a los Doctores de la Iglesia y a los santos predicadores. Queridos Obispos, por favor, prediquen sobre el Infierno como lo hizo Jesús, Nuestra Señora de Fátima, los Padres y los Doctores de la Iglesia y salvarán a muchas almas. Quien salva a un alma, salva a su propia alma. Predicar sobre el Infierno es un gran acto de caridad porque quienes los escuchan creerán por la autoridad que les confiere la Iglesia. Estas personas rectificarán su modo de vivir y harán una santa confesión de sus pecados.

El Vestido de Gracia

La gente con frecuencia me pregunta: “¿Por qué, Padre, es que ya no se predica sobre el Escapulario del Carmen? En el pasado recibíamos el Escapulario en nuestra Primera Comunión, pero ahora ya no hay más bendiciones e imposiciones del Escapulario del Carmen. ¿El Escapulario del Carmen sigue siendo válido como en el pasado?” Sí, el Escapulario del Carmen es válido en estos tiempos también, esta verdad no ha cambiado. El sábado 13 de octubre de 1917, durante el Milagro del Sol en Fátima, la Virgen María apareció ante los tres videntes sosteniendo el Escapulario del Carmen en una de sus manos. La hermana Sor Lucía dijo: “El Rosario y el Escapulario del Carmen son inseparables”. ¿Por qué entonces los sacerdotes ya no predican sobre el Escapulario del Carmen? ¿Cómo podrían hacerlo si deliberadamente rehúsan predicar sobre el Infierno? Si nunca predican sobre el Infierno, la gente no creerá en el Infierno y por tal motivo, ¿cuál sería el objeto de recibir y llevar consigo el Escapulario del Carmen?

Jesús dijo: “Si tienen fe, moverán montañas”. Si tienen fe, convertirán las almas con la gracia de Dios. Si predican sobre el Infierno con fe, la gente creerá en el Infierno. San Pablo dijo a sus discípulos: “Prediquen con convicción”. Solo pronunciar o leer una homilía en una iglesia no es predicar. La predicación debe buscar mover las voluntades; la predicación debe motivar a los hombres a cambiar sus vidas para salvar sus almas del Infierno.

La Deserción Sacerdotal

Hay cuatro razones principales por las que 75 mil sacerdotes han abandonado el sacerdocio: 1) Porque se han negado a orar cada día. 2) Porque no evitaron las ocasiones de pecado y olvidaron que la prudencia es la ciencia de los santos. 3) Porque no tuvieron la humildad y el valor para hacer confesiones santas y completas. Jesús dijo: “Sin Mí, nada pueden realizar.” 4) Porque vivían en pecado mortal y continuaban celebrando. Si un sacerdote está en estado de pecado mortal y celebra la Santa Misa, es una Misa sacrílega para él. Cuando recibe la Comunión en este estado, realiza una Comunión sacrílega. Entonces, ¿cómo puede un sacerdote en estado de pecado mortal predicar bajo la inspiración y la fuerza del Espíritu Santo? ¿Cómo puede predicar si está endemoniado? Sacerdotes, vayan y hagan una santa confesión y se volverán en excelentes predicadores. El Espíritu Santo les hablará a ustedes y por medio de ustedes, y salvarán a miles de almas de ir al Infierno. Un día, el Santo Cura de Ars recibió la visita de un joven sacerdote de una parroquia cercana. Este sacerdote tenía gran interés de conocer personalmente al Cura de Ars. Después del almuerzo, el Cura de Ars le dijo: “¿Serías tan amable de escuchar mi confesión?” El joven sacerdote por poco se cae de su silla ante la súplica del Cura de Ars de escuchar la confesión de este admirable sacerdote con fama de santidad. ¡Los Santos se confiesan! Y los que se confiesan se vuelven Santos.

Finalmente, Nuestra Señora de Fátima dijo: “Oren, oren mucho y hagan muchos sacrificios porque muchas almas se van al Infierno porque no hay quien ore ni se sacrifique por ellas”. Oremos continua y diariamente la oración que Ella nos enseñó: “Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia”.

[1] El 30 de marzo de 1997, domingo de Pascua, a las 12:00 del mediodía, el Padre Marcel Nault fue llamado de esta vida terrenal a la presencia de Dios a quien él amó y sirvió con profunda devoción. Nació el 3 de marzo de 1927 en Montreal, Québec, Canadá y su vocación fue relativamente tardía. Se ordenó como sacerdote diocesano el 4 de marzo de 1962, un día después de su cumpleaños 35.

Virgen Madre

virgen

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén

EL MANUSCRITO DEL PURGATORIO

DIRECCION DE LA ASOCIACION DE LA BUENA MUERTE DE NOTRE DAME
(Traducción libre del Italiano) Adviento 1998- Año del Espíritu Santo
E l M A N U S C R I T O
D E L P U R G A T O R I O.
(Tercera Edición. Instituto Gráfico Bertello. Borgo S. Dalmazzo. 20 Diciembre 1963.)
“Y bien, si voy al Purgatorio, tú me sacarás”
Esta es la respuesta pícara de Sor María Gabriela, del Convento de las Agustinianas de Valonges, a la Hermana Sor María de la Cruz, que con frecuencia, por el oficio la debía corregir.
El Señor le tomó la palabra. Muerta a la edad de 36 años (el 22 de febrero 1871 víctima de la epidemia que hizo estragos entre las hermanas del Convento), desde Noviembre 1872 con Sor María de la Cruz con el fin preciso de manifestarle esta divina disposición.
¿Y cómo podrá Sor María de la Cruz obtener la liberación del Purgatorio? Con la santidad de vida.
Por esto Sor María Gabriela no se limitará a revelaciones concernientes al más allá, sino que estimulará a Sor María de la Cruz a la santidad, más bien la dirigirá a la santidad.
El presente volumen reproduce los interesantísimos apuntes del diario de Sor María de la Cruz. Es una lectura cuanto más impresionante y formativa.
2
E l M A N U S C R I T O D E L
P U R G A T O R I O .
Dirección de la Asociación de Notre Dame de la Buena Muerte. Traducción italiana 1962.
INTRODUCCIÓN
Es vieja la fecha de la impresión, se publicó como un documento puramente histórico y con todas las reservas exigidas por la Iglesia, según el decreto de Urbano VIII. El manuscrito fue remitido a la dirección de un sacerdote misionero de gran dedicación, concerniente a la relación de una Religiosa con un alma del Purgatorio.
Allí se acepta la posibilidad de la existencia de las apariciones de las ánimas del Purgatorio a vivientes en la tierra: Nosotros damos fe de que la narración que de eso hallamos en la vida de los santos y los testimonios de los teólogos, son documentos que hacen historia.
Una recopilación de muchas apariciones publicadas por Mons. Palafox y Mendoza, Obispo de Osma (España) tiene este sugestivo Título: “Luces para vivir la experiencia de morir”. Esto explica perfectamente la razón providencial de la manifestación con la cual las ánimas purgantes se vuelven hacia los vivos para implorar piedad y solicitar sufragios.
EL MANUSCRITO
AUTENTICIDAD.
El presente manuscrito contiene noticias muy interesantes sobre la vida de ultratumba, especialmente del Purgatorio, mezcladas con muchísimos consejos de dirección espiritual. Su autenticidad es irrebatible.
Confidente del mismo es Sor María de la Cruz, en el mundo Elisa Sofía Clementina Hébert, nacida en Néhou-St-Georges (diócesis de Coutances) el 1ero de diciembre 1840.
Huérfana de padre a la edad de 6 años. A los 11 años recibe la Primera Comunión y la Confirmación en el Convento de las Agustinas de Valognes, donde es religiosa una tía materna, Sra. Ángela Quettier, que llega a ser Superiora del Convento hasta su muerte y es ejemplo de edificación.
3
A la edad de 18 años Elisa regresó al convento de Valognes, como novicia. El 15 de Mayo 1861 hace la profesión religiosa.
En 1884 casi por unanimidad fue electa Asistenta y al año siguiente vino a ser Madre Prefecta.
En 1904, a causa del decreto de expulsión de los Religiosos de Francia, expulsada del Convento, buscó refugio con algunos primos en la pequeña Villa de Vauvicard, Quettehou. Tenía 63 años. Algunos años después llega a Cherbourg, donde vive con otra prima. Aquí S.Pio X, de su espontánea voluntad, le concede el privilegio de un oratorio privado, con la facultad de conservar el Santísimo.
Muere en Cherbourg en mayo de 1917. Sus restos reposan en la tumba de la familia en Quettehou.
En 1871 hace estragos en la Comunidad de Valognes una gravísima epidemia que cobra varias víctimas entre ellas una joven Hermana de 36 años Sor María Gabriela.
La joven Hermana, en realidad, sobrenaturalmente no era muy perfecta…lo que le valía de parte de Sor María de la Cruz ser reprochada frecuentemente… A los cuales ella le respondía: “Y bien, si voy al Purgatorio, tú me sacarás”. No pensaba que realmente sería así.
Noviembre 1873. Sor María de la Cruz está en la celda. Improvistamente siente gemidos prolongados…”Oh, exclama presa de espanto, ¿Quíén eres? ¡Tú me infundes miedo! …Sobre todo no aparezcas, pero dime quién eres ¡”.
Ninguna respuesta… Impresionada más que nunca, habla a la Superiora (su tía) la cual no se muestra sorprendida y le dice simplemente: “Es un ánima del Purgatorio, oremos por ella”.
Lo gemidos continuaron acercándose más. Sor María de la Cruz tenía miedo. Temía fuera una trampa del diablo: a ella no le gustaban las cosas extraordinarias… Quería seguir la vía común. En el manuscrito hallamos indicios de este temor. Todavía en 1880 expresa estas dudas.
El 15 de Febrero 1874 sucede el primer coloquio… Hasta el fin de Noviembre de 1890 entre las almas de Sor María Gabriela y Sor María de la Cruz se da la misteriosa relación que esta última confió al precioso Manuscrito.
CONCLUSIÓN
El manuscrito de Sor María de la Cruz, que llamaremos el Manuscrito del Purgatorio, para testimonio de los más exigentes se presenta sólo del lado histórico y humano con todas las garantías de crédito que podemos desear.
La Dirección del Boletín de la Buena Muerte de Notre Dame ha publicado el edificante e impresionante contenido; las voces de ultratumba que se pueden oír, revelando la justicia y la misericordia del Purgatorio, proponiendo y aconsejando la
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piedad y la santificación, de lo que el manuscrito está lleno, será para nosotros una viva luz para la orientación de nuestra vida en el camino de la eternidad.
Y no dudamos que con estas “Luces para vivir la experiencia de morir” será para muchos de nosotros, una escuela elocuente de buena vida y por lo mismo, una preparación saludable y eficaz a la buena muerte.
EL TEXTO DEL MANUSCRITO.
El presente manuscrito ha sido revisado y aprobado por muchos doctores en Teología como que no contiene nada contrario a lo dispuesto por la Doctrina Católica. Lo publicamos como un documento puramente histórico y con todas las reservas prescritas por la Iglesia, según el Decreto de Urbano VIII.
La Madre Superiora está en el Cielo desde el día de su muerte porque ha sufrido mucho y ha sido muy caritativa.
Si fuéramos perfectos como quiere el buen Dios, cuántas gracias nos habría de conceder.
El buen Dios quiere que seamos más santas que otros.
El Reverendo D. L está en el Purgatorio; porque le gustaba mucho dar retiros y predicar en cualquier parte que fuera…
Sí, era por supuesto una cosa buena, pero descuidaba la Parroquia.
El buen Dios agradece todo lo que se hace por todas las ánimas del Purgatorio como si se hiciera por una sola, aplicando Él tu intención.
Yo soy, en este momento, la más sufriente de aquí, porque no estaba en mi vocación.
El Vía Crucis es la mejor oración después de la Santa Misa.
Yo estoy sufriendo más que Sor…, porque ella estaba en su vocación; los pecados le venían solamente de la fuerza de su carácter; además ella estaba mal aconsejada.
No puedo darte ningún signo externo. El buen Dios no lo permitirá. Soy muy culpable.
Porque yo he rezado distraída, el buen Dios quiere que tú reces por mí.
Podéis decirlo también a Sor… la cual también ha rezado distraída y ha hecho sufrir mucho a la Madre Superiora. Ella puede hacer celebrar una Misa en mi sufragio.
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También el Rosario por mí. Tu meditación bien hecha porque yo no lo hice así. El Oficio bien recitado porque yo no lo he recitado bien. Una gran modestia para todo, porque yo tenía siempre los ojos alzados para ver todo lo que no necesitaba ver… Alguna elevación, y una gran humillación a la Madre Superiora que yo he hecho sufrir tanto. ¡Pobre Madre Superiora!… (Repetido diez o quince veces).
¡Ah, Si supieras lo que sufro!, Ay reza por mí. ¡Porque sufro extremadamente por todo! ¡oh, Dios mío! … Qué misericordioso eres! Ay de mí! No te figuras que cosa es el Purgatorio!
Debes ser buena y tener piedad de las ánimas!
Un buen consejo!… El vía crucis.
En la tierra sufrirás siempre en cuanto al cuerpo y en cuanto al espíritu, y con frecuencia en cuanto al uno y en cuanto al otro juntos!
Cuánta felicidad en el Cielo! Hay una distancia tan grande entre el Purgatorio y el Cielo!. A veces tenemos como un eco del gozo que gustan los Bienaventurados en el Paraíso; más es casi un castigo, porque en nosotros está un gran deseo de ver al buen Dios! En el Cielo puras luces; en el Purgatorio, profundas tinieblas!
El buen Dios te ama más que a muchos otros… ¿No ves que Él te ha dado pruebas de esto?
Madre E. está en el Cielo. Ella era un alma oculta y extremadamente interior!.
Pero no!. No soy el diablo! Soy sor María Gabriela. No te dejaré tranquila hasta cuando no esté en el Cielo. Después a mi vez, rezaré por ti.
Sí, ya al fin ahora bien puedo rezar y lo haré todos los días. Verás si las ánimas del Purgatorio son ingratas!
Los grandes culpables no ven a la Santa Virgen.
Cuando viene a liberar un ánima del Purgatorio, es esto un gran gozo para el mismo Dios. Cuanto has leído al respecto en los libros en verdadero.
El día de Pascua hay un poco de consuelo (en las penas)
Si tienes mucha vigilancia sobre ti misma, el buen Dios te concederá gracias que hasta ahora nunca ha concedido a nadie.
Puedes recitar el Salterio por muchos en un tiempo, esperando antes de recitarlo, dirigir la intención como si pudieras decirlo por alguno de ellos, y ellos tomarán como si lo dijeses por cualquiera de ellos.
Mira hay una pena en una parte del Purgatorio para las Religiosas que han causado disgustos a su Superiora: para ellas el Purgatorio es terrible. Ellas vendrán conmigo y verán la pena, que igualmente han de sufrir!
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(AÑO 1874)
24 Marzo 1874 (2do Domingo después de Pascua) Mañana ve lo más frecuente que puedas delante del Santísimo Sacramento. Dado que yo te acompaño, tendré la felicidad de estar cerca del Buen Dios. Sí, esto me da alivio.
(ANUNCIACIÓN)-En el presente estoy en el segundo Purgatorio. El día de mi muerte estaba en el primero, donde sí sufría grandes dolores. También en el segundo se sufre mucho, pero mucho menos que en el primero.
Sé siempre apoyo para tu Superiora. No hables a menudo; espera que te pregunten para responder.
MAYO.- Estoy en el segundo Purgatorio desde el día de la Anunciación de la Santa Virgen. Ese día yo he visto por primera vez a la Santa Virgen (1), porque en el primero no se la ve. La visión de ella infunde ánimo; además esta buena Mamá nos habla del cielo. Durante el tiempo que la vemos nuestros sufrimientos parecen que se atenúan.
Ah! Yo deseo ir al Cielo! Ah! Que martirio sufrimos desde que conocimos al buen Dios.!
Qué estoy pensando! … El buen Dios lo permite por tu bien y por mi alivio!… Escucha bien lo que te diré: “El buen Dios tiene gracias para concederte. Él quiere que con tus buenos consejos y con tu ejemplo salves un gran número de almas. Si con tu conducta interpones obstáculos, un día responderás de todas aquellas almas que habrías podido salvar!”
Es verdad que no eres digna; pero desde el momento que el buen Dios permite todo esto… Él es Dueño de conceder sus gracias a quien Él quiera.
Haces bien en rezar y en rezar a San Miguel. En la hora de la muerte se es feliz de haber tenido confianza en algún santo, a fin de que sea nuestro protector ante el buen Dios en aquel terrible momento.
No tengas temor recordar a todas tus jóvenes las grandes verdades de la salvación. Las almas con frecuencia necesitan ser sacudidas, actualmente más que nunca!
El buen Dios quiere que te des a Él enteramente. Él te ama más que a tantos otros. Por consiguiente también te concederá mayor número de gracias. (El no es Dueño!). A ti también, por tanto, te será más fácil amarlo también más. No descuides ninguna de las gracias que Él te da.
Vive sólo para el buen Dios. Promueve su gloria en todo. Cuánto puedes hacer a las almas!.
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No hagas nada si no para agradar al buen Dios. Antes de cada acción, recógete un momento en ti misma para ver si lo que vas a hacer será agradable a Él. Todo por Jesús! Oh, ámalo mucho!
Sí, yo sufro, pero el más grande tormento es el de no ver al buen Dios. Esto es un martirio continuo que me hace sufrir más que el fuego del Purgatorio. Después de amar al buen Dios como El desea, experimentarás un poco esta languidez que hace desear unirse al objeto del amor, al buen Jesús!
Sí, a veces vemos a San José, pero no así de frecuente como a la Santa Virgen.
Tienes que llegar a ser indiferente a todo, fuera del buen Dios. Ese es el modo de alcanzar la cima de la perfección a la cual Jesús te llama.
Madre I. no ha tenido ningún beneficio de la Misa que hizo celebrar en su sufragio. Los Religiosos no tienen derecho de disponer de sus bienes; eso va contra la pobreza.
El buen Dios no niega nunca las gracias que le pidan en una oración bien hecha.
Si no haces bien la oración, las almas que te han confiado no sentirán provecho.
El Purgatorio de los Religiosos es más largo y más riguroso que el de las personas del mundo, porque ellas ha abusado de mayor número de gracias.
El buen Dios lo ha permitido y la Madre Superiora difunta lo ha obtenido, porque hay en el Purgatorio muchas Religiosas abandonadas (por su culpa, ciertamente!) y en ellas no se piensa. La Madre Superiora difunta me ha dicho que si se puede, en la comunidad, hacer celebrar de tanto en tanto una Misa a su intención, el buen Dios no está muy satisfecho. Dile esto a la Madre Superiora.
Sí, el buen Dios ama mucho a la Madre Superiora. Tú sabes que le ha dado: Llevar una buena cruz, esa es la mejor prueba de su amor por ella.
No sé si puedes imaginarte las penas que se sufren en el Purgatorio!. En el mundo nadie lo piensa. También las Comunidades Religiosas lo olvidamos. Por esto el buen Dios quiere que se rece de modo especial por las pobres ánimas del Purgatorio, que se inculque esta devoción a los alumnos, a fin de que estos a su vez lo comuniquen en el mundo.
No temas mínimamente la fatiga. Cuando se trate del buen Dios, sacrifícate todo por Él!.
Obedece rápidamente a tu Superiora, atiende todas sus órdenes. Sé muy humilde. Humíllate siempre, hasta el centro de la tierra si se pudiera.
Madre… está en el Purgatorio porque con frecuencia, con su palabra astuta ha obstaculizado el bien que la Superiora habría podido hacer.
Toma como práctica la presencia de Dios y la pureza de intención.
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El buen Dios busca almas de dedicación que lo amen por Él mismo. Son muy pocas!. El quiere que tú seas del número de sus verdaderos amigos. Muchas personas aman al buen Dios; así creen, pero lo aman por el mismo! Eso es todo!
No! En el Purgatorio no vemos al buen Dios. Sería entonces el Cielo!
Cuando un alma busca verdaderamente, con sinceridad, por amor, al buen Dios en su corazón, Él no permite que ella quede frustrada.
Es verdad,; pero desde el momento que el buen Dios hace sobre abundar sus gracias con frecuencia allá donde ha abundado el pecado… por qué tú le rechazas?
Date toda, sacrifícate, inmólate por el buen Dios!. Nunca podrás hacer demasiado por él.!
Piensa bien que sólo el que da más de su propia compasión recibirá de los otros.
No tengas ningún respeto humano, tampoco respecto a las Hermanas ancianas. Diles siempre cualquier cosa cuando se trate de defender a tu Superiora.
El buen Dios no se sirve de sus grandes amigos para probar y hacer sufrir a los otros. Agradécele no ser de ese número. Es mejor ser yunque que martillo!
No tienes que cansarte de sufrir en cuanto al cuerpo y en cuanto al espíritu., porque apenas, apenas has satisfecho en consideración al pasado. Tu Corona está comenzando apenas.
(1) Muchos santos doctores teólogos afirman que, por un favor divino, la Santa Virgen a veces se muestra a las almas del Purgatorio, para su alivio y consolación, especialmente los días de sus grandes fiestas.
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JUNIO. – Cuando se levanta una tempestad provocada para hacer sufrir un alma, nota que todo esto pronto desaparece!
El demonio tiene secuaces para todo… también para el convento!
No, no veo al buen Dios cuando está expuesto; siento su presencia. Lo veo a la par tuya con los ojos de la fe, nuestra fe es más viva que la vuestra. Nosotros sabemos bien que cosa es el buen Dios!.
Ten siempre al buen Dios presente contigo. Dile todo como a un amigo y sé muy vigilante en tu interior.
Para prepararse bien a la Santa Comunión necesitas el amor antes, el amor en la acción de gracias, el amor siempre.
El buen Dios quiere que vivas únicamente para Él, que pienses sólo en Él, que no desees más que a Él.
Mortifica tu espíritu, tus ojos, la lengua, esto agradará más al buen Dios que la mortificación corporal, que, con frecuencia, vienen de nuestra propia voluntad.
Se debe proceder con el buen Dios como se procede con un padre, con un amigo muy afectuoso, con un esposo muy querido.
Tienes que volcar la ternura de tu corazón sobre Jesús solo, todo cuánto sea, toda cuánta sea sobre Él.
Sí, toda la eternidad, cantarás la misericordia infinita de Dios sobre ti.
Debes amar tanto al buen Jesús que Él pueda hallar en tu corazón una morada agradable en la que reposar, por decirlo así, de las ofensas que recibe por todas partes. Tienes que amarlo por los indiferentes, por las almas débiles y por ti en primer lugar; en una palabra: debes amarlo tanto que, a Valognes, el tuyo sea un ejemplo que impresione…
Es verdad que Santa Teresa y Madre Eust. lo han amado mucho; pero tú, que le has dado disgustos, debes amarlo más en comparación de aquellas almas inocentes.
12 DICIEMBRE. – Si lo amaras mucho, el buen Dios no te negaría nada. Cuando uno ama realmente a su semejante, sabe que gira y gira a su alrededor para lograr algo y cuánto pide siempre lo obtiene… La misma cosa sucede del buen Dios respecto a ti. Él te concederá todo lo que pidas.
El buen Dios quiere que te ocupes sólo de Él, de su amor, y de cumplir su santa voluntad.
Pero ocupándote del buen Dios… tienes igualmente que ocuparte de las almas. No te será gran mérito salvarte sólo a ti misma.
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El buen Dios pide de ti una gran perfección que no exige de tantos otros! (AÑO 1875)
FEBRERO 1875.- Sé muy vigilante de tu interior, reserva tus pequeñas penas para Jesús únicamente.
La tuya debe ser vida de continuos actos interiores de amor, de mortificación, pero que sólo Dios lo sepa; No hacer nada de extraordinario: vida muy escondida, muy oculta, de gran unión con tu Jesús.
El buen Dios quiere que lo ames de modo único. Si no pones obstáculos a sus gracias, Él te concederá aún las extraordinarias, que todavía no ha concedido a nadie. Él te ama de un modo especial. No te das cuenta? A cerca de nosotros adorar sus planes, sin buscar entenderlos. El es dueño de hacer por las almas lo que a Él le agrada. Se siempre muy humilde, muy escondida. No te ocupes de nadie, solamente de lo que concierne, a tu propia santificación.
No! No debes tener demasiadas relaciones con… Ella es muy expansiva y muy locuaz. No quiere esto el buen Dios de ti
No está bien desconfiar así de tu Jesús. A ti Él te ha dado todo y está segura que al respecto de esto… todo lo que a sucedido, lo ha permitido Él…
Ama mucho al buen Dios! Oh, que felices son las almas que poseen este tesoro1.
Tu gran pena personal, durante la vida, no será la ausencia de Jesús, sino un gran dolor por todos los disgustos causados a Él en el pasado, disgustos ocasionados por la sobreabundancia de gracias de las que Él te ha colmado y de las que te colmará, y la impotencia de darle a cambio el amor que quisieras!.
Puedes levantarte a las cuatro y acostarte al mismo tiempo que las otras hermanas, salvo que estés seriamente enferma. Te aseguro que no te sentirás mal. Por apurarte un poco, media hora no es gran cosa , y sí un motivo de edificación.
No vayas por ahí lamentándote con nadie, ni siquiera con la Superiora. Guarda estos pequeños sufrimientos para ti sola y para tu Jesús, al cual debes decirle todo.
No te ocupes demasiado de tu salud. El buen Dios te dará suficiente para poder servirlo.
14 MAYO. – Al hacer el retiro ten la intención de no perder ninguna de las gracias que el buen Dios te da y de seguir siempre el impulso de tales gracias, de tener un espíritu de fe muy grande y también un gran recogimiento. Ya desde hace tiempo te estoy detrás para esto.
Debes estar siempre, sobre todo durante tus acciones, recogida en ti misma como lo estás durante la acción de gracias después de la Santa Comunión.
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Da gracias al buen Dios de todas las gracias que te ha concedido y de aquellas que te concede cada día. Tú lo pensarás cada mañana al fin de la meditación. Ruégale también por lo que te dije ayer… No hagas nunca nada, sin recogerte un instante, y sin pedirle consejo a Jesús en tu corazón… Tú me entiendes…
Oh! Ciertamente, yo amo mucho al buen Dios, así, así es que un alma se purifica, porque así, así como se acerca al Cielo, también su amor va gradualmente aumentando.
Piensa con frecuencia en todo el amor que el buen Dios tiene por ti. Sé muy fiel a todas las inspiraciones de la gracia.
Cada día, comienza como si no hubieras hecho todavía nada, sin desanimarte
nunca.
18 MAYO. – Oh que pequeño es el número de los verdaderos Religiosos que realmente poseen el espíritu de su estado!. Habrá uno en cincuenta. Tienes a toda costa que ser tú de estos privilegiados!.
Qué grande es la responsabilidad de una Superiora, de una Maestra de Novicias, de una instructora!. Que cuentas tienen que dar al buen Dios.!
Así es que seré liberada, me entenderás más claramente, y cuando lo sea del todo, vendré a ser para ti un segundo ángel custodio!. Pero un ángel que verás!
Madre… está todavía en el Purgatorio. Ella admitió en la comunidad muchas personas sin vocación que introdujeron el relajamiento. Es una gran ciencia la de saber discernir los espíritus. Si se presta mayor atención a las personas que se reciben, no se tendrían tantos inconvenientes en la Comunidad.
20 JUNIO. – El buen Dios no pide más de lo que se puede solamente quiere el corazón totalmente suyo.
Para obtener sus gracias, sea para ti, sea para la comunidad, tienes que renunciar a ti misma desde la mañana hasta la noche, que en ninguna cosa te busques a ti misma, que todo sea bien oculto a los ojos las criaturas, y que sólo Dios sepa todo y vea tus pequeños sacrificios diario, El solo entiende!
En muchas cosas experimentarás disgusto; lo permite el buen Dios, a fin de que, mediante eso, tú adquieras méritos. Presta mucha atención a esto y no dejes de perder nada.
Sí, es verdad, pero será mayor gloria, en cierto sentido, para el buen Dios, el procurar su gloria de una persona que no siempre ha sido su amiga, y en cuanto a ti, mucha mayor confusión al ver que el buen Dios no obstante tu espiritualidad débil, te escoge para servir a sus designios. Igualmente, tienes en cambio que sacrificarte e inmolarte.
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Sabes por qué el buen Dios no te concede actualmente las gracias que le pides?. Porque no tienes suficiente confianza en Él.
Es verdad otras veces que muy fácilmente olvidas las grandes gracias que el buen Jesús te concede. El te sigue desde la mañana a la noche, y tú le huyes lo más que puedes. No debes comportarte así con un Dios tan bueno, y bueno sobre todo contigo.
En cada momento examínate a ti misma, examina tu corazón para ver cómo agradar al buen Dios. Considera otras veces si haces alguna cosa que pueda causarle dolor. Eso es lo que atraerá siempre más sobre ti las miradas benditas del buen Jesús.
Debes amar tanto al buen Dios que, de aquí a poco, Él encuentre en tu corazón una agradable morada, en la que pueda, por decir así, reposar. Tienes que lograr que el buen Jesús te diga Él mismo sus penas, aquellas que cada día el mundo el causa, y, de parte tuya Él te pide que le demuestres tanto amor que Él sea consolado.
14 AGOSTO.- El buen Dios no quiere que te escuches a ti misma. Ten confianza en Él, no te lo he dicho tantas veces? Quizá Él no pueda darte, no obstante tu debilidad, la fuerza necesaria para servirlo? Por qué desconfías así de su poder y de su bondad?
15 AGOSTO.- Sí, hemos visto a la Santa Virgen. Ella ha regresado al Cielo con muchas almas; yo sin embargo permanezco aquí.
Sientes calor? Ah! Si supieras que calor hay en el Purgatorio en comparación del tuyo!. Una breve oración hace tanto bien!. Nos refresca como un poco de agua fría, dado a una persona que tiene gran sed.
Ama a todos, pero no te confíes a nadie totalmente, a nadie, porque Jesús quiere ser sólo Él tu gran confidente. Todo por Él y por Él solo.
Realiza todas tus acciones bajo la mirada del buen Dios. Ya te lo he dicho: consúltalo antes de cada cosa que debas hacer o decir. Oh! Entonces, cuántas gracias lloverán sobre ti!
Que tu vida sea una vida de fe y de amor, y se agite de tal modo… sabes lo que te he dicho al respecto.
No hagas nada para hacerte notar al exterior. (Sin ofender la caridad) evita la compañía de aquellas de entre tus hermanas, que son demasiado expansivas, que faltan a la caridad!. En cuanto a ti, ocúpate sólo de cuanto te concierne. Olvídate de ti misma. No digas nunca tu opinión, excepto si eres obligada a hacerlo. Ocúpate sólo del objeto que debe constituir el impulso de toda tu vida. Jesús! … Sí! Jesús de la mañana a la noche y de la noche a la mañana!.
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20 AGOSTO. – RETIRO. – Ay de mí!. Me lamento porque sufro más de lo acostumbrado… porque en un tiempo he abusado de estos días de gracia y de salvación y de esto soy castigada actualmente.
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Realiza todas tus acciones bajo la mirada del buen Dios, con simplicidad, buscando agradarlo a Él solo en el mundo. Hasta que no estés unidad esto desasida de todo pero no por el entendimiento más que a Él solo, Él no te dejará en paz.
Debes ser una regla viviente para toda la Comunidad. De manera que al verte, se pueda decir de ti: “Esa es la regla”. Más todavía, tienes que ser, por así decir, otro Jesús, porque reproduzcas en toda tu conducta, cuanto sea posible en una creatura, a Jesús mismo.
7 SEPTIEMBRE. – El buen Dios, a pesar de ser sumamente grande, no es verdad?, no desprecia el familiarizarse con el alma que lo ama y de entrar con ella hasta en los minutos más particulares en su cuidado. Que bondad!
Pero si, no es verdad que nuestra alma tiene algunas cosas íntimas que únicamente Dios comprende y que no pueden ser dichas más que a Él solo?
8 SEPTIEMBRE.- El buen Dios permite que algunas almas tengan una ternura de corazón considerable, mientras otras son menos sensibles. Todo esto está en sus planes. En cuanto a las que poseen un corazón más amante, Él ha hecho su corazón sobre todo para Él, a fin de que vuelquen todo su amor en su corazón adorable. Él es muy Dueño de conceder a cada uno lo que a Él le place. A veces Él tiene una predilección particular por ciertas almas; tú eres una de éstas.
De noche, cuando tú descansas, sufro más. Es verdad que llevo siempre conmigo el Purgatorio, pero de día, porque se me ha concedido acompañarte en cualquier parte, sufro un poco menos. Todo esto es permitido por el buen Dios.
7 NOVIEMBRE.- Reflexiona bien en lo que te diré: Sé muy vigilante de tu interior, en todo lo que haces. En cada hora pregunta al buen Dios si está contento de ti, porque tienes que apurarte a ser una santa.
Sí, es verdad; pero con la gracia del buen Dios se puede todo. Reconócete indigna de estas gracias, pero, no obstante todo, actúa.
8 DICIEMBRE.- Ama grandemente al buen Dios. No tengas miedo de sufrir. Fíate de Él y nunca totalmente de ti. Muere a ti misma de la mañana a la noche. Toma en cuenta lo que te he dicho respecto del nuevo Obispo.
No respires, no vivas más que por Jesús Cristo!
El Buen Dios debe ser sólo Él tu confidente. No te lamentes sino con Él solo. Se muy oculta a los ojos del mundo. A veces estarás enferma y además muy enferma y aparentarás estar sana, porque el buen Dios quiere sólo Él ser testigo de lo que te sucede. Verás que comprenderás bien lo que pasa.
Si sabes como el buen dios lo desea , vigílate seriamente sobre ti misma, a fin de no dejar escapar ninguna de sus gracias, Él se comunicará a ti de un modo muy especial.
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Tú causas disgustos al buen Dios, cuando no piensas en Él. Imagínate un trato de amigos. Entre ellos, con frecuencia hay uno que se prefiere, que se comprende mejor y al cual no le ocultamos nada. Y bien, si este amigo ve que a él no le prestamos atención, que no le dirigimos la palabra, que ni siquiera una mirada unida a decirle que Él es siempre el amigo preferido, se disgustará. Así es como el buen Dios actúa respecto a nosotros. Ciertamente Él ama muchas almas, pero, te lo he dicho tantas veces, aunque no lo merezcas como tantas otras, Él te ama de un modo especial, y tu indiferencia le produce una pena tanto más dolorosa cuánto Él espera el amor recíproco de tu corazón, para inundarte de gracias. El buen Dios es sensible a todo lo que haces y desea ardientemente que pienses Él, porque, no obstante las ocupaciones, tu pensamiento debe ser siempre para ensalzarlo a Él en todo. Antes de hablar a las personas con las que tienes que hacerlo, Él debe tener siempre tu primera mirada; en una palabra debes vivir y respirar por Él solo: esas son sus órdenes y Él es Dueño de actuar como a Él le agrada.
12 DICIEMBRE.- El buen Dios desea que, antes de ir a la adoración perpetua, la hagas ante todo en tu corazón; tú me entiendes. Igualmente tienes que habituarte a hacer con frecuencia la comunión espiritual. Si te dispones de este modo, obtendrás frutos más abundantes y saludables.
30 DICIEMBRE.- No pidas nunca para tu salud; pero no rechaces lo que se te da. No tienes que aparecer ridículas para nada.
(AÑO 1876)
ENERO 1876.- Cuando tengas alguna cosa que decir a la Superiora y si puedes esperar, no tengas demasiada prisa por decírsela. Deja para otro tiempo la cosa, a fin de moderarte y de mortificarte. Debes preparar a Jesús una morada en tu corazón, a fin de que más allá, pueda, como ya te lo he dicho, venir a reposar. Debes otras veces disponerte del mejor modo posible a la santa Comunión. Piénsalo el día anterior y sobre todo la mañana, al despertarte.
Debes otras veces, no sólo preparar una morada a Jesús, sino que también invitarlo. Porque de qué serviría preparar un bello apartamento a un amigo, sino se le invita nunca a entrar? Invita siempre con frecuencia a Jesús con tu deseo y sobre todo con tu amor.
Tienes que ser tan interior que no pierdas nunca la presencia de Jesús, ni siquiera en el fervor de la escuela. Para llegar a esto, vigílate mucho a ti misma.
Respecto de la gruta… el buen Dios te ayudará y suplirá en Tolo lo que no puedas hacer; pero si quieres complacerlo, el domingo no faltes nunca. Ruégaselo lo más posible, eso es todo.
El buen Dios desea hacer de ti pronto su apoyo y de tu corazón su santuario!
FEBRERO.- Sí, es verdad que en el Cielo el buen Dios recibe adoración infinita, pero así como es en la tierra que Él es ultrajado, quiere igualmente en la tierra recibir la reparación y que seas precisamente tú la que hagas tal reparación, amándolo,
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compensándolo con tu ternura del abandono que Él sufre de todos. Tú sabes cuánto te he dicho al respecto.
(ANUNCIACION).- Cuando el buen Dios quiere un alma todo suya, comienza por triturarla, poco a poco como la manzana bajo la muela de una prensa para exprimirle el jugo, en sus pasiones, en la busca de sí misma en una palabra, en todos sus defectos; después cuando tal alma ha sido así triturada, Él le da la forma que quiere y, si ella es fiel, no tarda en ser toda transformada; solamente entonces el buen Jesús la colma de sus gracias de elección y la inunda de su amor.
16 JULIO.- La Eucaristía debe ser para ti un imán que te atraiga cada vez más. La Eucaristía, en una palabra, debe ser el impulso de toda tu vida entera.
28 AGOSTO. – No tengas ningún deseo si no el de amar siempre más al buen Dios y de unirte a Él cada vez más. Debes buscar cada día ser más interior y estar más unida a Jesús. Tu vida debe ser una vida interior y de unión a Jesús mediante los sufrimientos corporales y espirituales y sobre todo mediante el amor.
Si quisieras corresponder a los planes de Dios con esta vida que Él de modo particular pide de ti, no sabría decirte hasta que grado de santidad y de unión con Él, Él quisiera llevarte, ni que gracias habría de concederte! … ya te he hecho conocer algunas de estas gracias pero las otras… no las conozco. Oh! Vigílate mucho a ti misma. Tienes que verlo, que tu sola presencia inspire la piedad!
30 AGOSTO. – RETIRO- El Retiro será para toda la comunidad, es verdad pero el buen Dios permitirá que toda la predicación sea de algún modo para ti. Estate muy atenta. Necesitas que el Retiro te haga llegar a ser santa!.
El buen Dios ha hecho tu corazón para Él solo. Abandónate a Nuestro Señor sin mirar nunca ni atrás ni adelante. Arrójate en sus brazos divinos, estréchate a su Corazón y no temas nada, ni de allí, ni de allá.
Cada mañana haz una breve oración a Nuestro Señor para adorarlo en todas las Iglesias donde lo dejan en abandono. Lleva eso en pensamiento y dile entonces cuánto lo amas y quieres compensarlo del abandono en el que lo han dejado. Renueva estas intenciones otras veces durante el día. Será cosa agradable al buen Jesús.
El buen Dios desea que pienses siempre en Él, que hagas todo bajo su divina mirada: La oración, el trabajo; en una palabra, que no lo pierdas de vista en cuánto sea posible. Peor todo esto debe hacerse con tranquilidad, sin afectación, que ni siquiera se note: que sólo Jesús sepa lo que sucede entre tú y Él. Ten siempre los ojos bajos cuando no es estés encargada de vigilar y también entonces hazlo del modo más modesto posible. No tengas ningún respeto humano. Sé siempre muy humilde. Haz amar al buen Dios lo más que puedas. Deja pasar lo que es transitorio y pasa tú entre la gran multitud modestamente, o bien, si estás obligada a mostrarte, hazlo con simplicidad y refiere todo a Dios, sin turbarte si, después de haber hecho todo para agradarle, tu iniciativa tendrá buen éxito o no!
Al terminar el Retiro, toma como resolución pensar con frecuencia en esto que te diré: ¡Sólo Dios! Mi Dios y mi todo! … Todo pasa y pasa pronto! … El Tabernáculo es
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mi reposo; La Eucaristía mi vida!; la cruz, mi herencia; María mi Madre; El Cielo mi esperanza.
Si, será cosa grata al buen Dios que en la mañana no tomes mantequilla con el
pan.
20 NOVIEMBRE.- No debes nunca juzgar, investigar lo que hacen tus Hermanas, Tú no responderás por ellas y no debes ni siquiera modelarlas a ellas. El buen Dios no pide de todos la misma perfección. Mortifícate y no te fijes si los otros no hacen lo que tú haces, porque el buen Dios no lo pide.
Tú nunca quieres creer en lo que te digo. Has visto esta mañana lo que el buen Dios quiere de ti, porque te ha concedido lo que Él te ha pedido como signo… Y bien, sí, el buen Dios quiere que te portes con Él como con el amigo más querido y más sincero, sin tener ningún miedo. Es verdad que su majestad asusta y que eres muy pobre para atreverte a tener relaciones tan íntimas con tu Jesús, pero no es quizás El Dueño de enriquecer a quien es pobre? Pídele cualquier cosa a este buen Jesús que te hará ser rica de virtudes como verás, mientras tanto continúa actuando conforme a las inspiraciones que recibes. Ensancha tu corazón porque sobre todo amor quiere ver Jesús en él. Cuántas gracias obtendrás, si eres fiel!… Gracias, en las cuales nunca habías pensado!.
NAVIDAD 1876.- Cuando sufras algún dolor, no debes lamentarte con todos!. Eso no te alivia. Debes hablar con Jesús primero y, a veces, con frecuencia le hablas de último.
Sí, estoy muy consolada y creo que el fin de mi exilio no está lejos. Ah!. Si supieras cuánto deseo ver al buen Dios!… Pero ninguno lo sabe, excepto… y, entre todas estas cosas sobrenaturales, debes ser tan natural, sencilla que nadie lo advierta ni pueda entender de que cosa se trata… Igual en cuanto al resto. Tú entiendes: busca el mayor ocultamiento que puedas sin, por esto, traducir cuanto debes hacer; todo sea sencillo!. El buen Dios quiere saber que sólo Él acontece en tu interior.
(AÑO 1877)
ENERO 1877.- Apóyate tranquilamente en el corazón adorable de tu Jesús. Dile todas tus penas como a un amigo; Él te comprenderá, pero lo que te he dicho del rincón de su divino Corazón, te será desvelado sólo cuando seas más interior de lo que eres actualmente.
No te aflijas de todo el fastidio de la escuela. Yo rezo por ti cada día, a fin de que no pierdas la paciencia.
13 FEBRERO.- (Delante del S.S. Sacramento). Ves qué solo está Jesús. Sin embargo en este momento podrían estar más personas, si se tuviese un poco más de buena voluntad. Pero, cuánta indiferencia…, también entre las almas religiosas! Nuestro Señor es sensibilísimo a este respecto. Al menos, ámalo tú en lugar de estas almas injustas y el buen Dios será compensado por tanto descuido.
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12 MAYO. – Mortifícate en cuanto al cuerpo y sobre todo en cuanto al espíritu!. Olvídate, renuncia totalmente a ti misma. No pongas atención nunca a lo que hacen los otros. El buen Dios no pide de todas las almas la misma perfección. No todas son aclaradas con la misma iluminación; a ti sin embargo, que Jesús te ilumina, atiéndelo siempre a Él, que sólo Él sea tu fin en cada cosa!.
Antes de cualquier acción, obsérvate y examínate si lo has agradado a Él, y esto es todo para ti. Su mirada, su amor y su beneplácito deben bastarte. Una indiferencia, una falta de atención de parte tuya le ofende, mientras otras veces un frecuente recuerdo de su santa presencia, una breve glorificación, una mirada, una pequeña atención en su cuidado lo agradan y Él es sensible a esto.
Sé vigilante en tu interior y no dejes escapar ninguna gracia del buen Dios. No hagas mucho caso de tu cuerpo. Olvídate voluntariamente de ti misma. Arrójate con sencillez en los brazos de Jesús y Él no te dejará en la dificultad. Solamente te una confianza ilimitada en su bondad. Si supieras que grande es su poder, pondrías límites a su poder?. Qué cosa no puede hacer Jesús por un alma que Él ama?
13 DICIEMBRE. – En tus acciones no busques agradar a nadie, si no al buen Dios. Por Él debes hacer todo, sin respeto humano y sin detenerte nunca; tú sabes lo que Nuestro Señor te ha recomendado 25 veces al día. Si amas verdaderamente al buen Dios, en esos momentos Él no te negará nada de cuanto le pidieras… Sí, eres pobre, es verdad, humíllate, Jesús sin embargo no siempre concede sus gracias a los más santos.
Prepárate siempre con gran diligencia a la santa Comunión, a la confesión, al oficio divino; en una palabra, a todo lo que tenga por fin una unión más grande con Nuestro Señor.
… A pesar de todo deberías logra con mucho menos dificultades que otros ver a Jesús siempre presente en tu corazón; después de las gracias que te ha concedido al respecto, no deberías tener dificultad en recogerte!.
Ya te he dicho que el buen Dios busca en el mundo almas que lo amen, pero con un amor de niño, con ternura respetuosa, es verdad, pero afectuosa. Y bien, de estas almas no hay!. Su número es más pequeño de cuanto se cree. Se restringe demasiado el corazón del buen Dios. Se considera demasiado grande al buen Jesús para tenerlo cerca y el amor que se tiene por Él es frío. El respeto en fin degenera en una cierta indiferencia. Sólo que no todas las almas llegan a comprender este amor que Nuestro Señor pide; pero tú, a quien Jesús lo ha dado a comprender, compénsalo de tal indiferencia, de tal frialdad. Pídele que agrande tu corazón a fin de que pueda contener mucho amor. Con tu ternura y la respetuosa familiaridad que Jesús te permite, puedes reparar lo que no a todos es dado a comprender. Hazlo y sobre todo ámalo mucho!.
No te canses nunca de trabajar!. Comienza cada día como si no hubieras hecho todavía nada!. Esta continua renuncia a la propia voluntad y a las propias comodidades, al propio modo de ver, es un largo martirio muy meritorio y muy agradable al buen Dios.
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El buen Dios te quiere extraordinaria, no en cuanto a lo exterior, pero sí en cuanto a lo interior. El pide de ti una unión tan grande que tienes que lograr no perderlo nunca de vista, ni siquiera en el ardor de ocupaciones.
(AÑO 1878)
AGOSTO 1878. (Retiro). – Los grandes pecadores y los que permanecen casi toda su vida lejos de Dios por indiferencia, como también los Religiosos que no son como deberían ser, están en el gran Purgatorio, y allí las oraciones que hacemos por tales ánimas no son de ningún modo aplicadas a ellas. Ellas estuvieron indiferentes hacia el buen Dios durante la vida. A su vez, Él es indiferente hacia ellas y las deja en una especie de abandono, a fin de que reparen así su vida que ha sido nula.
Ah! Estando todavía en la tierra, tú no puedes imaginarte ni hacerte una idea adecuada de lo que es el buen Dios!. Nosotros a veces lo sabemos y comprendemos, porque nuestra alma está separada de todas las ligaduras que la entretenían y le impedían comprender la santidad, la majestad del buen Dios, su gran misericordia. Nosotros somos mártires, nos derretimos de amor, por así decir. Una fuerza irresistible nos empuja hacia el buen Dios como Quien es nuestro centro y, al mismo tiempo, otra fuerza nos tira hacia el lugar de expiación. En tal estado, somos como obligadas a no poder satisfacer nuestros deseos. Oh! Que pena! … Pero la merecemos y no hay ninguna murmuración, aquí. Nosotros queremos lo que quiere el buen Dios. Solamente, en la tierra no se puede comprender lo que sufrimos.
Si! Estoy muy consolada. No estoy más en el fuego. Aunque el deseo de ver al buen Dios, es un sufrimiento muy doloroso!… siento sin embargo que me acerco al término de mi exilio, al lugar al que aspiro con todo el deseo. Bien no estoy. Me siento poco a poco libre, pero, decir que día y cuando lo seré del todo, no lo sé. Sólo el buen Dios lo sabe. Quizá deba transcurrir todavía muchos años en tal deseo del Cielo. Continúa siempre rezando, después te recompensaré, aunque ya rezo mucho por ti.
Oh! Qué grande es la misericordia del buen Dios hacia ti!. Quién puede comprenderlo? Por qué el buen Jesús actúa de tal modo contigo? Por qué razón te ama más que a otros? Por qué todavía tiene tantas grandes gracias para concedértelas? Quizá por que lo merezcas?. No!…
Y aún mucho menos que tantas otras almas!. Pero así quiere actuar contigo; Él es dueño de sus gracias. Reconócelo siempre. Permanece siempre en espíritu a sus divinos pies y déjalo hacer. Sé muy vigilante en tu interior. Sé muy fiel a buscar cuanto pueda agradar a tu Jesús!. No tengas ojos, ni corazón, ni amor, si no para Él. Consúltalo siempre antes de cada cosa. Abandónate a su beneplácito!; y después permanece tranquila. Todo lo que te he dicho se cumplirá, no interpongas ningún obstáculo!. Es el buen Jesús el que quiere así.
+ + +
Cuándo será, te lo diré; pienso que las grandes fiestas del Cielo, se celebran con un aumento de éxtasis, de admiración, de acción de gracias y sobre todo de amor.
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Pero, respecto de lo que te he dicho ahora, tienes que llegar a tener una gran unión con el buen Dios que nada te turbe: penas, gozo, lo que sucede, lo que no sucede, modales agradables. Que nada de esto te impresione ni siquiera un poquito, que Jesús domine todo en ti, que tengas incesantemente los ojos interiores fijos en Él para cumplir sus más pequeños deseos.
Qué no ha hecho Jesús por ti? Qué no hará todavía?. Arregla bien tu exterior; pero en cuanto a lo interior es otra cosa, sabes. Ocúpate únicamente de cuanto te concierne; baja los ojos para todo. Habla poco y en voz baja; recréate siempre con tu Jesús. No! No lo detengas; esto espera de ti. Sé buena con los Jóvenes. No los trates duramente. Sé ingeniosa para mortificarte, en romper la propia voluntad. Previénete de las personas que te son menos aceptables que otras, cualquier ofensa que te hubieran hecho, eso te sirve para renunciar a ti misma; Jesús estará satisfecho. Todo el resto se puede hacer?. Toma en cuenta en cuanto a tener que hacer silencio en lo humano, y obedecer a Jesús que lo quiere, sin hacer prevalecer el amor propio, haciendo a ojos cerrados todo lo que agrada a Jesús.
– Por qué, cuando rezo por ti, lo hago con menos fervor que cuando rezo por otros y, con frecuencia, te olvido?
R… No te aflijas; es el buen Dios el que así lo permite; y otras es para mí un cierto castigo. Si rezas también de más, no recibiré mayor alivio. El buen Dios quiere así. Si desea que reces más, te lo inspirará.
Te repito todavía una vez no tengas miedo de mí. No me verás en el sufrimiento. Más adelante, cuando tengas el ánimo más fuerte, verás las ánimas del Purgatorio, y no verás a ninguna en un estado muy feo. Pero no pienses para no asustarte. El buen Dios te dará al momento oportuno el ánimo necesario y todo lo que ocurra será para cumplir su voluntad.
– No es quizá esto para castigo?
R… Pero no!. Es por mi alivio y por tu santificación. Quiero que prestes un poco más atención a lo que digo…
– Es verdad, pero para mí tales cosas son extraordinarias de no saber que pensar de todo esto! No es cosa ordinaria el escucharte de tal modo.
R… Bien comprendo tus dudas. Sé lo que sufres al respecto; pero porque el buen Dios lo permite, y esto a mí me da alivio, pero a pesar de todo quieres tener compasión de mí, no es verdad?. Cuando sea liberada, verás que te agradeceré todo lo que haz hecho por mí. Ya rezo mucho por ti.
– Dónde está sor…
En el gran Purgatorio, donde no recibe plegarias de nadie. El buen Dios con frecuencia se contraría en la muerte de no pocos religiosos, (si se puede decir así), por el hecho de que ha llamado a estas almas, a fin de que lo sirvan fielmente en la tierra y, después en su muerte, llevarlas inmediatamente a glorificarlo en el Cielo… Y a veces,
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por su infidelidad, tienen que permanecer largo tiempo en el Purgatorio, mucho más largo que el de las personas del mundo, que no han recibido tantas gracias!
( AÑO 1879)
AGOSTO 1879 (RETIRO). – Nosotros vemos a S. Miguel como vemos a los ángeles; ellos no tienen cuerpo. Viene al Purgatorio a llevar todas las almas ya purificadas, porque él es el que las conduce al Cielo. Sí, es verdad, él está entre los Serafines, como ha afirmado Monseñor. Es el primer Ángel del Cielo. También nuestros ángeles custodios vienen a visitarnos, pero S. Miguel es el más bello!. En cuanto a la Santa Virgen, la vemos con su cuerpo. Ella viene al Purgatorio en el día de sus fiestas y regresa al Cielo junto con muchas almas. Mientras ella está con nosotros, no sufrimos; San Miguel la acompaña, pero, cuando él está solo, sufrimos como de costumbre.
Cuanto te he hablado del grande y del segundo Purgatorio, lo he hecho para hacerte comprender. Con esas expresiones intento decirte que en el Purgatorio hay diferentes grados. Así, llamo gran Purgatorio el lugar donde están las almas más pecadoras, en el cual yo estuve dos años sin poder dar algún signo de mis tormentos, en estos años, durante los cuales has escuchado lamentarme; tú sabes que es hasta ahora que he comenzado a hablarte.
El segundo Purgatorio, es siempre el Purgatorio, diferente aún del primero, se sufre también mucho, pero menos que en el primer Purgatorio; en fin hay un tercer lugar, que es el Purgatorio de deseo.
En ese no hay fuego. Están las almas que no han deseado suficiente el Cielo, que no han amado suficiente al buen Dios. Yo estoy allí en este momento; y en estos tres Purgatorios hay todavía muchos grados. Así así es que un alma se purifica, no sufren los mismos tormentos. Todo es proporcionado a las culpas que se deben expiar.
Te sucede ahora esto para darte seriamente al buen Dios?. Desde hace cuanto tiempo estoy detrás de ti para esto!.
El retiro ha estado bueno y dará fruto; el diablo no está contento.
El buen Dios ama mucho al Padre que ha dado los Ejercicios.
Dile al buen Padre que le agradezco el momento que ha prometido hacer por mí en la Santa Misa. De mi parte no seré ingrata; ruego al buen Dios que le conceda las gracias que él necesita.
Haz hecho bien esta noche, de decirle todo lo que te he dicho. San Miguel te lo ha enviado: la Comunidad no lo ha aprovechado, pero lo que es cierto, es que sobre todo para ti ha venido él aquí. San Miguel que te ama y te protege desde hace largo tiempo, ha querido que uno de sus Misioneros conociese todo lo que te he dicho. El buen Dios tiene sus planes en esto. Los conocerás pronto. Más adelante podrás también darle noticias más precisas sobre San Miguel.
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Me preguntas si el Padre P. es agradable al buen Dios. Te diré esto: que continúe actuando como ha actuado hasta aquí; él es agradable al buen Dios y lo que el buen Dios ama más en él es su gran pureza de intención y su espíritu interior, (como también) su bondad por las almas. Dile que continúe uniéndose siempre más al Corazón de Jesús. Cuánto más íntima sea su unión, tanto más sus acciones y su vida entera serán meritorias para el Cielo y de provecho para las almas. No es una perfección ordinaria la que se espera de él. En las Misiones y en los Retiros recomienda el ofrecimiento de las acciones de la jornada, porque en el mundo y hasta en la Comunidad no siempre se piensa en esto suficiente, y así sucede que muchas acciones, buenas en sí mismas, en el último día no tendrán recompensa, porque no han sido ofrecidas al buen Dios antes de realizarlas. Que nunca se desanime, si se ve que su esfuerzo no ha tenido el éxito que él desea; que piense que el buen Dios está contento y satisfecho de su actividad apostólica, aunque tenga en su corazón solamente un poco de un amar por un cuarto de hora!…
Lo que te he dicho ahora, el buen Dios me lo ha dado a conocer, por que él (el Padre P. ) no te ha escuchado cuando, el otro día le hablaste. Pon en práctica lo que te he dicho. Hazle saber por escrito todo lo que sabes de mí. No olvides nada y aprovecha todos los consejos que él te dará al respecto. Como ya te lo he dicho, lo ha enviado el buen Dios. Él tiene sus grandes planes para actuar de tal modo en tu cuidado. Sé muy fiel a tosas las gracias que el buen Jesús te hace. Si, después, como lo espero, el buen Dios me hará conocer otras cosas que interesen a tu Padre, te lo diré.
Agradécele también sus oraciones y dile que no seré ingrata. Rezaré ahora por él como por ti.
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Piensa que el buen Dios quiere que llegues a ser una Santa. Tú podrás decir que esto no será en un instante, porque, desde hace cuánto tiempo tu Jesús no te está detrás y yo igualmente!. Aún, es tiempo, y esta vez tienes que ponerte a trabajar en serio; tú lo has entendido de modo particular durantes este último Retiro. No interpongas ningún obstáculo a la gracia; déjate conducir del buen Dios del modo que Él quiera. Pero sobre todo no resistas a ninguna de sus inspiraciones. Somete la naturaleza y el propio yo; aligera esta carga, camina siempre adelante sin perder nunca el ánimo. Ruega mucho por mí, a fin de que pronto alcance el objeto de mi tan persistente y tan grande deseo!. Seré para ti aún más útil en el Cielo que aquí. El día de la clausura del Retiro has tenido un buen pensamiento invitándome a adorar a Jesús presente en tu corazón durante la acción de gracias. Si lo hubieras hecho siempre, no habría tenido mayor consuelo. Hazlo al presente y también antes de cada plegaria; Otras veces ofrece por mí un poco de tu trabajo. Tengo un deseo tan grande ver al buen Dios.
Si, el cuadernito (1) agradó mucho al buen Dios. Este es el medio más expedito para alcanzar una gran perfección y una unión íntima con Jesús.
Espero desde hace largo tiempo un poco de más amor en todo lo que haces. Cuánto más ama un alma a Jesús, tanto más sus oraciones y sus acciones son meritorias en su presencia. En el Cielo será recompensado sólo el amor. Todo lo que se haya hecho con un fin diverso será nulo y, por consiguiente perdido. Ama siempre al fin y al cabo a Jesús, como Él desea. Nos darás un gran consuelo.
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– El buen Dios está un poco más contento de mí en este día?
R… Sí, Él está contento de ti porque buscaste con mayor empeño agradarle. Has notado su bondad?. Has observado su atención respecto a ti. También Él no te ha agradado en este día?. Y bien, así es como actuará siempre respecto a ti. Entre más hagas tú por Él, Él hará más por ti. Estoy tan contenta de ver que realmente quieres amar al buen Dios y trabajar por conseguir la perfección, si tuviera que permanecer un poco más de tiempo en el Purgatorio, lo haría voluntariamente, ahora sabes que, mediante tal sufrimiento, obtendría que alcances el estado en que el buen Dios quiere verte para cumplir sus planes.
No mires nunca atrás por examinar demasiado (meticulosamente tu conducta). Entrégala enteramente en las manos del buen Dios y camina siempre adelante
Tu vida debe resumirse en dos palabras: sacrificio, amor!. Sacrificio de la mañana a la noche, pero también, al mismo tiempo, amor!.
Si supieras qué es el buen Dios!. No habría sacrificio que no quisieras realizar, no habría sufrimiento que no quisieras soportar por verlo un minuto solamente, y entonces estarás tan satisfecha, tan consolada, aún cuando no lo vieras nunca más!. Qué será, pues, por toda la eternidad?
Para ti no existe término medio. Algunas almas, agarrándose a término medio, se salvarán; pero tú, o serás una gran Santa, o una gran pecadora; escoge. Acuérdate que un día, en el curso de uno de tus primeros Retiros, hace mucho tiempo, estuviste fuertemente impresionada de esto: soy de las almas para las cuales no hay término medio?. O serás de los Ángeles y de los demonios. Aplícatelo a ti misma. Y después has reconocido bien que era para ti!
13 AGOSTO.- Tengo tantas cosas que decirte que sólo tú y el Padre comprenderán. Has pensado darle gracias al buen Dios por habértelo enviado? Reza por él todos los días.
-Cuál es el mejor modo de glorificar a San Miguel? R.- El modo más eficaz de glorificarlo en el Cielo y en la tierra es el de recomendar lo más posible la devoción a las ánimas del Purgatorio y de hacer conocer el gran oficio que él realiza entre las ánimas purgantes. El es el encargado por Dios de conducir al lugar de expiación y de introducirlas, después de la expiación, a las eternas moradas. Cada vez que un alma viene a aumentar el número de los elegidos, el buen Dios es así glorificado y esta gloria recae, en cierto modo, sobre el glorioso ministro del Cielo. Es un honor para él presentar al Señor las ánimas que se disponen a cantar sus misericordias y a unir su reconocimiento a aquellos de los elegidos por toda la eternidad. No soy capaz de hacerte comprender todo el amor que el celeste Arcángel tiene hacia nosotros. El nos anima en los sufrimientos, hablándonos del Cielo. Dile al Padre… que, si quiere agradar a San Miguel, recomiende insistentemente la devoción a las ánimas del Purgatorio. En el mundo no se piensa en esto. En la muerte de sus propios parientes y de los amigos, se hace alguna oración, se llora algún día, y es bello y termina!. Las ánimas quedan abandonadas; es verdad que lo merecemos, porque en la tierra no hemos rezado por los difuntos, y la justicia divina nos da en el otro mundo lo que hemos hecho en esta. Las personas que han olvidado a las ánimas purgantes, serán a
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su vez olvidadas y es justo, pero si se les hubiera sugerido rezar por los difuntos, si se les hubiera hecho conocer un poco qué es el Purgatorio, quizá hubieran actuado de manera distinta.
Cuando el buen Dios lo permite, podemos comunicarnos directamente con el Arcángel del modo en que los espíritus y las ánimas se comunican entre sí.
– Cómo festejan a San Miguel en el Purgatorio?
R… Cuando en la tierra se festeja un Santo, de esto recibe en el Cielo una gloria accidental. Aunque no se lo festejare, en memoria de cualquier acto heroico que él haya realizado en vida o de la gloria procurada al buen Dios en alguna ocasión, en memoria de esto, él recibe igualmente en el Cielo una recompensa especial en esta eventualidad; tal recompensa consiste en un aumento de gloria accidental, unida a la que le procura la memoria que se hace de él en la tierra. La gloria accidental que recibe el Arcángel es superior a la de los otros santos, porque la gloria, de que te hablo, es proporcionada a la grandeza del mérito de quien la recibe, como también el valor del acto que ha merecido esta recompensa.
– Conoces tú las cosas de la tierra?
R… Las conozco tanto cuánto quiere el buen Dios y mi conocimiento es limitado, He conocido algunas cosas respecto a la Comunidad, y basta. Ignoro lo que sucede en el espíritu de otras personas, con excepción de ti; y esto, lo permite el buen Dios para tu perfección. Lo que a veces te he dicho respecto de algunas personas en particular y que te diré ahora, el buen Dios me lo hace conocer allá por allá; excepto esto, nada más. Algunas ánimas conocen más de esto que yo. Todo esto es proporcionado al mérito. Así al respecto de los parientes de tu padre, en este momento no conozco la voluntad de Dios sobre ellos… La conoceré después?. No lo sé. Ruego al buen Dios por ellos y los encomendaré a San Miguel.
(1) Trataba probablemente de diversos apuntes, en los que Sor María de la Cruz anotaba su balance espiritual respecto al “reglamento” que se había trazado. Estos apuntes se encontraron entre sus cartas personales.
+ + +
En cuanto a los grados del Purgatorio, puedo hablarte porque los he pasado. En el gran Purgatorio hay diversos grados. El más bajo es más tormentoso, es un infierno momentáneo, están los pecadores que han cometido delitos enormes durante la vida y que la muerte los ha sorprendido en ese estado, sin tener tiempo de apenas arrepentirse. Esos están salvados como por milagro, con frecuencia por las oraciones de parientes piadosos o de otras personas. A veces no han podido ni siquiera confesarse y el mundo los cree perdidos, pero el buen Dios cuya misericordia es infinita, les ha dado al momento de la muerte, la contrición necesaria para ser salvados, en vista de una o de alguna acción que ellos realizaron durante la vida. Para tales almas, el Purgatorio es terrible. Es el infierno, con la diferencia que en el infierno se maldice al buen Dios, mientras que en el Purgatorio se lo bendice y se agradece el haberlos salvado. Después están las almas, que, sin haber cometido grandes pecados como los primeros, han sido
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indiferentes con el buen Dios; durante la vida no han satisfecho el precepto pascual y, convertidos al punto de morir, con frecuencia no ha ni siquiera comunicarlo, están en el Purgatorio por su larga indiferencia sufriendo penas inauditas, abandonados, si no hace algo por ellos, ellos no pueden sacar provecho.
Yo he pertenecido a este grado.
En el segundo Purgatorio están las almas de los que muy culpables de pecados veniales no los expiaron antes de la muerte, o bien de pecados mortales perdonados, pero de los cuales no han satisfecho plenamente la justicia divina. Hay también en este Purgatorio diversos grados según el mérito de las personas. Así el Purgatorio de las personas consagradas o que han recibido más gracias es más largo y más penoso que el de aquellas del común de las almas.
En fin el Purgatorio de deseo, que es llamado Vestíbulo. Muy pocas personas lo evitan; para evitarlo tienen que haber deseado ardientemente el Cielo y la visión del buen Dios, y esto es raro, más raro de lo que se cree, porque muchas personas, aunque piadosas, tienen miedo del buen Dios y no desean con suficiente ardor el Cielo. Este Purgatorio tiene su martirio muy doloroso igual que los otros; es ser privados de la visión del buen Jesús, qué sufrimiento!.
-Se conocen entre ustedes en el Purgatorio?
R… Sí, como se conocen las almas. No existe más el nombre en el otro mundo. No tiene comparación el Purgatorio con la tierra. Cuando las almas son liberadas y separadas de su envoltura mortal, su nombre es sepultado en la tumba junto con el cuerpo. Yo te explico muy poco qué es el Purgatorio y tú entiendes un poco más que los otros, por las luces que el buen Dios te concede. Pero qué cosa es esto comparado con la realidad?. Nosotros estamos aquí perdidos en la voluntad de Dios, mientras en la tierra, por muy santo que se sea, se conserva siempre la propia voluntad. Nosotros no tenemos más. Conocemos y sabemos sólo lo que agrada a Dios hacernos conocer y nada más.
– Hablan entre ustedes en el Purgatorio?
R… Las ánimas nos comunicamos entre nosotras cuando el buen Dios lo permite, según el modo de comunicarse de las ánimas, pero sin palabras…
… Sí, es verdad que yo te hablo, pero eres tú un espíritu?. Me comprenderías, Si no pronunciara las palabras?
En cuanto a mí, porque así quiere el buen Dios, te comprendo sin que pronuncies las palabras con los labios. Sin embargo se da la comunicación entre las almas entre los espíritus, aún sin haber muerto. Así, cuando tienes un buen pensamiento, un buen deseo, te estás comunicando con frecuencia con tu buen Ángel o con cualquier otro santo, a veces con el mismo buen Dios: ese es el leguaje de las almas.
– Dónde está el Purgatorio?. Es un lugar estrecho?
R… Si está en el centro de la tierra cercano al infierno (como lo has visto un día
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después de la Santa Comunión). Las ánimas están como en un lugar estrecho, si se considera la multitud que hay, porque son millares y millares de ánimas, pero qué espacio se necesita para una anima?. Cada día se juntan muchos millares y la mayor parte permanecen de Treinta a cuarenta años; otros mucho más tiempo todavía y otros menos. Te digo esto según el cálculo de la tierra, porque aquí es otra cosa. Ah, si supieses, si conocieses el Purgatorio y cuando se piensa que es por propia culpa que se tiene!, Yo estoy desde hace ocho años. Me parece que han pasado diez mil años!…
Oh, mi Dios!. Refiere exactamente todo esto a tu Padre!… Que aprenda él de mi que cosa es este lugar de sufrimiento, a fin de hacerlo conocer más adelante. El podrá experimentar así que provechosa es la devoción a las ánimas del Purgatorio. El buen Dios con frecuencia concede más gracias por la mediación de estas ánimas sufrientes que por la de los mismos santos. Que cuando él quiera obtener una cosa con más seguridad, se dirija de preferencia a las ánimas que más han amado a la Santa Virgen y que, por consecuencia, esta buena Madre desea liberar, y el mismo podrá decir si no le va bien. Hay también ánimas que no viven en el Purgatorio propiamente dicho. Asi yo, durante el día, te acompaño a cualquier parte que vayas, pero cuando te acuestas, en la noche sufro más; regreso al Purgatorio. Otras ánimas hacen a veces su Purgatorio en el lugar donde han pecado, al pie del santo altar en el que se conserva el Santo Sacramento, pero, pero sin embargo ellas llevan, siempre consigo el propio sufrimiento, un poco menos intenso que en el verdadero Purgatorio.
El Padre(espiritual) ha tenido mucha razón de decir de no buscar otra cosa más que la santa voluntad del buen Dios en todo lo que hay que hacer. Esto constituirá para ti la felicidad: ver su voluntad en todo lo que sucede, penas y gozos. Todo proviene de Jesús igualmente. Oh! Sé buena, doblemente buena, para agradar al buen Dios, a él que esta bueno contigo!. Ten siempre los ojos del alma fijos en Él para descubrir sus íntimos deseos. Camina aún más allá, a fin de agradarlo. Entre más busques hacer algo por Él, más Él te lo hará a ti. El buen Dios no se dejará vencer en generosidad, al contrario!. Él nos da siempre más. Sé por tanto ingeniosa para consumirte por su amor y por su gloria.
La inglesa que se ahogó cerca del Monte San Miguel ha ido al cielo directamente. Ella ha tenido la contrición requerida al momento de la muerte y al mismo tiempo el bautismo de deseo. Todo ha sucedido así por la intervención de San Miguel Feliz naufragio!.
– En cuanto al Padre que se ha retirado, San Miguel no está satisfecho, pero el buen Dios ha dejado a cada uno la propia libertad. El quiere a su servicio únicamente personas que le hagan libremente la reverencia sin nunca más volverse atrás.
– Dile al P. de parte del buen Dios que siga con gran coraje en todo lo que ha emprendido por Él, pero que sea prudente, es decir, que no haga más de cuánto permitan sus fuerzas. Yo rezo, ya te lo he dicho, por todas sus intenciones, y también por él, igualmente que por ti.
– Pío IX ha ido directamente al Cielo; su Purgatorio ha estado en la tierra.
– Cómo sabes tú que M.P. ha ido directamente al Cielo, desde el momento que no lo has visto pasar por el Purgatorio?
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R… El buen Dios me lo ha hecho conocer y es Él el que otras veces, por su bondad, permite que yo sepa lo que me preguntas, cuando no lo he visto o experimentado por mí misma. La justicia del buen Dios se detiene en el Purgatorio, es verdad, y no lo merecemos, pero cree ciertamente que su misericordia y su corazón paterno no nos deja allí sin alguna consolación. Nosotros deseamos con ardor el completo recogimiento con Jesús, también Él lo desea así, igual que nosotros. En la tierra con frecuencia el se comunica de un modo íntimo a algunas almas (porque quieren escucharlo) y se complace en revelarle sus secretos. Las almas que reciben sus favores son aquellas que buscan agradarlo en toda su conducta y que viven y respiran sólo por Jesús y por complacerlo. En el Purgatorio hay almas muy pecadoras pero arrepentidas, y, no obstante los pecados que tenemos que expiar, somos confirmadas en gracia y no podemos pecar más: son perfectas. Y bien, así, así es que las ánimas se purifican en el lugar de expiación, ellas comprenden mejor a Dios, o mejor dicho, Dios y Ellas se comprenden mejor, pero sin verse. Sí en el Purgatorio nosotros conocemos al buen Dios más que en la tierra, nuestras penas no son así tan grandes ni tan atroces; lo que constituye nuestro principal tormento es la ausencia de Él que es el único objeto de nuestro tan persistente deseo!
– Cuándo un ánima es destinada a tener un puesto más bello en Cielo, no tiene también en el Purgatorio un número más grande de gracias que tantos otros?
R… Cierto, entre más un alma es destinada a ocupar un puesto elevado en el Cielo, es por eso mismo, a conocer mejor a su Dios, más basto igualmente es su conocimiento y más íntima su unión con Él en el lugar de expiación. Todo aquí es proporcionado al mérito.
Los tres amigos de V. P. están en el Cielo desde hace mucho tiempo.
Y bien, Qué hay de las oraciones que el Padre P. ha hecho por ellos?
R… Las personas que están en el Cielo y por las cuales se ruega en la tierra pueden disponer estas oraciones para las ánimas a las que deseen aplicárselas. Es un recuerdo muy dulce para las ánimas de otro mundo ver que parientes o amigos no le olvidan en la tierra, aunque ellas no tengan más necesidad de oraciones. Al contrario ellas no son ingratas.
– Los juicios del buen Dios son muy diferentes de los de la tierra. El tiene en cuenta el temperamento, el carácter, del que hace algo por ligereza o por pura malicia. A Él que conoce el fondo del corazón, no le es difícil ver lo que sucede (en las almas); es muy bueno Jesús, pero sin embargo también muy justo!.
Que distancia hay entre la tierra que habitamos y el Purgatorio?
R… El Purgatorio está en el centro del globo. La tierra misma no es quizás un Purgatorio? Entre las personas que la habitamos, unas lo hacen enteramente mediante la penitencia voluntaria o aceptada; tales personas, después de su muerte, van inmediatamente al Cielo otras lo comienzan, porque la tierra es cierto un lugar de sufrimiento, pero estas almas, no teniendo suficiente generosidad, van a terminar su Purgatorio de la tierra en verdadero Purgatorio.
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– La muerte súbita o imprevista es un justicia o una misericordia del buen Dios?
R… Esta clase de muerte a veces es una justicia y a veces una misericordia. Cuan un alma es temerosa y Dios sabes que está preparada y lista para comparecer delante de Él, para evitarle los horrores que podría tener en el último momento, la lleva de este mundo con una muerte súbita. A veces el buen Dios toma las almas en su justicia. Estos no están por esto del todo perdidos, pero privados de los últimos Sacramentos o recibiéndolos en frío, sin haberse preparado al último paso, su Purgatorio es muy doloroso y se prolonga más. A otras, habiendo colmado la medida de sus pecados y habiendo permanecido sordas a todas las gracias divinas, El buen Dios las toma de la tierra a fin de que no provoquen todavía más su justicia.
– El fuego del Purgatorio es un fuego como el de la tierra?
R… Sí, con la diferencia que el fuego del Purgatorio es un purificador de la justicia de Dios y el de la tierra es muy tolerable comparado al del Purgatorio. Es una sombra en comparación del gran bracero de la justicia Divina
– Cómo por tanto, un ánima puede quemarse?
R… Por un justo permiso del buen Dios; el alma que ha sido culpable, porque el cuerpo no ha hecho más que obedecerle (en realidad qué pecado ves cometer a un cuerpo muerto?.), el ánima sufre como si fuese el cuerpo el que sufriera.
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– Dime qué cosa sucede en la agonía y después? El alma está en las luces o en las tinieblas?. Bajo qué forma viene pronunciada la sentencia?
R… Yo no he tenido agonía, tú lo sabes, pero puedo decirte que en aquel último momento decisivo el demonio suelta toda su rabia alrededor del moribundo. El buen Dios para hacer adquirir mayor mérito a las almas, permite que sufran aquella última prueba, es el último combate: las almas fuertes y generosas, a fin de tener un puesto aún más bello en el Cielo, tienen con frecuencia, al término de su vida y en las ansias de la muerte, semejante lucha terrible contra el ángel de las tinieblas (tú has sido testigo), pero de esto salen victoriosas. El buen Dios no permite que un alma, que se ha dado a Él totalmente durante la vida, perezca en estos últimos momentos. Las personas que han amado a la Santa Virgen, que la han invocado toda su vida, reciben de ella muchas gracias en la última lucha. La misma cosa se realiza también para aquellas que han sido devotas de San José, de San Miguel o de cualquier otro Santo. Entonces sobre todo, como ya te he dicho, se es feliz de tener un intercesor cerca de Dios en aquel penoso momento. Hay otras que mueren tranquilas, sin pruebas de nada de lo que te he dicho. El buen Dios tienes sus designios en todo: El hace o permite todo por el bien particular de cada uno.
Como decir y describirte lo que sucede después de la agonía?. No es posible comprenderlo bien sin haberlo pasado. Sin embargo, trataré de explicártelo lo mejor que pueda. El alma, al dejar el cuerpo, se halla perdida, toda
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acometida (si se puede decir así) de Dios. Ella se encuentra en una luz tal que en un parpadear de ojos ve toda su vida y, por consiguiente, lo que merece. Ella misma en esta visión tan clara pronuncia la propia sentencia. El alma no ve al buen Dios, pero está anonadada en su presencia. Si es un alma culpable como lo era yo y que, por consiguiente, he merecido el Purgatorio, ella es de tal manera oprimida bajo el peso de los pecados que le faltan de expiar que por sí misma se hunde en el Purgatorio.
Entonce solamente se comprende al buen Dios, su amor por las almas y que desgracia es el pecado a los ojos de su Divina Majestad San Miguel está allí cuando el alma deja el cuerpo; sólo a él he visto y ven todas las almas, El es como el testigo y el ejecutor de la justicia divina. Yo he visto también a mi ángel de la guarda.
Esto es para hacerte comprender como puede decirse que San Miguel lleva las almas al Purgatorio… porque un alma no se lleva, pero es verdad, en el sentido que él está allí, presente en la ejecución de la sentencia. Todo lo que sucede en el otro mundo es un misterio para el tuyo.
– Y cuándo se trata de un alma que va directamente al Cielo?
-R… Para esta alma, la unión comenzada con Jesús continúa en la muerte; eso es el Cielo, pero la unión del Cielo es más íntima que la de la tierra.
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Por qué hoy has actuado de tal modo con el buen Dios?. El no está contento de tu conducta, Él que es tan bueno contigo; esta es ingratitud de parte tuya, Y por qué motivo averiguas la conducta de otros?. Atiende sólo a la tuya: eso basta. No todos tienen la misma inteligencia y, tú no la tenías hasta antes de los siete años que hace que te hablo, tenías miedo. Asegúrate, por tanto, de no volver a actuar como hoy!.
Tienes mucha razón de no querer el éxtasis. Cierto, tienes que aceptarlos cuando el buen Dios los manda, pero Él no quiere que los deseemos. No son estas cosas las que conducen al Cielo. Una vida mortificada, humilde, y más de deseo es mucho más segura. Es verdad que muchos santos han tenido revelaciones y éxtasis, pero esto era una recompensa que el buen Dios daba a su larga lucha y a una vida de renuncia, o también porque quería servirse de ellos para grandes cosas en vista de su gloria; y todo eso sucedía sin estrépito, sin fasto, en el silencio de la oración, y, cuando eran descubiertos, se quedaban confusos y no hablaban más que por obediencia.
El buen Dios te ha triturado en el pasado, pero provéete de paciencia y ten mucho ánimo porque te triturará también en el futuro.
Dile a la Madre Superiora que cuando se encuentre con almas de carácter y del temperamento de Sor x…, esté atenta y no escuche todo lo que quisieran decirle.
Respecto a lo que me dices, estate tranquila. Ese es el modo en que se puede saber que te ha concedido el buen Dios una gracia. Tales gracias te llegan y caen sobre ti como un aguacero que te sorprenden en medio de un bello día, mientras en el cielo parece casi sereno. No se debe temer en tal caso por haberlas buscado; en ellas no se
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pensaba. Tú has observado esto otras veces. La cosa es muy diferente cuando se trata de gracias que creemos nos concede Jesús, mientas que a veces son el fruto de una imaginación que mucho ha trabajado en producirlas. De estas gracias hay que temer, porque con frecuencia el demonio se entromete y se aprovecha de un cerebro débil, de un temperamento flaco, de un juicio no recto; entonces él engaña a aquellas pobres almas que, de su parte, no cometen pecado, porque están bajo los consejos de las personas que le dirigen, y puedo atestiguar que son muchas en el mundo de hoy. El demonio actúa de tal modo a fin de hacer caer en ridículo la religión!.
Pocas personas aman al buen Dios como Él quiere. Ellas creen que buscan al buen Dios, buscándose así mismas y aparentando una santidad que no es la verdadera!.
– Dime, por tanto en qué consiste la verdadera santidad?
R… Tú bien lo sabes; pero porque lo deseas te lo repetiré, en realidad te lo he dicho muchas veces: la verdadera santidad consiste en negarse de la mañana a la noche, en vivir en sacrificio, en saber constantemente someter la parte del yo humano, en dejarse trabajar del buen Dios así como Él quiere, en recibir las gracias, que provienen de su bondad, con una profunda humildad, reconociéndose indigna, en estar lo más posible en la presencia del buen Dios, en realizar todas las propias acciones bajo su mirada divina, no buscando nada más que Él sea testigo de los propios esfuerzos y la única recompensa; además todas las otras cosas que te he dicho. Esta es la santidad que Jesús quiere y exige de las almas que desean ser únicamente suyas y vivir de su vida. El resto no es más que ilusión.
Algunas almas pagan su Purgatorio en la tierra mediante los sufrimientos, otras mediante el amor, porque el amor es verdaderamente también eso, su martirio. El alma que busca realmente amar a Jesús si lo hace con todos sus esfuerzos, y no lo ama cuánto desearía, eso constituye para ella un continuo martirio, causado únicamente por el amor y no está exenta de grandes dolores!. Es, como te he dicho, un poco el estado de un ánima del Purgatorio que se arroja incesantemente hacia Él que es su único deseo, y que al mismo tiempo lo rechaza, porque su expiación no está completa.
Pide a la Madre Superiora permiso de releer lo que te he dicho de tiempo en tiempo en lugar de la lectura. Toma un día cada semana, el jueves por ejemplo, porque de que sirve lo que has escrito si no lo relees nunca (Cuánto has escrito)? Terminarás por olvidarlo, y no es para este fin que te lo digo, sino para que te aproveches.
– Si no has hablado a nadie de todo lo que me has dicho y he oído cuál será la consecuencia para los que no saben? Sabes bien que tengo gran deseo de guardar todo para mí sola!.
R… Eres libre de guardar todo para ti sola, pero si no has hablado, te aconsejaría hacerlo, porque el buen Dios nunca ha permitido que la perfección de ningún hombre venga directamente del Cielo. Así como estos habitan en la tierra, Dios quiere que en la tierra se alcance la perfección siguiendo los consejos que permite les sean dados para tal fin. También has hecho bien en descubrir lo que tanto te costaba decir. Por lo demás, todo esto no proviene de ti, es el buen Dios, que dirige todo al bien de los que ama, y al mismo tiempo mostrar su gloria.
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NOVIEMBRE-DICIEMBRE 1879.- La cuñada de… está en el Purgatorio, donde sufre mucho. El Rev. Padre puede aliviar su pena ofreciendo por ella el Santo Sacrificio de la Misa.
El viejo pecador está salvado por la misericordia del buen Dios, como tantos otros. Está en el gran Purgatorio.
El día y la octava del día de los Muertos se aporta gozo y se causan numerosas liberaciones del Purgatorio?
R… El día de los Muertos, muchas ánimas dejan el lugar de expiación para ir al Cielo y, por una gran gracia del buen Dios, aquel día solamente, todas las ánimas purgantes, sin excepción, participan del beneficio de la oración pública de la Santa Iglesia, también aquellas del gran Purgatorio. El alivio de las penas de cualquier ánima es proporcionado a su mérito. Unas reciben más, otras menos.
Sin embargo todas sienten los efectos de esta gracia excepcional. Muchas ánimas purgantes, por una justicia de Dios, no reciben más que este único refrigerio durante los largos años que transcurren en el Purgatorio. No es el día de los Muertos cuando salen al Cielo el mayor número de ánimas, sino la noche de Navidad.
Hay muchas cosas que podría decirte, pero no tengo permiso. Tienes que interrogarme. Entonces podré responderte. Estoy muy confortada con la eficaz oración del Rev. Padre. Dile que le agradezco lo suyo y lo de aquellos que tengan la caridad de hacer algo por mí. Por el fuego siempre como te lo he dicho. Espero hacer más que ahora cuando esté en el Cielo. Dile también que lo que él ruega por mí, la misma cosa sucede con las otras ánimas del Purgatorio. Por una decisión del buen Dios, eso constituye un sufrimiento más para ellas, porque la oración que se hace según su intención no siempre se aplican a ellas. De las oraciones de la tierra, en el Purgatorio se recibe sólo lo que Dios quiere que algún ánima reciba según su disposición. Es un dolor unido a los otros para estas pobres ánimas ver que la oración que se hace por su liberación viene aplicada no así misma sino a otras. Muy pocas ánimas reciben oraciones; la mayor parte son abandonadas, sin un solo recuerdo ni una sola oración de la tierra.
En cuanto al tiempo de nuestra liberación no sabemos nada. Si conociéramos el fin de nuestro sufrimiento, eso sería un consuelo, un gozo para nosotras, pero no!. Vemos bien que nuestros dolores disminuyen, que nuestra unión es más íntima, pero qué día (según los cálculos de la tierra, porque aquí no hay días) seremos unidas a Él, lo ignoramos del todo; esto es un secreto del buen Dios.
Las ánimas del Purgatorio conocen del futuro sólo en tanto que Dios lo permite y quiere darles a conocer. En proporción de sus méritos algunas ánimas tienen más conocimiento que otras; pero todas estas cosas respecto al futuro que ventaja puede acarrear, salvo que interesen a la gloria del buen Dios y al bien de alguna alma?
No tienes que maravillarte de que el demonio y sus secuaces conozcan algo del futuro. El diablo es un espíritu; por consecuencia, posee astucia y mucho más conocimiento que cualquier persona de la tierra, excepto de algunos Santos que el buen Dios ilumina con su luz. El engaña para todo, buscando hacer el mal; ve que lo que
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sucede en el mundo, es a causa de su sagacidad, entonces puede preveer fácilmente las cosas que se realizan; esa es la única explicación. Ay de aquellos que se convierten en sus esclavos al consultarlo; este es un pecado que desagrada mucho al buen Dios.
Las ánimas pueden alguna vez equivocarse? Dios puede permitirlo?
R…Sí… no en cuanto a las cosas existentes, sino a aquellas del futuro, pero no es esto por ninguna imperfección de ellas. Dios mismo no parece cambiar con frecuencia el orden de sus designios (1)?. Eso es de este modo: puede suceder que Dios, en su justicia, quiera castigar un reino, una provincia, una persona: es la intención que Él manifiesta, pero si alguna persona de tal reino, de tal provincia, con la oración o con otros medios desarman su justicia, Dios perdonará del todo o disminuirá la pena según la previsión de su sabiduría infinita. Con frecuencia permite también los grandes acontecimientos sean predecidos anticipadamente, o bien los hace conocer a algunas almas, a fin de que ellas prevengan y detengan su justicia: su misericordia es tan grande que Él no castiga si no en los extremos. Así respecto de la persona, de la que un día me hablaste: no te he dicho las cosas así como son. Sin embargo era justo todo lo que el buen Dios de ella me hacía conocer entonces; pero porque cambió un poco de conducta, el buen Dios le inflige solo la mitad del castigo que le era reservado, si hubiera permanecido en la misma disposición. Así es como a veces puede parecer equivocación.
(1) Este modo de hablar es conforme al lenguaje humano que en el tiempo ve solo sucesiones y cambios… Pero Dios no tiene tiempo y por consecuencia ninguna sucesión y ningún cambio: y sus decretos, previstos y fijados desde toda la eternidad, son inmutables y eterno como Él mismo.
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Son muchos los protestantes salvados?
R… Por misericordia del buen Dios, hay un cierto número de protestantes que son salvados, pero su Purgatorio es largo y riguroso para muchos. Es verdad que ellos no han hecho abuso de las gracias como muchos católicos, pero como ni siquiera han tenido la gracia insigne de los Sacramentos y los otros recursos de la verdadera religión, eso hace que su expiación se prolongue por mucho tiempo en el Purgatorio.
Hablo con voz más baja que de costumbre, porque también tú, desde hace ocho días, hablas al buen dios con voz demasiado baja en la salmodia. Cuando lo hagas con voz más alta, lo haré también yo.
En el Purgatorio conocen la persecución, de que es objeto la Iglesia? No conoces el final?
R… Sabemos que la Iglesia es perseguida y oramos por su triunfo, pero cuando será esto?. Yo lo ignoro… Puede darse que algunas ánimas lo sepan? En cuanto a mí no lo sé.
En el Purgatorio las ánimas no permanecen únicamente ocupadas de sus dolores; ellas rezan mucho por los grandes intereses del buen Dios, por las personas que les
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abrevian sus sufrimientos. Alaban y dan gracias a Nuestro Señor por su infinita misericordia con ellas, porque para algunas de ellas el espacio que separa el Purgatorio del infierno ha sido muy estrecho y poco faltó para que se precipitaran al abismo. Considera entonces que grande es el reconocimiento de estas pobres ánimas arrancadas así de Satanás.
No puedo explicarte de que modo nosotros vemos la tierra mejor que como la ves tú; porque no puede comprenderse sino cuando el alma ha abandonado el cuerpo, porque ahora la tierra que se ha dejado, abandonando en ella su cuerpo, no le parece más que un punto en comparación del horizonte que llega hasta la eternidad que se abre para ella.
No tengas cuidado a lo “Qué se le dirá?”. El verdadero mérito de un alma no consiste en recibir pacientemente los reproches que ella merece un poco, sino en recibir pacientemente los que no merece, sobre todo cuando ha hecho todo lo que podía para cumplir del mejor modo posible lo que le reprochan.
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Recibo mayor alivio de una de tus acciones realizadas en una gran unión con Jesús, que una oración vocal, porque qué cosa escucha el buen Dios? Todo lo que se hace con espíritu interior. Cuánto más íntima es la unión de un alma con Él, tanto más Él le concede todo lo que le pide; un alma íntimamente unida a Jesús es dueña de su Corazón. Tiende siempre a esta unión que Jesús desde hace largo tiempo espera de ti. Deseas complacerle? Ese es el único modo: acércate siempre más a su Corazón y presta mucha atención al más pequeño deseo de su divina voluntad. Deja que Él haga y deshaga como Él quiera y que, nunca encuentre resistencia de parte tuya. Cuando estés unida a esto, entonces verás y comprenderás su bondad.
Presta atención seriamente a trabajar sólo por Dios. Busca siempre que sólo Él sea testigo de tus acciones. Igual, antes de cualquier acción, cuídate de reflexionar en cosas como esta: “Haré esto para complacer a tal persona: si hago aquello de este modo, seré agradable a tal otra persona”. Al buen Dios no le agradan los razonamientos humanos de parte de nadie y de ti todavía menos. Dirige únicamente tu intención hacia complacer a tu Jesús, a Él solo. Si haciéndolo así, agradas a alguien, tanto mejor. Si sucede lo contrario, tanto peor!. El buen Dios estará contento; eso debe ser para ti todo.
8 DICIEMBRE, hora 2. – INMACULADA CONCEPCION. – Ay de mí!. Cuántas vidas llenas de obras buenas y, en la muerte, estará vacías… porque todas aquellas cosas buenas en apariencia, todas aquellas acciones aclamadas, toda aquella conducta que parecía irreprensible, todo esto no tuvo a Jesús solo como fin. Se quiere hacer figura, brillar, pasar por ser observante de las obligaciones de la Religión, por una Religiosa fiel a la regla, y sólo eso es el impulso de tantas existencias. Y en la otra vida qué desilusión!. Si supieras que pocas personas actúan sólo por Dios, qué pocas cumplen todas sus acciones sólo por Dios… Ay de mí!. Cuánto llanto se prepara para el momento de la muerte, cuando ya no esté ciega, ay de mí!. Si se reflexionara algunas veces en la eternidad!. Qué cosa es la vida comparada a aquel día que no tendrá noche para los elegidos y en aquella noche que no habrá día para los condenados?
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Se ama todo en la tierra, si te aficionas a todo, excepto a Quién es el único que debe tener nuestro afecto y al que se lo negamos. El Jesús del tabernáculo espera al corazón que lo ama y no llega. Apenas uno entre mil que lo aman como se debería amarlo!. Ámalo tú; compénsalo de esta indiferencia tan culpable que hay en el mundo!
– Pero, en el Purgatorio, se lo ama?
R… Ciertamente, pero el nuestro es un amor de reparación, y si en la tierra lo hubiéramos amado como deberíamos haberlo hecho, no seríamos tan numerosas, no habríamos tantas ánimas en el lugar de la expiación.
– En el Cielo Jesús es muy amado?.
R… En el Cielo se lo ama mucho. Allí es bien compensado, pero no es aún esto lo que Jesús desea. El quiere ser amado en la tierra, en esta tierra donde se anonada en cada tabernáculo. A fin de que se le acerquen con más facilidad y no lo hacen. Se pasa delante de una Iglesia con mayor indiferencia que delante de un monumento público. Si a veces se entra en el lugar santo, es más para ultrajar al divino Prisionero que reside allí, con la propia frialdad, con mala postura, con oraciones hechas con frialdad, sin atención, sin dirigirle una palabra cordial, una palabra amigable y de reconocimiento por su bondad hacia nosotros.
Dile al Rev. Padre P. que el buen Dios espera de él este amor que Él encuentra tan raramente; de él, que cada día se acerca tan próximo a Jesús, que lo recibe en su corazón. Oh!. Dile que, en esos momentos benditos, repare con su ternura la indiferencia de tantos ingratos, que su corazón se consuma de amor delante de Jesús- Hostia, sobre todo por los sacerdotes, como él, tienen la misma felicidad y que tratan los santos misterios con un corazón de hielo, que permanecen fríos como el mármol delante de este brasero de amor, y que no tienen una palabra afectuosa para decir a Jesús. Su unión con el buen Dios sea cada día más íntima, a fin de que así se prepare a las grandes gracias de Jesús le reserva.
Te he dicho que hay ánimas que hacen su Purgatorio al pie de los altares. Ellas no están allí en castigo de las culpas que han cometido en la Iglesia; tales culpas, que ofenden directamente a Jesús presente en el tabernáculo, son severísimamente castigadas en el Purgatorio. Mientras, las ánimas que están allí en adoración, lo están más bien en recompensa de su devoción al Santísimo Sacramento y de su respeto manifestado en el lugar santo. Ellas sufren menos que si estuvieran en el verdadero Purgatorio, y Jesús al que ella contemplan con los ojos del alma y de la fe al mismo tiempo, endulza con su presencia invisible las penas que sufren.
(AÑO 1880)
ENERO 1880.- La noche de navidad, millares de ánimas han dejado el lugar de expiación para ir al Cielo; pero muchas permanecen y yo soy de ese número. A veces me dices que la perfección de un alma requiere de mucho tiempo, y es verdad; te sorprende también el hecho que, no obstante tantas oraciones, yo permanezca tanto tiempo sin poder gozar de la visión del buen Dios. Ay de mí!. La perfección de un ánima del Purgatorio no avanza más rápidamente que en la tierra: hay algunas ánimas, y es el menor número, que han de expiar sólo algunos pecados veniales; ellas no
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permanecen largo tiempo en el Purgatorio. Algunas oraciones bien hechas cualquier sacrificio las libera en breve tiempo. Pero cuando se trata de ánimas como yo – y es el caso de casi todas!- que han llevado una vida casi nula, ocupándose poco o casi del todo de su salvación, hay, en tal caso, que recomenzar la propia vida en el lugar de expiación, tienes que comenzar de nuevo a perfeccionar la propia alma amar, desear a Quien no se ha amado suficiente en la tierra. Es por que la liberación de las ánimas a veces se hace esperar tanto tiempo. Otra vez el buen Dios me ha hecho una gran gracia permitiéndome poder pedir oraciones. Cosa que no merezco; sin esta divina autorización, permaneceré aquí, como la mayor parte, años y años!.
Los Religiosos y los otros de una misma familia tienen relaciones entre ellos?
R… En el Purgatorio, como en el Cielo, lo Religiosos de la misma familia no siempre están juntos; las ánimas no merecen todas la misma pena ni la misma recompensa. Aunque sí se reconocen en el Purgatorio. Si pueden también, cuando el buen Dios lo permite, tener relaciones mutuas.
– Se puede recibir una oración, un pensamiento de parte de un amigo difunto y hacerle conocer el recuerdo que se guarda de él?
R… Se pueden hacer llegar aquí los recuerdos de la tierra, pero no es muy útil, porque, como ya te lo he dicho, las ánimas del Purgatorio saben y conocen las personas que se interesan por ellas en la tierra. A veces Dios permite también que se pueda recibir una oración, una advertencia, un consejo… Así, lo que te he dicho tantas veces respecto de parte del buen Dios. Todas las comisiones que tantas veces me has dado para el otro mundo siempre las he ejecutado; pero todas están subordinadas a la voluntad divina.
– Las culpas de algunos son conocidas en el Purgatorio, como lo serán en el juicio final?
R… En el Purgatorio, generalmente no conocemos las culpas de los otros, excepto sin embargo cuando el buen Dios lo permite respecto de ciertas ánimas, por sus designios; más es pequeño el número de aquellos hacia los cuales Él actúa de tal modo.
– Tú tienes del buen Dios un conocimiento más perfecto que el nuestro?
R… Ah, que pregunta!. Pero ciertamente, nosotros lo conocemos mucho mejor y le amamos mucho más.! Ay de mí!. Precisamente esa es la causa de nuestro mayor tormento aquí. En la tierra se ignora qué cosa es el buen Dios. Se hace una idea según la propia visión estrecha,; pero nosotros, al dejar nuestra envoltura de barro, entonces nada más obstaculiza la libertad de nuestra alma, Oh solamente ahora hemos conocido a Dios, su bondad, su misericordia, su amor!. Después de esta visión tan clara, esta necesidad tan grande de unión (con Él), el alma tiende siempre hacia Dios, esta es su vida y, siempre se echa hacia atrás, porque no es suficientemente pura, ese es nuestro sufrimiento: el más duro, el más cruel Oh!. Si fuese concedido regresar a la tierra, después de haber conocido al buen Dios, qué vida llevaríamos!. Pero, llorar es inútil… y no obstante en la tierra no se piensa ni un instante en esto, se vive ciego. La eternidad no es tenida en cuenta. La tierra, que no es más que un lugar de tránsito y que acoge solamente al cuerpo, el cual a su vez, se convierte en tierra también el, es el único objeto
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hacia el que tienden casi todos los deseos, y en el Cielo no se piensa!. Y Jesús y su amor son olvidados!.
– En el Purgatorio, las ánimas se consuelan recíprocamente con el amor del buen Dios o bien alguna está completamente apartada en su dolor?
R… En el Purgatorio, nuestro único consuelo, nuestra única esperanza es Dios sólo. En la tierra, el buen Dios permite que a veces en las propias penas del cuerpo y del espíritu se pueda ser consolado por un corazón amigo; y para otros, si en este corazón falta el amor de Jesús, las consolaciones son ineficaces, pero aquí las ánimas están perdidas, abismadas en la voluntad divina, y sólo Dios puede mitigar su dolor. Todas las ánimas son atormentadas, algunas según la propia culpabilidad, pero todas padecen un dolor común que sobrepasa cualquier otro: la ausencia de Jesús que es nuestro elemento, nuestra vida, todo lo nuestro. Y nosotros, estamos separadas por culpa propia.
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Después de una acción, no debes perder el tiempo en ver atrás para considerar si has actuado bien o no!. Ciertamente es necesario que cada día examines tus acciones a fin de hacerlas mejor, pero esto no debe hacerte perder la tranquilidad del alma. El buen Dios ama las almas sencillas. Siempre tienes que andar con Él con una gran voluntad, siempre dispuesta a sacrificarte y a complacerlo. Debes actuar con Jesús como el niño con su mamá, confiándote a su bondad, abandonando todas tus preocupaciones espirituales y corporales en sus divinas manos; de aquí en adelante buscar complacerlo en todo, sin ocuparse de otras cosas.
El buen Dios no considera tanto las grandes acciones, los actos heroicos, cuánto una acción sencilla, un pequeño sacrificio, si estas cosas se hacen por amor. A la vez también un pequeño sacrificio, no conocido sino sólo por Dios y por el alma, será mas meritorio que uno grande alabado. Tienes que ser muy interior, y no retener para ti nada de las alabanzas que te tributen.
El buen Dios busca las almas vacías de sí mismas para llenarlas de su amor. El tiene pocas. El amor propio no deja ningún puesto para Jesús. No dejes escapar ninguna ocasión para mortificarte, interiormente sobre todo. Jesús tiene algunas gracias que darte durante la Cuaresma; prepárate con un aumento de fervor y sobre todo de amor. Ama sobre todas las cosas a Jesús. Ay de mí!. En el mundo Él se tan poco amado y tan ultrajado.
La Santa Virgen te ama mucho; de tu parte, también ámala con todo el corazón y procura su gloria lo más posible.
Tú no comprenderás nunca suficientemente la bondad del buen Dios. Si se tuviera cuidado de reflexionar alguna vez, esto sería suficiente para llegar a ser santo, pero en el mundo no se conoce suficientemente la misericordiosa bondad del Corazón de Jesús. Alguno la mide según el propio modo de ver, y este modo es defectuoso. Por consiguiente se reza mal, Sí pocos saben rezar como Jesús querría. Falta la confianza, y sin embargo Jesús nos escucha proporcionalmente al ardor de nuestros deseos y a la
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grandeza de nuestro amor. Por eso con frecuencia las gracias que se piden no son concedidas.
Para ser feliz en la religión, tienes que ser sorda, ciega y muda, es decir que tienes que oír no pocas cosas que se podrían repetir, pero con frecuencia es mejor conservarlas para sí. No te arrepientas nunca de haber callado. También estás obligada a ver y a sentir, (pero conviene comportarse) como si no hubieses visto ni entendido nada. Oh!. Si supieses qué poca cosa son todas estas naderías, de las que se hace gran caso!. El demonio se sirve de estos pequeños ardides para detener un alma y obstaculizar todo el bien al que ella era llamada a hacer. No te dejes enredar de él. Ten un corazón grande que pase por alto estas pequeñas miserias sin hacer caso. Jesús debe ser para ti suficiente atractivo, sin que te detenga nada fuera de Él. Considera todo como venido de su bondad; sea que Él aflija, sea que consuele, es su amor el que ordena todo para bien de sus amigos.
NO TE DESANIMES NUNCA, así suceda cualquier cosa. Si Jesús quisiera, podría hacerte alcanzar la cima de la perfección, a quien quiere que la alcance, en pocas horas, en un parpadear de ojos; pero no!. Él prefiere ver vuestro esfuerzo y desea que conozcas y veas por ti misma que áspero y escabroso es el camino de la perfección. Sé muy generosa. Jesús te ha concedido y te concederá más gracias que a tantos otros; pero, a cambio Él espera encontrar en ti un alma de sacrificio, toda dedicada a Él. Él pide de ti sobre todo mucho amor, y cuando hayas así luchado contra ti misma, contra las malas tendencias, cuando hayas actuado con gran espíritu de fe, y bien!. Entonces la fe cederá lugar a la realidad; pero primero debes actuar como si Jesús estuviera siempre presente ante ti y esto debe ser para ti cosa natural, aún siendo sobrenatural.
Los predicadores y los directores espirituales no hacen el bien a las almas más que en proporción a su unión con Jesús, es decir a su espíritu de oración y a la vigilancia que usan para conservar sereno su interior, en tener siempre los ojos del alma fijos en Jesús, dispuestos a hacer y a sacrificar todo por la salvación de las personas a ellos confiadas.
– Las promesa hechas a los que recitan la corona de San Miguel son verdaderas?
R… Las promesas son reales; solamente que no tienen que creer que las personas, que la recitan mecánicamente y sin preocuparse de su perfección, son inmediatamente liberadas del Purgatorio. Es falso. También san Miguel hace más de lo que promete, pero no lleva así tan pronto del lugar de expiación a aquellos que deben cumplir la pena de un Purgatorio largo. Es cierto que en recuerdo de su devoción al Santo Arcángel sus penas son abreviadas; pero en cuanto a quedar en plena libertad, esto pues no!. Yo que la recitaba puedo servirte de ejemplo. La liberación inmediata tiene lugar solo para las personas que han trabajado con coraje en su perfección y que tienen poco que expiar en el Purgatorio.
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Francia es muy pecadora; desgraciadamente ella no está sola. En este momento no hay un solo reino cristiano que no busque abiertamente o en lo oculto sacar al buen
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Dios de su propio seno. Están todas las sociedades secretas con el diablo, su jefe, que mete así casa cosa en desorden y fomenta las maquinaciones de tales reinos. Esta es la hora del príncipe de las tinieblas, pero habrá un bello hecho para todo cuanto son ellos: Dios les hará ver que Él es el Señor y no ellos. Quizá no con dulzura Él los hará sentir su poder; para otros, también con los castigos que impone, Jesús es misericordioso.
Por concesión del buen Dios, en el Purgatorio nosotros sabemos lo que sucede en este momento en la tierra, a fin de que recemos por las grandes necesidades presentes, pero sólo nuestra oración no basta. Si Jesús encontrara algunas almas de buena voluntad que quisieran compensar como conviene, movería a compasión la majestad de Él, su bondad divina ultrajada, eso agradaría su Corazón ofendido por tanta amargura, y podría conmover su misericordia, que sólo puede perdonar al que se humilla. Dile esto a la Madre Superiora.
San Miguel intervendrá en la lucha que debe sostener la Iglesia. El es el jefe de esta Iglesia tan perseguida, pero no será pronto anonadada, como piensan los malvados. Él es igualmente, el Protector especial de Francia, el cual la ayudará a tomar de nuevo el puesto de Hija primogénita de la Iglesia, porque, no obstante todos los pecados que se cometen en Francia, hay en ella también muchos buenos, hay almas de gran dedicación.
– Cuándo intervendrá San Miguel?
R… No lo sé!. Hay que rezar mucho por esta intención, invocar al Arcángel, recordándole su título, y suplicarle que interceda ante Quien, en cuyo Corazón el tiene tan gran poder. La Santa Virgen no se ha olvidado Francia es su Reino privilegiado sobre todos; Ella la salvará. Es bueno recomendar a todos el Rosario y la corona; esta es la oración más eficaz en la presente necesidad.
El voto heroico es una agradabilísima al buen Dios, de gran ayuda para las ánimas del Purgatorio y muy provechoso para las almas generosas que quieran hacerlo. Además, cediendo así una parte de sus méritos, en vez de perderlos, ellas lo ganan.
En cuanto a las indulgencias plenarias, puedo decirte que pocas, muy pocas son las personas que la aprovechan enteramente. Se necesita una tan gran disposición de corazón y de voluntad que es raro, más raro de lo que se piensa, debe haber toda la disposición requerida para obtener así la remisión total de los propios pecados.
En el Purgatorio, recibimos las indulgencias, que se nos aplican, sólo a modo de sufragio y como el buen Dios lo permite, según nuestra disposición. Es cierto que no tenemos más afición al pecado, pero nosotros no estamos bajo el reino en misericordia, sino más bien bajo el de la justicia divina; por tanto, recibimos sólo aquello que el buen Dios quiere que nos sea aplicado. Cuándo el alma está próxima al fin de todos sus deseos, es decir próxima al Cielo, ella puede ser liberada y ser admitida en el gozo eterno por la eficacia de una indulgencia plenaria bien adquirida o aunque adquirida a medias según su intención; pero en cuanto a las otras almas no es así. Durante su vida, con frecuencia ellas han despreciado o, si no, han hecho poco caso de las indulgencias que el buen Dios, siempre justo, da según las propias obras. Ellas pueden aprovechar algo según la divina voluntad, pero raramente la indulgencia en su integridad.
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MAYO 1880.- Trabaja sin descanso y con toas la fuerzas en tu perfección. Cuando lo quieras, tendrás suficiente firmeza de carácter para superar todas las dificultades que obstaculizan tu unión con Jesús, a fin de llegar allá donde Él quiere. Tu vida será un continuo martirio. Cuesta el negarse en cada instante, es un martirio continuo; pero, en tal martirio, experimentamos, y no es de menos, el más dulce gozo. El alma sufre, pero por quien se sufre, en cada sacrificio, en cada renuncia, le concede una gracia que le anima a caminar siempre adelante, a dar todo de si misma. Ninguna cosa deleita tanto a Jesús, que ver un alma que, no obstante todos los obstáculos que encuentra en su camino, se esfuerza por sacrificarse siempre más por su gloria y por su amor.
Tú estás adolorida al ver que el buen Dios es insultado en París, pero los que así actúan, no saben lo que hacen y, no obstante su bestialidad, Jesús es más ofendido por los pecados que cometen las almas que están consagradas a Él o deberían estarlo, más que de las sangrientas injurias de los que no son sus amigos.
Cuántas almas a las que Jesús llama a una alta perfección y permanecen pobres por no haber correspondido a las gracias divinas!. Hay que hacerse violencia, corregirse y pedir mucho de si mismos cada día para ser feliz en el servicio del buen Dios!.
Qué poco espíritu interior hay en el mundo!… También en la Comunidad!… Buscan demasiado la propia comodidad, no se quiere imponer violencia en cada cosa, y a pesar de eso el buen Dios estaría tan contento (si se puede decir así) si se lo amase, pero sin presiones y de buen corazón. Si Él pudiera obtener tal satisfacción en la Comunidad, cuántas gracias derramaría sobre ellas!. Por tu lado, busca lo más que puedas vencerte, amar a Jesús, como Él espera de ti desde hace tanto tiempo!.
Jesús quiere que lo ames con el amor de un niño, es decir con la ternura de un niño que busca complacer a sus amados padres, y al contrario eres tan fría respecto a Jesús. Con todo no es esto lo que Él espera de ti, Él que tanto te ama!.
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AGOSTO 1880.- Cuántos actos inútiles, cuántas jornadas enteramente nulas, sin amor por Jesús, sin pureza de intención; y todo esto es perdido, porque no será tomado en cuenta para el Cielo.
SALMO 63.- Ese es el Salmo aplicable al tiempo presente.
Tú no diriges la pureza de intención como el buen Dios quiere. Así en vez de ofrecer de modo vago tus acciones, podrías hacerlo con más fruto, determinando mejor tu intención. Por ejemplo, al tomar el alimento, di: “Jesús mío, nutre mi alma con tu santa gracia, como ahora yo nutro mi cuerpo”; cuando des clase: “Jesús mío, instruye mi alma, como instruyo a mis alumnos”; al lavarte la cara, las manos: “Jesús mío, purifica mi alma, como yo lo hago por mi cuerpo” y similarmente por cada una de tus buenas acciones. Habitúate a hablar a Jesús de corazón siempre: que Él sea el impulso de todo lo que haces o dices… me entiendes?
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Nuca debes excusarte. Qué puede pasarte al ser creída culpable cuando no lo eres?. Y si reconoces haber faltado, humíllate y cállate. No te excuses ni siquiera mentalmente.
2 SEPTIEMBRE. RETIRO. Esta mañana has dicho a tu Padre que experimentas gran repugnancia al escucharme, que preferirías mucho más ser como todas las otras. En el transcurso del año has escrito la misma cosa. Con frecuencia lo has dicho a la Madre Superiora. Por qué afanarte tanto? No es quizás el buen Dios el que permite todo esto? Tú no lo insinuaste para nada. Aprovecha estas gracias y no te lamentes más. No has oído todo lo que oirás ni visto todo lo que verás. Dícelo a tu Padre. Dile también que yo no soy el diablo, El ni siquiera lo piensa. Eres tú que siempre tienes este temor. Cálmate y aprovecha mucho el Retiro. Tienes que comenzar desde este momento a cambiar el tenor de vida. No más otras reflexiones, otras vueltas sobre ti misma. Esto es amor propio y nada más. Abre más bien le corazón a la gracia, únete a Jesús y ocupes más el tiempo tan precioso en preguntar por qué esto, por qué aquello?. El buen Dios te reserva grandes gracias, como también a quien en su bondad el envía para decirte lo que desea de ti. Adora sus designios sin buscar entenderlos. Tu Padre dirá no pocas cosas para ti en su prédica, sin siquiera pensarlo. Jesús permitirá esto; aprovéchate con mucho arrepentimiento en este santo Retiro, decisivo para ti.
Sólo las acciones hechas con gran amor, bajo la mirada de Dios, para cumplir su santa voluntad, tendrá recompensa inmediata en el Cielo, sin pasar por el Purgatorio. Qué ceguera al respecto hay en el mundo!.
SEPTIEMBRE. – El retiro termina para toda la Comunidad, pero para ti no tiene que terminar. Continúalo todo el año y siempre en tu corazón; aún en medio de tus grandes ocupaciones, ten siempre un lugarcito acostumbrado, donde te recojas corazón a corazón con Jesús, y allí, no lo pierdas nunca de vista. El año pasado estuviste muy distraída; en el presente no debe ser más así. Has prometido al buen Dios, como otras veces a tu Padre, que comenzarás una vida nueva; a toda costa tienes que mantener la palabra. Eso te costará, pero quizás después te costará menos? No!. Ay de mí!. Todo pasa tan rápido y nosotros juntamente, sin advertirlo!. Ya desde hace largo tiempo Jesús te está detrás. Después de todas las gracias que Él te ha dado, no le negarás el total abandono de ti misma en sus adorables manos. Si quisieras lo dejarías actuar, y pronto serías una santa… y una gran santa quiere Él que seas. Tu Padre no te ha dicho quizás también una vez, en su nombre, un día de estos, que para ti no hay término medio? Cuántas personas ya te lo han dicho, y tú te quedas indiferente con iguales cosas que deberían ser sagradas para ti. Este vez me parece que has prestado mayor atención y que estás impresionada por tales palabras, repetidas nuevamente. Reflexiona con frecuencia, es una cosa seria. Jesús, ya te lo he dicho, espera de ti sólo un pequeño esfuerzo y Él hará el resto. Sé muy generosa. Qué cosa no obtendrías del buen Dios, si estuvieras como Él quiere verte. Qué unión más íntima desea Él contraer con tu alma!. Qué gozo quiere concederte!. Si supieras Oh Qué bueno es Jesús contigo!. Examina con frecuencia en tu corazón las gracias de elección que Él te ha hecho.
La Madre Superiora te ha dicho que sobre todo para ti ella había llamado a tu Padre, de nuevo, este año; tú no lo has creído suficientemente, pero es verdad, ella ha seguido en esto las inspiraciones del buen Dios que ha querido que tú lo conocieras mejor y que él también te conociera más. Aprovéchate de esta nueva gracia que no será la última; pon en práctica todo lo que él te ha dicho; tú eres libre de tratar con él; ábrele
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siempre bien tu espíritu; que él te pueda leer como un libro. Si él te conociera como te conozco yo!.
No se te comprende antes de conocerte; para esto es necesario un poco más de tiempo. Todos los pensamientos que has tenido ayer al respecto son pensamientos diabólicos. El demonio quiere impedir el bien; no lo hará si no lo escuchas. Cuida muy preciosamente las grandes gracias del Retiro; ellas nunca te abandonarán. No tengas miedo de sacrificarte desde la mañana a la noche por hacer la voluntad de Dios. Él te recompensará grandemente.
– Por qué he experimentado una conmoción tan fuerte al oír la primera palabra del Rev. Padre?
R… Esto era ya un principio de las gracias que debías recibir durante este retiro. Hay entre las almas una cierta atracción, de la que no se toma en cuenta en la tierra. El buen Dios ha hecho el alma de tu Padre y la tuya la una para la otra: de aquí, esa impresión involuntaria que has experimentado al escucharlo y que quizás experimentarás también en el futuro. Ruega mucho por el Padre que Jesús te regala a fin de ayudarte a levantar tu espíritu hacia Él. Él necesita de gracias más fuetes, más grandes que otros, para no desanimarse nunca. Con frecuencia tiene jornadas muy duras, muy pesadas para la naturaleza. Su vida es dura, penosa. Tienes que ayudarlo con tu oración. Lo has hecho pero todavía no es suficiente. Tienes que ofrecer según su intención tu trabajo, alguno de vuestros sufrimientos externos, cualquier sacrificio; en una palabra únelo a lo que haces, y únete a lo él hace. Jesús tiene grandes designios sobre él, como sobre ti; por eso ha permitido que te dirijas a él y que seas libre para abrirle tu espíritu. Considéralo como tu Padre; ámalo, sé sumisa a él como una verdadera hija y el buen Dios estará contento. No tomes a mal si te digo todas estas cosas hasta ahora lo has hecho todo poco a poco; pero yo debo decírtelas y tú igualmente las dirás al Rev. Padre. Entiendes?
El retiro ha agradado mucho al buen Dios y muy provechoso para las almas. Jesús ve con placer a las almas religiosas volverse nuevamente a Él, buscarlo como su único fin. Para esto las ha llamado a su servicio, pero qué fácil es en la tierra olvidarse aún de cuánto hay más sagrado!. Un Buen retiro ayuda a las almas a reemprender su primera fuerza: eso ha hecho el Retiro que has tenido. Esto ha consolado el corazón tan bueno de Jesús.
Son pocos los instantes que hemos de pasar en la tierra comparados con el gozo sin fin de la eternidad?. En la muerte no creerá nunca haber hecho demasiado!. Sé muy generosa no te escuches a ti misma. Mira siempre al fin al que Jesús te llama: la santidad, el amor puro… y desde ahora camina siempre adelante sin mirar nunca atrás!.
La cruz, la gran cruz, la que te desgarra el corazón es la herencia para los amigos de buen Dios. El día pasado te lamentabas con Jesús por haberte enviado no pocas penas este año!. Es verdadero por que encuentras tal cruz tan pesada?. Porque no amas suficiente!. Oh tú no has terminado con las cruces. Lo que has tenido hasta aquí es sólo el preludio de lo que te espera. No te he dicho quizás que sufrirás siempre en cuanto al cuerpo y en cuanto al espíritu y con frecuencia en cuanto al uno y en cuanto al otro juntos?. No se da la santidad sin sufrimientos!. Pero cuando dejes actuar libremente la gracia en ti, cuando Jesús posea tu voluntad y lo hagas dueño absoluto, la cruz, por muy
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pesada que sea no pesará más. El amor absorberá todo. Desde ahora sufrirás y sufrirás mucho, porque no es en un instante que el alma llega a desvincularse de cada cosa para no actuar más que por el puro amor. Jesús ve con complacencia tu esfuerzo. Oh!. Si se lo conociera mejor en la tierra!. Al contrario, se lo olvida!. Tú al menos, ámalo!. Compénsalo!. Que vuestro esfuerzo vaya siempre creciendo , a fin de complacerlo. Trabaja sin descanso para llegar pronto (y ser ) lo que él quiere ver!.
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16 SEPTIEMBRE. En este día estás un poco más satisfecha de ti misma y Jesús también, porque te esforzase por complacerlo y por unirte más a Él. Pero no creas que ya llegaste; esto es apenas el inicio de la unión que Él quiere contraer con tu alma. Oh!. Qué poco se comprende en la tierra, no es verdad?, qué renuncia exige Jesús de un alma que Él quiere toda suya!. Se cree que se ama, se imagina ser sin más una Santa por el hecho que así se siente, así paree, un poco de más amor sensible que de ordinario, pero toda esta sensibilidad natural no es nada. Se necesita que el alma se eleve, se separe poco a poco de todo lo que la rodea y sobre todo de sí misma, de su amor propio, de sus pasiones a fin de llegar a la divina unión divina y Jesús sólo sobre todo lo que cuesta a la naturaleza llegar allá!. Se necesita hacer más de un sacrificio, se necesita que el corazón se rompa para sacar todo amor humano; esto es difícil!. Qué pocas son las almas que comprenden tales cosas!. Tú que las comprendes un poco por una gran misericordia de Jesús, tú a quien Él ama tanto, encamínate animosamente por esta senda de abnegación y de muerte a ti misma. Considera con frecuencia toda la ternura que Él ha tenido para ti, cómo ha dido a buscarte desde lejos, cómo ha vencido todas las dificultades encontradas en tu camino. El ha hecho más por ti que por ningún otro!. Cada día te colma de sus gracias de elección. Considera otras veces como ha actuado en tu cuidado en estos últimos días; igualmente, Él espera de ti una gran generosidad, más que de tantos otros, a los que no ha concedido tantos favores, y de los que no pide una perfección tan grande. Él espera también una dedicación a toda prueba, y sobre todo mucho amor. Necesitas que tu espíritu, tu corazón se pierda en Él, que trabajes únicamente por complacerlo. Tienes que elevarte sobre la tierra y sobre todo lo que te rodea para abismarte en su santa voluntad. Debes llegar a no perderlo nunca de vista, ni siquiera un minuto. No creas por esto que estás atada al punto de no poder atender tus obligaciones!. No, (más bien) verás poco a poco que es todo lo contrario y que el alma más unida a Jesús será también la más exacta en el cumplimiento de todos sus deberes; es verdad que a quien lo ama, actúa por ella. Él no es más por así decirlo, que uno con ella. Piensa si estás bien dirigida y ayudada en lo que debes hacer!. Qué bien puede hacer a su alrededor un alma interior; no hay nada que ella no haga; todo que es hecho de otra manera es inútil. El alma unida a Jesús manda en su Corazón, es la dueña, Él no le niega nada. Habría tantas cosas que decirte al respecto, pero no me comprenderás. Tienes que esperar el momento querido por Dios. Si quieres, no tardarás en lograrlo. Jesús tiene gran deseo de unirse totalmente a ti. Pero no puedes todavía comprenderlo en este momento. Sé muy vigilante sobre ti misma; es tan bueno amar a Jesús; es tan consolador pasar inmediatamente, sin transición, de la unión íntima de la tierra a la unión todavía más íntima del Cielo. Reflexiona sobre todo lo que te he dicho. Una sola de tus acciones ofrecida por mi alivio, con pureza de intención, cuando estás muy unida a Jesús, me consuela más que muchas oraciones vocales. Entre más rápido te perfecciones, más rápido igualmente vendrá mi liberación.
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Es verdad que la Madre Superiora ha sufrido mucho en estos últimos días, pero un día de gran sufrimiento, igual a los que ella experimenta a veces, es de mayor provecho para su alma y para toda la Comunidad que diez días o más de buena salud, en los cuales pueda actuar y hacer todo lo que depende de los deberes de su cargo.
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29 SEPTIEMBRE.- Sí, conozco todas las penas de Padre; por eso, a tu pregunta de si habrá un poco de mejora después de los sufrimientos padecidos, respondo que no, sin agregar otro particular, porque no quiero hacerte estar temerosa. Estarás inquieta sabiendo tales sufrimientos, y porque lo tendrás en tu pensamiento delante del buen Dios, también más de lo acostumbrado, sin duda por una inspiración particular, he creído que es mejor que él mismo te haga conocer todas las aflicciones que él experimenta. Jesús se lo tendrá en cuenta; las almas que tanto lloran en este momento se encuentran en el Purgatorio, pero por poco tiempo, sobre todo el sacerdote al que el buen Dios quiere recompensar y los dos jóvenes que quiso preservar tomándolos de este modo, los que a lo mejor pudieron llegar a ser malvados. Dile que se consuele al pensar que Jesús lo ama mucho y le reserva, con preferencia de tantos otros, un lugar especial en su Corazón. Allí el debe andar preparado para reponerse y fortalecer el ánimo para continuar lo que ha emprendido por su divino Señor.
2 OCTUBRE. – Di más veces al día:”Oh Dios mío, cumple sobre mí tus designios y concédeme no interponer ningún obstáculo con mi conducta. Jesús mío, quiero lo que Tú quieras, porque Tú lo quieres, como lo quieras y en tanto cuanto lo quieras!”.
DOMINGO 3 DE OCTUBRE.- Oh si te fuese dado comprender cómo Jesús es tratado con indiferencia y desprecio en la tierra, no sólo por el común de la gente, como es insultado, escarnecido, puesto en ridículo, también por aquellos que deberían amarlo!. Así la indiferencia se halla en la Comunidad, entre los Religiosos y las Religiosas, su pueblo elegido; allá donde Él debería ser tratado como Amigo, como Padre, como Esposo, en el presente no se le considera más que como un extraño. Se encuentra también, esta indiferencia, entre el clero. Al presente más que nunca, Jesús es tratado por los sacerdotes de igual a igual. Ellos que deberían temblar, pensando en la majestuosa misión a ellos confiada, lo más frecuente es el cumplimiento con frialdad, con tedio!. Cuántos hay si poseen espíritu interior?. Su número es pequeño. Aquí, en el Purgatorio, los sacerdotes que expían su indiferencia y su vida sin amor son numerosos. Su negligencia culpable debe ser expiada mediante el fuego y la tortura de varias clases. Juzga de todo esto que el buen Dios, tan bueno, tan amable con sus creaturas, no encuentra quien lo ame y lo compense. Ay de mí!, Qué pocos hay!. Ese es el gran sufrimiento del Corazón de Jesús: la ingratitud entre los suyos; sin embargo su Sagrado Corazón está todo lleno, todo rebosante de amor y Él no busca más que entregarlo. Jesús quisiera hallar almas muertas a sí mismas; derramar en ellos su amor a torrentes, más de lo que no ha hecho todavía por ningún otro aquí. Oh! Qué pocos son, por consiguiente, los que comprenden en la tierra a Jesús, su misericordia, su amor!. Se busca conocer y profundizar en todo, excepto en lo que hace la verdadera felicidad!. Qué tristeza!.
Nunca debes disgustarte, ni exterior, ni interiormente. Haz lo posible por evitar cualquier contrariedad. Si, no obstante eso sucede, por descortesía o por malicia,
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supongo, no se hace lo que se debería, permanece en calma; una vez cometida la falla, en el momento que no hay remedio para qué espantarse? Habría así dos fallas en lugar de una.
14 OCTUBRE.- Durante mi acción de gracias.
La más pequeña infidelidad de parte tuya, el más pequeño olvido, la mínima indiferencia por Jesús, es muy sentida por Él, y causa mayor dolor a su corazón tan bueno, tan amante, que una injuria de parte de un enemigo. Vigílate siempre con gran diligencia sobre ti misma: no te perdones nada. Que pueda venir Jesús a reposar con gozo en tu corazón, a fin de que lo compenses de todas las amarguras, que el mundo le da. Actúa con Él como con el mejor de los padres, como con el más afectuoso de los esposos. Consuélalo, repara con tu amor, con tu ternura, las injurias que recibe cada día. Debes hacer tuyos los intereses de su gloria con gran corazón. Olvídate de ti misma delante de Él y cree que haciéndolo así, tus propios intereses vendrán a ser suyos y Él hará por ti mucho más que si te ocupases de ti misma.
16 OCTUBRE.- Una persona hace un bello acto con las almas que le son confiadas, corregirlas, preocuparse por infundir en ellas un poco más de piedad: no tendrá éxito más proporcionalmente a su interioridad. Sólo el que más de su piedad vierta de su corazón; en el caso contrario, si ella no es como debe ser, si no está unidad a Jesús, su palabra llegará a la oreja, pero no al corazón, y su esfuerzo no será bendecido. Considera si es buena cosa estar unida a Jesús…
Sí, no es verdad?… Y está en esto solamente la verdadera felicidad en la tierra.
NOVIEMBRE 1880. – Cuando tengas que corregir a una persona que ha faltado levemente o aún gravemente, hazlo con mucha dulzura, con firmeza a veces, cuando la falta lo exige, pero con pocas palabras y nunca por pasión, porque el reproche hecho de tal modo daña al alma del que lo hace y del que lo recibe. Al corregir una jovencita evita todo, por ejemplo, echarle en cara las faltas pasadas. Esto es un defecto bastante común y que disgusta al buen Dios. Los que actúan de tal modo cometen un pecado. Quién les ha dicho a hechos que lo que ellos reprueban no está ya perdonado?. Por qué motivo volver a lo mismo?. El buen Dios no ha dado igual ejemplo. Continuamente se debe humillar de las propias culpas y recordarlas incesantemente delante de Nuestro Señor, con dolor de corazón, pero no tienes nunca que regresar al pasado de nadie. Un alma cristiana y, con mayor razón, un alma religiosa, si quiere complacer a Nuestro Señor, actuará respecto al prójimo como desea que Jesús actúe con ella. Guarda bien esto, y cuando llegue la ocasión, ponlo en práctica fielmente.
No permitas nuca que te atrapen excesivamente los deberes, no las cosas y las preocupaciones de la vida, tanto que tu alma pierda la libertad y le impidan unirse en cada instante a Jesús, y poder conocer y cumplir siempre su voluntad. Si sufres, acepta el sufrimiento con resignación porque es permitido por Jesús, el cual del mal que deja hacer, saca el más grade bien. Camina con toda sencillez al pie del tabernáculo y allí, confía a Jesús los pesos de tu corazón, lo que a veces te parece muy pesado de llevar: su corazón aligerará todo. Al contrario, si gozas con aquellos gozos sobre todo que se experimentan en raros intervalos en servicio del buen Dios, acéptalos con humildad y compunción, y piensa que la tierra no es la morada de reposo, sino un lugar de exilio, de fatiga y de sufrimiento de muchas clases!.
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Deja que todo pase a tu alrededor, sin que pierdas tu tranquilidad. Nada te detenga. Tu única alegría, tu único reposo debe hallarse en Jesús; trabaja por Él sólo, que su amor te de ánimo; nunca podrás hacer demasiado por un Dios tan amable!. Entre más te separes de todo lo que te rodea, más Jesús te colmará de sus gracias de elección, de sus caricias divinas. Con frecuencia experimentarás una gran indiferencia por cosas que, en un tiempo, te habrían impresionado; también esto es una misericordia de Quien te ama y que desea verte en aquel desasimiento que Él espera de las almas que quiere exclusivamente suyas. Jesús permite que estas almas privilegiadas experimenten un cierto disgusto por todo eso que no es Él. Él las hace encontrar disgusto en lo que no se refiere a Él directamente, porque con esto quiere hacerlas llegar a vaciar su corazón de todo lo humano que se encuentra a fin de colmarlas con sus gracias y hacerlas rebosar de su amor.
NOVIEMBRE.- El día de Comunión, en que se celebra antes una Misa, puedes tomar colación un poco antes de las ocho. Que no pasen más de tres minutos. Te digo esto porque el buen Dios quiere que prolongues la acción de gracias lo más posible. Haciendo así, tendrás un cuarto de hora más. El primer cuarto de hora será para ti como de costumbre. Cuántas cosas debes decir a Jesús, no es verdad?. El segundo cuarto de hora será para Él. Puedes también continuar así aún durante las Horas Menores y en una gran parte de la Santa Misa. Pide el permiso a la Madre Superiora, Verás cuántas gracias!.
Por un favor especial de Jesús, las Sagradas Especies permanecen en ti un largo tiempo después de la Santa Comunión; aprovéchate, siempre, con compunción en esos instantes felices, en los que, con Quien al que el Cielo no consigue contener, todo puedes obtener. Qué amor el de un Dios por su pobre creatura hasta abajarse para tratar con ella, como un amigo con el amigo!. Por tanto debes adorar, dar gracias, pedir y reparar de modo particular por todas las injurias que Jesús recibe en el mundo en estos tristes tiempos!. Es tan ofendido el buen Jesús!. Oh! ámalo mucho. Tú sabes que Él te ama: lo has experimentado!.
Estando todavía en la tierra, no puedes comprender lo que el buen Dios exige de un ánima que expía sus culpas en le Purgatorio. Tú crees que muchas plegarias, por otra parte bien hechas, pondrán un ánima así de rápido en posesión de la felicidad eterna!. No es así. Quién puede escrutar los juicios del buen Dios?. Quien puede comprender la pureza Él exige de un ánima, antes de admitirla en la participación de su eterna felicidad? Oh, si se supiera, si se reflexionara en todo esto mientras se está en la tierra, qué vida se llevaría!. Revisa seriamente cuántos pecados veniales comete al día una persona negligente, poco solícita de su salvación, toda dedicada a las cosas de la tierra… Cuántos minutos consagra al buen Dios? Lo piensa al menos con atenta consideración? Y bien, esos 365 días iguales en un año… y si son muchos años semejantes, tal persona muere con el alma cargada de una multitud de pecados veniales no perdonados, porque ella no ha hecho caso. Apenas, apenas tiene el alma así agobiada un pequeño indicio de amor, cuando viene a rendir cuentas de su vida a Quien se la pide. Por eso esta vida casi nula, es que tiene que comenzar la expiación, vida sin amor de Dios, sin pureza de intención. El alma debe vivir por Dios, no ha vivido por Él; tiene por tanto, que recomenzar su vida y esto entre sufrimientos inauditos!. En la tierra ellas no han aprovechado la misericorde divina. Era esclava de su cuerpo; una vez en el lugar de purificación, debe satisfacer hasta el último céntimo y adquirir su primer esplendor,
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esto en cuanto a las almas indiferentes de su salvación, pero en cuanto a las aún más pecadoras, es totalmente otra cosa. Ama mucho al buen Dios para no ser obligada a venir aquí a adquirir su amor mediante los sufrimientos sin méritos. Los sufrimientos en la tierra, las penas son meritorias, no las dejes escapar: sobre todo ama!. El amor cubre muchos pecados y también los evita porque no se quiere provocar disgustos a Quien se ama; por eso el alma que verdaderamente a Jesús está continuamente en guardia y evita todo eso que podría ofender su mirada divina.
Muchas ánimas del Purgatorio están asignadas a ti para ser liberadas del lugar de su sufrimiento. Ruega con todo el corazón por ellas.
(AÑO 1881)
1881.- Los sufrimientos físicos y morales son la herencia de los amigos de Jesús hasta que estén en la tierra. Entre más Jesús ama a un alma, más le hace aumento de parte de los dolores que Él ha sufrido por nuestro amor. Felices las almas así privilegiadas!. Cuántos méritos pueden adquirir ellas!. Y este es el camino más corto para llegar al Cielo. No tengas, sin embargo, miedo al sufrimiento; al contrario, ámalos, porque te acercan más al Que amas. No te he dicho quizás un día que el amor transformará en dulce lo que ahora te parece muy amargo, por el hecho de que no amas suficiente?
El medio infalible para llegar pronto a una unión íntima con Jesús es el amor, pero el amor unido al sufrimiento. Hasta que tengas no pocas cruces, entonces no le amarás todavía como Jesús quiere. Si supieras cuánto bien hace al alma el sufrimiento!. Los padecimientos son la más dulce caricia que el Esposo divino puede hacer a lo que Él quiere unir a sí íntimamente. El les envía, a estas almas privilegiadas, sufrimientos sobre sufrimientos, penas sobre penas, a fin de desasirlas de todo lo que las rodea. Entonces pueden hablarle al corazón. Qué sucede durante aquellos divinos coloquios? Si quieres lo sabrás. Jesús tiene detenidas las gracias que derramará a torrentes sobre ti, cuanto te vea preparada, como Él desea, y capaz de recibirlas.
Jesús quiere que trabajes únicamente por Él, que hagas converger todas tus acciones a su gloria, que lo tomes como el confidente de todos tus gozos y de todas tus penas, que no hagas ninguna cosa, por pequeña que sea, sin pedirle consejos y luces, que, en recompensa de todo lo que hagas no quieras más que a Él solo. Estás empeñada ya desde hace muchos años!. “Jesús mío, dile entonces, que yo no reciba nunca ningún testimonio de reconocimiento en la tierra por el poco bien que he realizado!. Tú sólo me bastas” . Qué piensas de esta petición?. Está bien hacerla?. Jesús no se deja vencer en ús no se deja vencer en generosidad, verás. Igualmente piensa que no tanto tus oraciones me llevarán a las eternas moradas, cuanto tus acciones perfectas, tu unión íntima con Jesús. Cree que Él tiene grandes designios sobre tu alma enviándome a ti de este modo; se puede decir a lo que a eso se refiere!… Grandes es el amor de Jesús por ti!. Cuánta delicadeza, cuánta preocupación tiene Él respecto a ti. Qué no lo desanime tu indiferencia!. A veces, cuando eres fría, olvidas los cuidados de un Dios tan bueno!. Pídele perdón de todas estas faltas y procede con Él como un hijito procedería con el mejor de los padres. No tengas miedo de fastidiarlo. Me complace ver la fe en tu corazón. Busca siempre agradarlo, desde el primer despertar hasta la noche, sin escuchar nunca los impulsos de tu naturaleza.
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ABRIL 1881.- Si no avanzas más rápidamente en la perfección, es por que tu voluntad no está suficientemente unida a la de Dios. Te buscas demasiado a ti misma. Hay momentos que tienes miedo de ti misma. Jesús soporta pacientemente todos estos titubeos!… Permanecerás en esto? Tú!. Sin embargo, si supieras que gracias te reserva, como desea Él unirse a ti, le darás esta voluntad rebelde, que hoy quiere y mañana no más, a Quien te la pide con tan gran bondad y sobre todo con tanto amor!.
Jesús no te dejará en paz hasta que no hayas alcanzado la perfección, en la que quiere verte. Hará todo lo que quiera; hasta que tu voluntad no forme una con la suya, hasta que des la vuelta sobre ti misma, y todas tus acciones sean realizadas bajo su divina mirada, para complacerlo a Él, no tendrás la paz ni la calma interior!.
(AÑO 1882)
SEPTIEMBRE 1882.- Jesús ha hecho mucho por ti y todavía hará más en el futuro, pero tienes que corresponder a su gracia y ser muy generosa. Las almas que llegan a la perfección, que Jesús pide de ellas, son dueñas de su corazón: Él no les niega nada. Cuando hayas llegado allí, Jesús y tú serán una sola cosa, Tendrás los mismos sentimientos, los mismos pensamientos, los mismos deseos. Se, siempre, buena, apúrate a llegar a ser una gran santa para procurar mucha gloria a tu único amigo, que espera ese momento para derramar a torrentes sus gracias sobre ti.
Todavía no has hecho suficiente esfuerzo para vigilar tu interior y para conservar la divina presencia de tu Jesús. Pruébate, esfuérzate y serás muy ayudada. Jesús sólo espera un poco de buena voluntad y Él hará el resto. Di a ti misma cada día: por qué Jesús me concede tantas gracias particulares, qué pasará? Qué debo hacer? Qué haré para corresponder bien?. Meditar en tales reflexiones hará bien a tu alma. Reflexiona seriamente; cuanto te he dicho ahora es la voluntad de Dios. El quiere también que trabajes seriamente en tu perfección, porque de la tuya dependen muchos otros.
Jesús tiene un amor tan grande por ti que quiere colmarte de sus gracias de elección, de favores particulares, que ordinariamente sólo concede a sus amigos íntimos. Adelanta con tu oración y tus sacrificios el feliz momento en que vendrá la divina unión que Jesús quiere contraer con tu alma.
Reconoce delante de este divino Amigo lo grande de tu indigencia, el abismo de tus miserias y déjalo hacer. Enriquecer a los más pobres, es lo propio de su amor. Refulge más su bondad.
Oh!. Ama mucho a Jesús. Adhiérete a Él más estrechamente de lo que se pueda imaginar. Adhiérete con todas las fuerzas de tu corazón, tanto para vivir únicamente por su santo amor.!.
Por amor de Jesús, ama a todas las personas que te rodean y aquellas con quienes te relacionas. No tengas temor de gastarte en gentileza, o raciones, abnegación, preocupaciones por su cuidado. Entre más un alma ama a Jesús, más ama ella a sus semejantes.
30 OCTUBRE.- Te lamentas siempre, porque, tú dices, quisiera ser como todas las otras hermanas, pero todavía no has terminado conmigo!. Estás obligada a
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escucharme hasta que quiera el buen Dios. Has todo lo que quieras, yo tengo ahora muchas cosas que decirte y tú lo sabes. Tendría que haber quizás más razones al respecto?
25 DICIEMBRE.- No te de pena si no estoy todavía en el Cielo. Es verdad que te he dicho: “No entraré si no el día en que hayas alcanzado la perfección que el buen Dios pide de ti”. Eso, no obstante, no creas que llegarás en un instante a la alta perfección, y no es el primero el que de ti exige. Tú sabes que Jesús te ama, aunque estás lejos del estado en el que Él quiere ver tu alma. El sabe, este querido Amigo, que haría falta un milagro, para alcanzar este estado perfecto que Él exige de ciertas almas, y tal milagro, no quiere hacerlo. Tienes que salir poco a poco del sendero, a veces tan áspero de la naturaleza. Para alcanza la meta que Jesús quiere que alcances, es necesario que estés muerta totalmente a ti misma, que no tengas más ni voluntad, ni amor propio. Todavía no has llegado. Así cuando se te acusa sin razón, cuando se te atribuyen intenciones que no has tenido (sabes bien a que cosa quiero referirme), y bien, no debes turbarte por tales cosas. El buen Dios permite todo esto, a fin de darte modo de renunciar a ti misma y de adherirte únicamente a Él. Él quiere que llegues al punto en que nada turbe en ti la calma interior: penas, gozos, contrariedades, todo pasa indiferentemente. Sólo Él entiende bien, quiere dominar todas las potencias de tu alma, satisfacer todos tus deseos, aquietar plenamente tu corazón y ser para ti todo en todo; y no es esto, créelo, la obra de un día.
No, no eres demasiado buena!. En ciertos casos es mejor ceder que dominar. Te sugiero un modo de proceder que Jesús quiere que aprendas. Antes de dar una advertencia, antes de hacer un reproche merecido por una alumna o por cualquier otra persona, recógete un segundo; desde allí, colócate en el lugar del que quieres dirigir y procede en su atención como quisieras que se hiciera contigo en igual ocasión. Entonces Jesús estará contento.
(AÑO 1883)
1883. – Un año más en la eternidad!. Así pasa todo, unos después de otros. Los días se suceden hasta aquellos que ponen término a la breve vida terrena y dan inicio a la larga vida de la eternidad!. Emplea bien cada uno de tus instantes. Cualquiera de ellos puede hacerte merecer el Paraíso y evitar el Purgatorio. Cada una de tus acciones, realizadas bajo la mirada de Jesús, te dará un grado de gloria más para el Cielo y, al mismo tiempo, un grado de amor por Jesús igualmente más grande. Cada uno de tales actos de vida perfecta forma una cadena de amor que liga al alma siempre más a Quien ella ama. Cuando es formado el último anillo, entonces Jesús rompe las débiles ligaduras que detienen el alma llena de méritos todavía en el cuerpo al que estaba unida en la tierra. Así libera, Él la une a sí todavía más estrechamente y por siempre a sí aunque más estrechamente y para siempre en la bendita eternidad.Comprenderás (también) que una vida, de los que cada instante es por Jesús, es placentera, no obstante las amarguras pasajeras de que pueden estar sembradas?
Si algunos minutos de conversación de un alma santa con Jesús pueden llevarla al éxtasis y hacerla olvidar todas las penas pasadas, qué será la unión eterna?. Oh!, si lo supieras, si pudieras comprenderlo, como trabajarías sin reposo en tu perfección, tú a quien Jesús provee todos los medios posibles para llegar!. Oh! si nosotras tuviéramos solamente cinco minutos del tiempo que tu pierdes en volver sobre ti misma en
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averiguar si cuanto te digo es verdadero o falso, que cosas no haríamos por el que deseamos con tanto ardor!, Es el demonio que a veces te ciega y hace que no prestes atención a lo que te digo. El demonio bien prevé cuáles son las consecuencias de no saber. Descubre sus intrigas, entra con intrepidez a la obra, santifícate, y que este año sea el inicio de esta vida perfecta que Jesús espera de ti, desde hace largo tiempo!.
Al principio de este año, toma como práctica no proferir ninguna palabra inútil. No expreses tu parecer en presencia de cualquiera, excepto que estés obligada; también en cuanto a las cosas útiles, habla poco… Así también, no levantes nunca los ojos por curiosidad. Que cada mañana Jesús sea tu primera mirada, el primer pensamiento, la primera palabra, y sea esta una palabra de arrepentimiento y de amor.!
Al pie del tabernáculo, coloca tu corazón en el de Jesús para toda la jornada y conversa con Él hasta la noche. En la noche, lamenta tus faltas de nuevo a sus pies, dale gracias por los favores… Tú sabes lo que te he dicho al respecto.
Sé muy fiel a estas prácticas, Jesús desea de ti una gran pureza de intención, un amor sin límites. No te perdones nada. Entre más un alma se sacrifica, es más feliz. Amor con amor se paga, es verdad, pero se paga otras veces con el arrepentimiento, la renuncia y el darse a sí. Sacrifícate, siempre, y dónate para siempre.
El sufrimiento precede siempre al amor… Hay un grado de amor que sólo los que tienen mucho sufrimiento lo alcanzan. Intento referirme sobre todo a los sufrimientos morales.
El más grande sufrimiento que puede experimentar un alma que ama verdaderamente a Jesús es el de no amarlo cuanto ella desea.
Oh!. Cuánto te ama Jesús, no obstante tus miserias y frialdades!. Considera como, mediante su gracia, te atrae con bondad; mediante los sufrimientos, la prueba te separa(de todo) y, mediante el amor, deseas unirte a él tan íntimamente que seas, por asís decir, otro Jesús.
Madre O… se encuentra en la profundidad del Purgatorio. Las almas religiosas, los sacerdotes y las personas que han estado colmadas de gracias tienen que pagar en un Purgatorio terrible, habiendo abusado de los medios, que el buen Dios puso a su disposición.
MAYO. –RETIRO 1883. El buen Dios tiene no pocos medio para conseguir sus fines, cuando quiere alguna cosa particular de un alma.
Lo que Dios guarda está bien guardado. El lo manifiesta cuando Él quiere. Sobre todo para ti el buen Jesús, desde toda la eternidad, ha tenido la intención de santificar y de preparar la persona de quien te hablo. Se santificará la una por medio de la otra.
El buen Dios te ama, tú lo amas. Necesitas que tu unión venga a ser más estrecha en este Retiro, que tu amor se acreciente, que tu voluntad sea una con la de Jesús, y sus intereses sean los tuyos.!
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Por qué afanarte tanto respecto a tu Padre!. Todo lo que hace el buen Dios es cosa buena. Quizás no te lo ha predispuesto Él y no es Él el que te lo regala?. Por qué te lo vuelve a quitar?. Los designios del buen Dios son inescrutables. Cuando Él quiere un alma toda suya, qué cosa no hará para unirla a sí? Cuantos medios ignorados por nosotros tiene en su poder. Por tanto ten plena confianza en tu Jesús. No desconfíes de su bondad. Entre más buena seas, más buscarás serle agradable en todo, más igualmente Él será generoso contigo.
Este retiro debe ser el inicio de la gran perfección, a la que Jesús te llama desde hace tanto tiempo.
Jesús espera mucho de ti en este Retiro. El te ha concedido una nueva gracia muy preciosa … Qué más necesitas?. En cambio dónate enteramente a Él: que Él sea el Dueño de tu alma. Examina con gran diligencia tu interior. Trata siempre de corazón a corazón con Jesús. Que no haya una palabra, un pensamiento, un deseo salido de ti que no sea conforme a su adorable voluntad. Si supieras que unión quiere contraer Jesús con tu alma, como obstaculizar sus designios, como oponer resistencia como haces a menudo!. Lo comprenderás de una buena vez? Esta gran perfección te produce miedo; tú temes la ilusión. Pero, con Jesús qué cosa has de temer. Él es tu Padre, tu Amigo, tu Esposo, tu Todo… No tiene quizás Él el derecho de exigir de un alma lo que quiera sin decirle el por qué? Él es el gran Dueño, el Señor de todo; Por qué querer con tu visión estrecha investigar su obra? Adora sus designios y obedece ciegamente. Eso es lo que Él pide de ti; por tanto, ponte, de todo corazón a trabajar seriamente en tu santificación. Crece en amor, en ternura por Jesús. Consuélalo, compénsalo por todas las injurias que recibe en el mundo. Ama por los que no aman, repara por los que lo ultrajan; pídele perdón por lo que no lo piensan. Esto espera Jesús de ti… se lo negarás?
20 MAYO. Jesús te demuestra que te ama; en cambio igualmente, Él quiere experimentar tu amor. Conoces bien lo que de ti pide desde hace tan largo tiempo; no tienes que dudar más. Dónate totalmente. Piérdete en Él; no retractes nunca el don hecho a Él de ti misma.
En la tierra uno hace a su modo, pero en el otro mundo el buen Dios dispondrá de nosotros como a Él le plazca!.
Hay pocos verdaderos amigos en la tierra!: Con frecuencia se ama por capricho, por interés. Una leve contrariedad, una palabra, una falta de cuidado a veces desune amigos que parecían inseparables. Esto es, porque Dios no posee bastante bien su corazón; en verdad, sólo el corazón en que sobreabunda el amor de Jesús, puede dar de su plenitud a los amigos. Cada amistad, no fundada de tal modo en Dios, es falsa, no es durable.
Pero cuando Jesús posee un corazón, este corazón puede amar y hacer bien a los amigos, porque está en eso la fuente de la amistad pura y sin confusión. Esto es un pequeño reflejo de la amistad del Cielo. Todo el resto es afecto natural y nada más.
Ten siempre la mirada más allá de la tierra. No busques nunca la estima ni la amistad de nadie. Sólo Jesús es tuyo y te quiere igualmente tuya para siempre. No sería demasiado ser para Él con todo el corazón. Ama… pero a Él solamente…
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JUNIO 1883. –Y bien, estás contenta? Me crees ahora? Te perdono todo lo que has pensado de mí en estos días pasados. En iguales circunstancias no podía ser de otra manera; en esto no has pecado. Admírate de la bondad de Jesús. Después de haber dejado actuar al demonio, que tanto te ha hecho sufrir… al fin lo ha derribado y se ha cumplido su santa voluntad; esto era lo que Él esperaba. Oh! cuando el buen Dios tiene designios particulares sobre ciertas almas, ellos no se realizan sin muchos sufrimientos; lo has experimentado otra vez, no es verdad?. Pero no estás sola.
M.L. no se desanima nunca!. Podrá tener momentos de disgusto, de cansancio, pero él tiene el tabernáculo; allí descubre su alma delante de Jesús y pide con una gran fe sus luces, a fin de ser el mismo la luz de las almas que le son confiadas. Jesús lo ama y se lo hará experimentar. Al contrario, nunca podrá hacer él demasiado por un Dios tan amable!. JUNIO 1883.- No es verdad que perdura todavía tu alegría por haber finalmente hallado un Padre?. Atiende a todo lo que te dirá: Harás una cosa muy agradable al buen Dios. Esta es otra gracia, aprovéchala con humildad. Es una fortuna muy grande para un alma encontrar otra que la comprenda y esto sucede muy raramente en la tierra!.
… Jesús encuentra tan pocas almas generosas en este mundo, son tan pocas las que lo aman… aún entre los sacerdotes!. Él, el buen Maestro espera mucho de tu Padre.!
Oh!. Qué grande es el Sacerdote!. Qué sublime misión es la suya!. Pero ay de mí!. Actualmente que pocos hay que lo comprendan!.
28 AGOSTO 1883.- Fiesta de San Agustín. Hasta ahora no has rezado nunca como Jesús deseaba!. Tú no prestas suficiente atención a todas sus inspiraciones!. Demasiado frecuente pierdes aún de vista su santa presencia, razón por la cual no progresas en la perfección, como Él espera de ti. Examina, siempre, con empeño tu interior. Desde hace tiempo te lo vengo diciendo de parte suya!.
+ + +
29 AGOSTO. RETIRO. – Son ya tantos años los que hace que el buen Dios te está detrás… Con un pretexto o con otro tú pones oídos de comerciante; pero es tiempo de ahora en delante de prestar atención a todo lo que te he dicho. Aprovecha estos santos días de Retiro y pon en práctica cuanto has escrito. Considera hasta que punto estás (en unión) con Jesús, Él es tan bueno y tan paciente contigo. Piensa que un buen día Él puede cansarse de ti, viendo que haces tan poco caso de las gracias espirituales que te ha concedido y de aquellas que te reserva para el futuro. Demuestra, también, a tu Jesús que lo amas y dónale toda entera tu voluntad. Basta de dudas. Dile que haga de ti todo lo que Él quiera, pero que sea dicho desde el fondo del corazón. La santidad es menos difícil de lo que crees. Sufrirás más al resistir, lucharás todos los días contra el buen Dios que te atrae, más de lo que sufrirías después de darte a Él sin reserva y para siempre.
Cuando te de la noche.- Habitúate a hablar con Nuestro Señor como con el amigo más afectuoso y más sincero. No hagas y no digas nada sin consultarlo. Ya desde hace muchos años te he estado diciendo esto. Yo también te lo he dicho muchas veces; hoy te lo repito nuevamente. El buen Dios desea que pongas atención y sobre todo que
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lo pongas en práctica. La mirada del alma siempre fija en Jesús, para cumplir sus más pequeños deseos, este lenguaje divino que Él quiere usar contigo no te turbará ni te impedirá atender las ocupaciones externas. Al contrario, si el interior no está tranquilo es imposible que lo esté el exterior. Las pasiones interiores se reflejan siempre en lo externo y el alma que vigila con gran empeño su interior, es también dueña de su exterior. Eso es lo que Jesús pide de ti: una vida de fe y de unión incesante con Él, una vida humilde, escondida, conocida de Él sólo… Que sea Él todo para ti, Jesús!. Considera todo lo que te sucede como otros medios de los que Él se vale para unirte más a Él, para realizar los designios que tiene sobre ti. No interpongas obstáculos, sé generosa. A ti no te falta ni la energía ni el corazón; comienza, por tanto, la vida de renuncia, de sacrificio y sobre todo de amor que Jesús quiere absolutamente de ti. En ella solamente encontrarás la calma y la paz que Él te ofrece desde hace tantos años!.
La santa voluntad del buen Dios sea el fundamento de todo lo que has de hacer o de sufrir. Jesús espera mucho de ti, muchos sufrimientos corporales y espirituales y también mucho amor. No se puede amar sin que la naturaleza sufra, lo sabes bien; lo has experimentado en el pasado. Prepárate para el futuro. El buen Dios te ha dado todo lo que necesitas para sentir el sufrimiento más que a ningún otro. Esta es una misericordia y una gracia más. Dónde hay que hacer grandes sacrificios, allí se adquieren méritos.
Te ruego no oponer más resistencia a los designios que el buen Jesús tiene sobre ti; no pidas otra prueba, ya has tenido suficiente. Otras veces siente muy interiormente que Jesús te quiere toda suya. Considera atentamente tales cosas al pie del tabernáculo; ve lo que debes hacer y no dudes más. Cuántas gracias te esperan, si quieres, gracias para ti ante todo y también para otras almas. Un día responderás todo esto.
Sé toda de tu Jesús. No pongas más atención a lo que se pueda decir de ti; el demonio lo provoca para detenerte en el camino y Jesús lo permite para separarte de todo lo que te rodea. Tiende siempre a tu fin: realiza todos los deberes, haz cada acción para complacer a Jesús. Eso es todo para ti, el resto no es más que accesorio.
Sé muy generosa; dale en todo la primacía a Jesús. Con frecuencia piensa en esto: si quieres que tus acciones sean agradables a Jesús, necesitas que en cada una de ellas haya siempre un pequeño sacrificio, cualquier cosa que cueste; si esto no se da el mérito. No es difícil, sobre todo para ti, dar a Jesús tal satisfacción. Por tanto, no creas más que cuando una cosa te cuesta mucho, no hay en ella algún mérito, todo lo contrario: con tal que lo sepa sólo Jesús y tú. Pregunta cada noche si el buen Dios está contento de ti y te lo dirá.
Has sufrido no poco, sufrirás todavía mucho; pero en cambio, qué bueno ha sido Jesús contigo y cuánto lo será de igual modo en el futuro!.
(AÑO 1886)
MAYO 1886.- Es verdad que nadie merece las gracias del buen Dios; esos son sus favores, pero cuando Él los da conviene recibirlos con humildad y sacar provecho.
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Al alma religiosa le es necesario el espíritu interior, la vida de sacrificio, la pureza de intención: eso es el resumen de la vida.
Aprende a respetar la Regla y a los sacerdotes. Los que la toman con los Ministros de Jesucristo, lo hieren en la pupila del ojo. Ay!, Tres veces ay por aquellos y aquellas que así actúan.
Lo que una Religiosa puede hacer más agradable al buen Dios en sufragio de los propios parientes difuntos no son tanto algunas oraciones, cuanto todas las acciones realizadas con una gran pureza de intención y de unión con Nuestro Señor.
En la tierra Jesús crucifica más el alma que más ama, pero la cruz enviada por Dios tiene siempre la dulzura unida a la amargura. No es lo mismo con la cruz que se tiene por propia culpa: esta contiene sólo amargura.
NOVIEBRE 1886. – Todas estas pruebas!… El buen Dios ha permitido cada cosa para ponerte toda en la prueba, para infundirte fuerza de ánimo y otras veces para hacer triunfar su gloria, su justicia y su amor.
… Él desea… la vida de unión con Él, de reparación y de oración. Si tomas seriamente en el corazón los intereses de Jesús, Él igualmente tomará de corazón los tuyos.
NAVIDAD 1886.- Si quieres…. Pronto será quitado de ti lo incomodo y a mí me devolverá la libertad…
(AÑO 1887)
FEBRERO 1887.- Cuando el buen Dios tiene designios particulares sobre un alma, cuando no la quiere del común de los hombres, le da un ánimo grande, un corazón generoso, un recto juicio, un buen carácter, una mente equilibrada. Cuando no encuentres estas cualidades en una persona, (sabe que) el buen Dios no desea de ella nada particular.
Jesús no manifiesta todo en el trato con un alma, sino lo que de ella exige; Ella no se queda asustada. Pero le revela sus secretos y la hace partícipe de su cruz y poco a poco y así es que su gracia la hace más fuerte.
El buen Dios te ama de un modo especial. Eres su hija predilecta. Lo que te ha sucedido era para tu mayor bien!.
Todos deben amar al buen Dios de modo particular, pero para ti hay una obligación especial: la reciprocidad.
24 JUNIO.- Permanece muy unida a Jesús. Antes de cualquier acción o cosa que hayas de hacer o de decir, pídele consejo, háblale de corazón a corazón como a un amigo que tuvieses siempre cercano.
Jesús quiere toda entera tu alma, con todas tus facultades y todas sus potencias; tu corazón con toda la ternura y todo su amor. Él desea el buen Jesús, ser una sola cosa
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contigo, y todo lo que necesites de gracias y de bendiciones para el prójimo lo obtendrás de su divino Corazón, de esta fuente divina que nunca se agota. Así es como debe actuar la Esposa de Jesús, darse totalmente a Él, y sobre todo tú a quien el más ama.
Jesús desea que lo recibas en cambio. Oh! si pudieras recibir todas las gracias que el buen Dios te reserva, sin oponerte a sus acciones respecto a ti, gracias potentes que te unirían indisolublemente a Él, gracias de elección, gracias particulares, gracias íntimas. El tiene no pocas cosas que confiarte para ti sola y para el bien común.
Cuando te sea posible, pasa por la Iglesia, haz una visita a tu Jesús y allí derrama delante de Él tu corazón. Manifiéstale tus penas, tus alegrías, tus sufrimientos, en fin todo. Háblale como se habla a un amigo afectuoso, aun padre, a un esposo. Dile todas tus ternuras por Él, y, cuando no puedas ir a la Iglesia, háblale en tu corazón. De cuando en cuando durante el día déjate penetrar por algún instante de su santa presencia, recógete delante de su Majestad, reconoce tu miseria, pero también su fineza, y dale gracias con gran amor. Todo el día puedes hablarle a tu Jesús corazón a corazón; Él desea esto y lo espera de ti desde hace tanto tiempo.
Si eres fiel a cuanto te digo, si te dejaras hacer, si buscaras con placer en todo a Jesús, si tuvieras por Él toda la delicadeza de un corazón amante que tiene siempre el ojo del alma abierto para conocer lo que puede complacer a su Esposo Divino, entonces Jesús, por su parte, te reservaría las más íntimas comunicaciones, sus caricias divinas, su amor de padre y de Esposo amantísimo; entonces de igual modo obtendrías todo lo que pidieses. Jesús no te negará nada. Tu te darás toda entera y Él se te dará todo entero.
El buen Dios desea que este Retiro te ponga en el estado en el que desde hace tanto tiempo Él quiere verte. El buen Dios logra sus fines con medios, con frecuencia ignorados del todo a nosotros. Y bien, ponte a la obra con ánimo!. Jesús, de su parte, está por concederte nuevas gracias; corresponde a ellas con gran generosidad por ti sobre todo y por el bien de la Comunidad. El buen Jesús halla fácil el someterte y plasmarte su gusto!. Escucha bien su vos en el fondo de tu corazón y no dejes escapar ninguna de sus gracias. Que tu voluntad con su adorable voluntad formen una sola!. Que tu corazón se pierda en el suyo!. Pronto Él cumplirá sobre ti sus designios, si no pones obstáculo. No pierdas de vista su divina presencia… el buen Dios te quiere santa de modo especial exclusivamente suya. Déjalo hacer! … El buen Jesús quiere ver en tu corazón sobre todo el amor puro, desinteresado, generoso; que no tema sufrir y que no busque su propia comodidad, y todo esto por complacer sólo a Jesús.
El buen Dios no prohíbe cuidar e propio cuerpo, pero hay personas a las que Él mismo quiere curar y cuidar cuando Él quiera. Los remedios no les son útiles. Para ellas una pequeña mortificación vale más que todo el resto. Cree lo que te digo y verás. La vía común, eso es lo que Jesús quiere para ti a la que ama de modo particular.
+ + +
Que la fe práctica anime todas tus acciones!. La confianza en Jesús y en su amor te haga emprender generosamente todo lo que Él pide de ti cada mañana, al despertarte dile a tu Preferido: “Jesús mío, aquí estoy para cumplir tu voluntad; qué quieres que haga hoy para complacerte?”
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Has todos los ejercicios de piedad bajo la mirada de Jesús con gran amor. Se hace el bien a las almas sólo en proporción a la propia unión con Dios.
El buen Dios busca almas que reparen los ultrajes que recibe, que lo amen y lo hagan amar. Él te quiere del número de estas.
En un momento dado Dios descubre las trampas y destruye los planes de los que no buscan únicamente su gloria.
Jesús antes de concederle a un alma una unión íntima con Él, la purifica mediante la prueba, entre más grandes son sus designios sobre tal alma, más grande igualmente es la prueba.
El demonio bien sabe que el buen Dios tiene sus designios sobre ti. No te desanimes. El buen Dios te ayuda y te ayudará. Lucha animosamente. No obstante los esfuerzos del infierno, el buen Dios conseguirá su fin.
El buen Dios se sirve de mí para darte ánimo, dado que no tienes ninguno que te ayude. Guarda bien esto es conveniente que la naturaleza tenga estos pequeños desánimos. En ocasiones pensarás, porque tienes y tendrás que guiar almas. El buen Dios nos da el ejemplo en el Jardín de la Agonía.
Ten plena confianza en Jesús. El nunca te faltará.
Fija tu morada habitual en el Corazón de Jesús. Que el amor sea la cadena que una tu corazón a su Corazón adorable!. Tu corazón tan miserable se purificará, se desasirá (de todo) al contacto con aquel Corazón tan puro.
Obtiene del mismo modo del divino Corazón de Jesús las gracias que necesitas para los otros, por tu cargo. El no te negará nada de cuanto pidas con confianza y amor.
Las penas y los sufrimientos del corazón son más dolorosas que aquellas del cuerpo. Pero para un alma que ama a Jesús, el dolor más grande es el de causárselo a Él cada día con los propios pecado y la propia ingratitud!.
Pídele al Corazón de Jesús la fuerza de ánimo necesaria para que Él realice sus designios sobre ti.
Si el buen Dios exige una tan gran pureza del alma que admite en el Cielo, es porque Él es la eterna Pureza, la eterna Belleza, la Eterna Justicia, la Eterna Bondad y la Eterna Perfección!.
El buen Dios permite que sufras en cuanto al cuerpo y en cuanto al espíritu, a fin de que, muerta a ti misma, Él pueda cumplir sobre ti sus grandes designios, y a fin de que por tu propia experiencia conozcas el arte de perfeccionar a los otros.
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Par fijar tu espíritu en la presencia de Dios, toma cada día una de las catorce Estaciones de Nuestro Señor en su Pasión, la cual pensarás más. A Jesús le agrada que tengamos en la mente todos los sufrimientos que Él padeció por nosotros. Los días de Fiesta, toma para reflexionar, uno de los misterios gloriosos: La Resurrección, la Ascensión. Con frecuencia piensa también en la Eucaristía, en la vida escondida de Jesús en el tabernáculo. Allí sobre todo verás su amor. Quedarse así solo, sin alguno que lo adore en la mayor parte de las iglesias del mundo!. Esperando en vano que alguno venga a decirle: “Te amo”!.
Cada domingo has tu pequeña provisión para la semana; en un palabra, busca complacer a Jesús. El te complacerá a cambio.
Mediante la Santa Comunión Jesús te unirá a Él más íntimamente y se unirá a ti más de lo que lo haya hecho aún por nadie más. En este divino alimento encontrarás fuerza extraordinaria para elevarte a la perfección que Jesús pide de ti.
Todo pasa y pasa velozmente!. No te afanes tanto en cosas que un día habrán de terminar. Miremos a lo que no terminará nunca… Con nuestras acciones santas y realizadas en unión a Jesús, embellecemos, nuestro trono en el Cielo. Hagámoslo ascender algunos grados terquísimos a Quien debemos contemplar y amar por toda la eternidad. Eso debe ser nuestra única ocupación en la tierra.
Por un alma que Él ama, Jesús hace las cosas que, a primera vista, parecen imposibles. Así es como Él actuará respecto a ti.!.
Jesús te atrae Él muy dulcemente, muy suavemente, pero, al mismo tiempo, fuertemente. No te resistas a su divina atracción.
Más adelante, Jesús mismo te dirá lo que quiere de ti. Mientras tanto yo soy la encargada por Él de trasmitirte su divino deseo. Escucha bien su voz que te habla íntimamente en el fondo del corazón; no le niegues nada y obtendrás todo; porque, si tú eres generosa, Él lo será mucho más. Has tenido ya las pruebas.
El buen Dios quiere a su servicio almas generosas que no tengan ningún pensamiento de ellas mismas, que pongan toda su aplicación, toda la buena voluntad en hacerlo amar y servir a expensas de sus propios intereses.
Las gracias del buen Dios son dones. Los concede a quien le agrada. Quién tiene el derecho de dictar leyes al divino Señor? Recíbelas, por tanto, humildemente las gracias particulares que Jesús te da, pero, al mismo tiempo, con humildad, sin buscar indagar el por qué.
Jesús quiere que te eleves más allá de todo lo creado, que ninguna atadura, ni siquiera un hilo te tenga atada a la tierra. Tienes que vivir ya la vida de los Elegidos, para los cuales la única ocupación es la alegría, de amar y de perderse en Dios!.
(AÑO 1890)
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ADVERTENCIA. 2 NOVIEMBRE 1890: última bendición del mes del Rosario.
Trataré de hacerte comprender, en cuanto sea posible en la tierra, lo que es el Cielo. Son fiestas siempre nuevas que se suceden sin interrupción, una felicidad siempre nueva que hasta ahora nunca se ha experimentado – así parece. Es un torrente de gozo que se derrama incesantemente sobre todos los Elegidos… El Cielo es Dios sobre todo, Dios amado, gustado, gozado; es en una palabra, la saciedad de Dios, sin aún ser saciados.
Entre más el alma ha amado a Dios en la tierra, más ha alcanzado la cima de la perfección, igualmente más ama a Dios y lo comprende en el Cielo!.
Jesús es el verdadero gozo en la tierra y el eterno gozo en el Cielo!

EXORCISMO DE LEON XIII COMPLETO

EXORCISMO CONTRA SATANÁS Y LOS ÁNGELES REBELDES

San Miguel

Publicado por orden de Su Santidad León XIII

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

Salmo 67.
Levántese Dios y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que le odian.
Como se disipa el humo se disipen ellos, como, se derrite la cera ante el fuego, así perecerán los impíos ante Dios.

Salmo 34.
Señor, pelea contra los que me atacan; combate a los que luchan contra mí.
Sufran una derrota y queden avergonzados los que me persiguen a muerte.
Vuelvan la espalda llenos de oprobio los que maquinan mi perdición.
Sean como polvo frente al viento cuando el Ángel del Señor los desbarate.
Sea su camino oscuro y resbaladizo, cuando el Ángel del Señor los persiga.
Porque sin motivo me tendieron redes de muerte, sin razón me abrieron trampas mortales.
Que les sorprenda un desastre imprevisto, que los enrede la red que para mí escondieron; que caigan en la misma trampa que me abrieron. Mi alma se alegra con el Señor y gozará de su salvación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Súplica a San Miguel Arcángel. 
Gloriosísimo príncipe de la milicia celestial, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires” (Ef. 6, 12). Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles a su imagen y semejanza (Sap. 2, 23), y a tan “alto precio rescatados” (I Cor. 6, 20) de la tiranía del demonio. Con las huestes de los ángeles buenos pelea hoy los combates del Señor, como antaño luchaste contra Lucifer, corifeo de la soberbia y contra sus ángeles apóstatas. Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en el Cielo. “Fue precipitado el gran dragón, la antigua serpiente el denominado diablo y Satanás, el seductor del universo: fue precipitado a la tierra y con él fueron arrojados sus ángeles” (Apoc. 12,.8-9).

He aquí que el antiguo enemigo y homicida se ha erguido con vehemencia. Disfrazado de “ángel de luz” (II Cor. 11, 14) con la escolta de todos los espíritus malignos rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar, con el designio de borrar allí el nombre de Dios y de su Cristo, de arrebatar las almas destinadas a la corona de la gloria eterna, de destruirlas y perderlas para siempre. Como el más inmundo torrente, el maligno dragón derramó sobre los hombres de mente depravada y corrompido corazón, el veneno de su maldad: el espíritu de la mentira, de la impiedad y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria, de todos los vicios e iniquidades.

Los más taimados enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más querido. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones, ellos han erigido el trono de la abominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey. Oh invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad de los espíritus que le atacan y dale la victoria.

La Iglesia te venera como su guardián y patrono, se gloría que eres su defensor contra los poderes nocivos terrenales e infernales; Dios te confió las almas de los redimidos para colocarlos en el estado de la suprema felicidad. Ruega al Dios de la paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, para que ya no pueda retener cautivos a los hombres y dañar a tu Iglesia. Ofrece nuestras oraciones al Altísimo, para que cuanto antes desciendan sobre nosotros las misericordias del Señor (Salmo 78, 8), y sujeta al dragón, la antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, y, una vez encadenado, precipítalo en el abismo, para que nunca jamás pueda seducir a las naciones (Apoc. 20).  Sigue…

Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia, nos disponemos a rechazar la peste de los fraudes diabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor.

He aquí la Cruz del Señor, huid poderes enemigos.

R. Ha vencido el León de la tribu de Judá, la raíz de David.
Señor, que tu misericordia venga sobre nosotros.
R. Como lo esperamos de Ti.
Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a Ti nuestro clamor.
(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).

Oremos. Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre y suplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculada siempre Virgen María Madre de Dios, del Arcángel San Miguel, de San José Esposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, te dignes prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.

Exorcismo: Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor Jesu + cristo, para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen de Dios y redimidas por la preciosa Sangre del Divino Cordero +. En adelante no oses, perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear a los elegidos y cribarlos como el trigo +. Te lo manda Dios Altísimo, a quien en tu insolente soberbia aún pretendes asemejarte, “el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (II Tim. 2). Te lo manda Dios Padre + te lo manda Dios Hijo +; te lo manda Dios Espíritu Santo +. Te lo manda la majestad de Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu envidia, “se humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte” (Fil. 2); el cual edificó su Iglesia sobre roca firme, y reveló que los “poderes del infierno nunca prevalecerían contra ella, Él mismo había de permanecer con ella todos los días hasta el fin de los tiempos” (Mat. 28, 20). Te lo manda el santo signo de la Cruz y la virtud de todos los Misterios de la fe cristiana +. Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María, quien con su humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza +.

Te lo manda la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los demás Apóstoles +. Te lo manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas +. Por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios + vivo, por Dios + verdadero, por Dios + santo, que “de tal modo amó al mundo que entrego a su unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que viva la vida eterna” (Juan 3); cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia una, santa, católica y apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye, al ser invocado por nosotros el santo y terrible Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las Virtudes de los cielos, las Potestades y las Dominaciones; a quien los Querubines y Serafines alaban con incesantes voces diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los Ejércitos.

Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.
(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).

Oremos. Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro Dios fuera de Ti, ni puede haber otros sino Tú mismo, Creador de todo lo visible y lo invisible, cuyo reino no tendrá fin: humildemente te suplicamos que tu gloriosa Majestad se digne libramos eficazmente y guardamos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

De las asechanzas del demonio.
R. Líbranos, Señor.
Haz que tu Iglesia te sirva con segura libertad.
R. Te rogamos, óyenos.
Dígnate humillar a los enemigos de tu Iglesia.
R. Te rogamos, óyenos.

(Se rocía con agua bendita el lugar y a los presentes).

Señor, no recuerdes nuestros delitos ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestros pecados (Tobías 3, 3).

Padre nuestro …

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