Degisnios de Dios para el futuro del mundo

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DESIGNIOS DE DIOS PARA EL FUTURO DEL MUNDO

¡Este es el tiempo de María!

Vi a la Santísima Trinidad hablar sobre el destino de la humanidad ahora inmersa en el pecado. Los ángeles, los santos y todo el cielo postrados al mismo tiempo, la adoraban en silencio. El Padre celestial dijo:
–El mundo inmerso en el pecado tiene que ser destruido de acuerdo con mi justicia.
Luego vi a Jesús, el Amor Misericordioso, cerca del Padre, suplicando; se postró ante el Padre, y aunque unido a Él, Él era sin embargo una persona distinta; dijo:
– ¡Padre mío, soy tu Hijo. Me ordenaste morir por este mundo!
Luego Él mostró sus heridas que ardían como fuego. La mano del Padre celestial –que ahora no parecía una mano paternal, sino una mano pesada, justa y castigadora- cargaba su peso sobre el mundo. Luego Jesús puso su mano herida debajo de la de su Padre y pidió:
–Por favor, ¡ten misericordia por algún tiempo!
Pero la mano del Padre celestial empujó hacia abajo la mano de Jesús y dijo:
–No, Hijo mío, el pecado está clamando justicia.
Esta fue una visión terrible, porque parecía que la justicia prevalecería sobre el Amor Misericordioso. Entonces Jesús miró a su Madre que estaba a su lado y exclamó:
–Madre Inmaculada, ven, ayúdame a sostener la mano de mi Padre celestial.
En el momento en que la Santísima Virgen puso su mano debajo de la de Jesús, el Padre celestial levantó la suya y dijo:
– ¡Hijo mío!, la misericordia ha prevalecido. El mundo pecador ha alcanzado misericordia debido a las súplicas de la Madre Inmaculada de Dios. Encomendaremos a Ella la tarea de salvar al mundo. Para salvar al mundo, Ella necesita poder. Por lo tanto dotamos a la Inmaculada Madre de Dios con los poderes de Reina. Su título será: “La Victoriosa Reina del Mundo”. El género humano que está condenado a morir a causa de sus pecados, recibirá gracia y salvación a través de Ella. Pondremos bajo su manto una multitud de ángeles.
Tan pronto como el Padre celestial pronunció estas palabras, los ejércitos celestiales dieron gritos de alegría, alabando a María. Cuando apareció la Virgen Madre, estaba adornada con sus tres grandes virtudes: pureza inmaculada, amor ardiente y profunda humildad. Viéndola –aunque Él mismo se las había dado- ¡hasta Dios estaba admirado!
Su Corazón estaba lleno de felicidad por aquellas palabras: “la humildad será exaltada”, que como desconocida Niña de Nazareth pronunció en el Magnificat y que se habían realizado en Ella. La Santísima Trinidad la coronó. La brillante corona tenía tres piezas, significando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Cuando el manto real fue traído, vi que su prendedor estaba reluciente. Esto también significaba su parentesco con la Santísima Trinidad, como hija del Padre, madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo.
Dios en tres personas actuó en la Madre Inmaculada, como si el Espíritu Santo la hubiera cubierto de nuevo con su sombra, para que Ella pudiera dar otra vez Jesús al mundo. El Padre celestial la llenó de gracias. De parte del Hijo, indecible felicidad y amor irradiaban hacia Ella, como si Él quisiera felicitarla, mientras decía:
– ¡Mi Inmaculada Madre, Victoriosa Reina del Mundo, muestra tu poder! Ahora serás la salvadora de la humanidad. Así como fuiste parte de mi obra salvadora como Corredentora, de acuerdo con mi voluntad, así quiero compartir contigo mi poder como Rey. Con esto te confío la obra salvadora de la humanidad pecadora; Tú puedes hacerlo con tu poder como Reina. Es necesario que Yo comparta todo contigo. Tú eres la Corredentora de la humanidad.
Entonces vi que su manto estaba impregnado con la sangre de Jesús, y esto le daba un color escarlata. Mi atención luego fue a los ángeles, quienes rodeaban a su Reina con gran reverencia. Los ángeles vestían de blanco, rojo y negro. Entendí que el blanco simbolizaba la futura pureza del mundo, el rojo el martirio de los santos y el negro el luto por el destino de las almas condenadas.
Entonces la Virgen María empezó a caminar suavemente y con majestuosidad hacia el mundo. Vi al mundo como una esfera gigante cubierta con una corona de espinas y que estaba llena de pecado, y a Satanás, en forma de serpiente enrollada alrededor y salían de él toda clase de pecados y suciedad. La Virgen Madre se levantaba erguida sobre el globo como la Victoriosa Reina del Mundo. Su primer acto como Reina fue cubrir al mundo con su manto, impregnado con la sangre de Jesús. Entonces Ella bendijo al mundo y vi que al mismo tiempo la Santísima Trinidad también bendecía al mundo.
La serpiente satánica entonces la atacó con terrible odio; de su boca salían llamas. Temí que su manto fuera alcanzado por el fuego y ardiera, pero las llamas no podían ni siquiera tocarlo. La Virgen María estaba tranquila como si no estuviera en una contienda, y serenamente pisó el cuello de la serpiente. La serpiente no cesaba de arrojar llamas, símbolo de odio y venganza, pero no podía hacer nada, mientras la corona de espinas, hecha de pecados, había desaparecido de alrededor del mundo, y desde su centro una azucena brotó y empezó a abrirse.
Vi también que la bendición de la Virgen Madre había caído en todas las naciones y personas. Su voz era indescriptiblemente apacible y majestuosa cuando dijo:
– ¡Aquí estoy! ¡Yo ayudaré! ¡Yo traeré orden y paz!
Jesús entonces me explicó:
–Mi Madre Inmaculada vencerá el pecado mediante su poder de Reina. La azucena representa la purificación del mundo, la llegada de la era del paraíso, cuando la humanidad vivirá como sin pecado. Habrá un mundo nuevo y una era nueva. Será la era en que la humanidad recobrará lo que perdió en el paraíso. Cuando mi Madre Inmaculada pise el cuello de la serpiente, las puertas del infierno se cerrarán. Los ejércitos de los ángeles tomarán parte en la lucha. Yo he sellado a los míos con mi sello para que ellos no se pierdan en esta batalla.

¿Cómo apresurar la victoria de la Reina del Mundo?
Jesús dijo:
–Mi Madre Inmaculada será la Corredentora de esta era que viene.
–Jesús mío, ¿qué debemos hacer para acelerar la victoria de Nuestra Madre Inmaculada y nuestra Reina?
–Díganle con frecuencia: “¡Madre Nuestra Inmaculada, muéstranos tu poder!”
Cuando repetí esta oración, le pregunté a nuestra Madre:
– ¿Qué quieres que hagamos hasta que llegue tu gloriosa era?
El vestido de la Virgen cambió de color. Estaba cubierto con un velo negro transparente, aunque en su cabeza todavía vi su triple corona. Su feliz semblante de improviso cambió a una expresión de profunda tristeza. Dobló sus manos y rogó por el mundo, llamando a todos: “¡Vengan, mis queridos hijos, y junto conmigo consuelen al Padre celestial que está profundamente ofendido!”
Fue claro para mí que todo el mundo, en especial modo Hungría, tenía que hacer mucha penitencia, reparación y sacrificios.
Jesús me explicó en numerosas ocasiones qué es lo que Él consideraba como reparación y lo que deseaba que hiciéramos.
1. La primera forma de entender la reparación es que cada uno se esfuerce por cambiar su vida.
2. “Yo redimí al mundo con ayuno y oración durante la noche. Yo pido ayuno, oración, rezar la Hora Santa, orar en la noche y aguardar con paciencia los sufrimientos por mi amor”.
3. Jesús nos pide el rezo del rosario. Vi que cuando se reza cada cuenta, una gota de la sangre de Jesús cae sobre la persona por quien se dice, o sobre aquellas almas que Jesús quisiera salvar. Esto fue pedido especialmente por las almas del purgatorio.
4. Jesús pide en particular la devoción al Corazón Inmaculado de su Madre.

La oración de la noche

La Santísima Virgen pide una hora de reparación (Hora Santa) los jueves. Puede hacerse individualmente o en familia, o en comunidad; en la iglesia ante el Santísimo Sacramento o en el hogar, rezando el rosario, leyendo y meditando las Escrituras, poniéndonos en la presencia de Jesús y de su Madre Inmaculada.
Cuando uno se despierta en la noche, debe tratar de rezar alguna oración antes de volverse a dormir; mucha gente que no puede dormir en la noche, especialmente personas mayores, pueden llenar su tiempo con la oración, rezando por las almas que en esos momentos estén en agonía. La Virgen Madre dijo: “Si más y más almas oran en la noche, la Llama de mi Amor crecerá proporcionalmente con el número de los que oran”.

Coronilla de San Benito

San Benito se considera el padre del Monasticismo de Occidente. Su pequeña “Regla” sigue siendo guía práctica y segura en el seguimiento de Cristo, no sólo para monjes y monjas sino para muchas cristianas y cristianos fuera de los monasterios.

Benito nació en Nursia, Italia hacia finales del siglo V. Tuvo una hermana llamada Escolástica que, según la tradición, fue su gemela. Fundó monasterios en Subiaco y sus alrededores y luego en Monte Casino. Enseñó a sus discípulos a cantar las alabanzas a Dios en la Liturgia de las Horas; a tomar como guía el Evangelio, a trabajar cuidando todo lo que hay en la creación como “vasos sagrados del altar”, a vivir en amor y servicio mutuo y a responder a las necesidades del pueblo de Dios a su alrededor.

San Benito conoció bien el poder de la oración. En su propia persona vivió las amenazas del mal y, en una ocasión, por la señal de la cruz, Dios le libró de una copa de vino envenenada.

Su Medalla es una invitación a orar, a vivir y a actuar iluminados por la luz de Cristo. En este espíritu nos protege del mal, de la enfermedad y de las adicciones.

CORONILLA DE SAN BENITO

La Corona de San Benito es muy fácil de rezar. Se comienza rezando el Credo, seguido por tres cortas jaculatorias tomadas de la Medalla de San Benito. Cada jaculatoria se dice tres veces y al final se acompaña de un Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Se finaliza con una oración, unas letanías a San Benito y otra oración final de intercesión y de petición de una gracia o favor.

CREDO

Creo en Dios Padre, Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

JACULATORIAS DE LA MEDALLA DE SAN BENITO

¡Que la Santa Cruz sea mi Luz,
y que el demonio no sea mi guía! [Tres veces]
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

¡Retrocede, Satanás,
no me persuadirás de cosas vanas! [Tres veces]
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

Lo que me presentes, será inútil…
¡bebe tú mismo de tu propio veneno! [Tres veces]
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

 ORACIÓN

Padre Eterno, en unión con tu Divino Hijo y el Espíritu Santo, y a través del Inmaculado Corazón de María, yo te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí por toda la eternidad.
Oh! Padre Eterno, concédenos el Reino del Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Yo repetiré esta oración por puro amor, con cada latido de mi corazón y en cada uno de mis suspiros. Amén.

(Si se desea, se puede rezar también una Salve).

 

LETANÍAS DE SAN BENITO

Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.
Cristo Ten piedad……Cristo Ten piedad.
Señor Ten piedad……Señor Ten piedad.
Cristo, Ten piedad……Cristo Ten piedad.
Cristo escúchanos……Cristo escúchanos.
Padre del Cielo Dios……Ten piedad de nosotros
Hijo Redentor del mundo……Ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo Dios……Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad Único Dios……Ten piedad de nosotros.
Santa María ……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Gloria de los Patriarcas……Ruega por nosotros.
Cumplidor de su Santa Regla……Ruega por nosotros.
Retrato de todas las virtudes……Ruega por nosotros.
Ejemplo de perfección……Ruega por nosotros.
Perla de santidad……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Sol que reluce en la Iglesia de Cristo……Ruega por nosotros.
Estrella que reluce en la Casa de Dios……Ruega por nosotros.
Inspirador de muchos santos……Ruega por nosotros.
Serafín de fuego……Ruega por nosotros.
Querubín transformado……Ruega por nosotros.
Autor de cosas maravillosas……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.
Dominador de los demonios……Ruega por nosotros.
Modelo de monjes……Ruega por nosotros.
Erradicador de ídolos……Ruega por nosotros.
Honor de los confesores de la fe……Ruega por nosotros.
Consolador de las almas……Ruega por nosotros.
Ayuda en las tribulaciones……Ruega por nosotros.
Santo Padre Benito……Ruega por nosotros.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor!.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, satisfácenos Señor!.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros Señor!

 

ORACIÓN DE PETICIÓN

Te saludamos con filial afecto, Oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Multiplica el número de tus hijos, y santifícalos. Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo yprotección. Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres, y por nosotros que te somos devotos.
Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Aparta de nosotros en aquella hora suprema las acechanzas del demonio, y aliéntanos con tu dulce presencia. Ahora consíguenos la gracia especial que te pedimos (……).

Oh! Padre Eterno, te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí para siempre. Amén.

MEDALLA DE SAN BENITO

El frente de la medalla muestra a San Benito, de pié sosteniendo una cruz en una mano y el libro de su Regla en la otra. A cada lado están las palabras: Crux S. Patris Benedicti (La Cruz del santo padre Benito). Abajo, a sus pies, están las palabras: (Ex S. M. Casino MDCCCLXXX) del Santo Monte Casino, 1880.

En ese año, (en el que la Orden de San Benito conmemoraba 1400 años desde el nacimiento de Benito) la medalla recibió una bendición jubilar especial. Inscrito en el círculo que rodea la imagen de San Benito, están las palabras: (Ejus in obitu nostro presentia muniamur) “Que su presencia (la de la cruz) nos proteja a la hora de la muerte.”

El otro lado de la medalla, se refiere al poder en contra de los malos espíritus. En el centro está la Cruz. San Benito amaba la Cruz, confiado que en ella Jesús venció el poder del mal y todas sus consecuencias. El brazo vertical de la cruz tiene 5 letras C.S.S.M.L., (Crux Sacra Sit Mihi Lux) que quiere decir “Que la Santa Cruz sea para mí una Luz”. El brazo horizontal de la cruz también tiene 5 letras: N.D.S.M.D., (Nunquam Draco Sit Mihi Dux) “que el demonio nunca sea mi guía”. Las cuatro letras grandes de los ángulos de la Cruz: C.S.P.B., (Crux Sancti Patris Benedicti) quieren decir “la Cruz del Santo Padre Benito”. Rodeando la cruz en el margen derecho están las letras: V.R.S.N.S.M.V. (Vade Retro Satanas, Nunquam Suade Mihi Vana) que quieren decir “¡Apártate de mí, Satanás! Nunca me sugieras pensamientos vanos.” Alrededor del margen izquierdo del círculo, están las letras: S.M.Q.L.I.V.B. (Sunt Mala Quae Libas: Ipse Venena Bibas) que significa “Las bebidas que tú ofreces son malas; bebe el veneno tú mismo”. En la parte de arriba del círculo está la palabra (PAX) PAZ.

La cara de la medalla con la imagen de San Benito puede variar, pero las letras en la parte de atrás no cambian. Esta medalla, que es un sacramental, puede ser llevada al cuello, en un monedero, unida al rosario o pegada en la entrada de la casa. La adecuada devoción a la medalla, junto con una vida de escucha a la Palabra de Dios y el esfuerzo por ponerla en práctica, nos acerca a Cristo, fuente de luz y vida, nos protege de todo mal y nos prepara para la vida eterna.

 

Fuente. http://forosdelavirgen.org/9454/coronilla-de-san-benito/

Una enigmática pintura o una foto de la aparición de Cristo con sus apóstoles

Jesus y apostoles

La milagrosa foto de “Cristo en los campos de cereales”.
Hay una foto supuestamente “milagrosa” de Jesús y los Apóstoles (con José de Arimatea y más atrás el joven Juan y otros apóstoles) en blanco y negro, que la famosa mística y vidente María Esperanza de Venezuela (actualmente en proceso de beatificación) guardó en su dormitorio, y que coincide exactamente con el cuadro pintado por Johannes Raphael Wehle.

 

Se trata de una fotografía que aparenta haberse tomado al cuadro pintado por Johannes Raphael Wehle del 1900, porque es idéntica, pero que un análisis más pormenorizado muestra que fue tomada a personas reales no a personas pintadas. Esta fotografía “milagrosa” estuvo hasta su muerte en el dormitorio de la vidente venezolana María Esperanza, que está en proceso de beatificación.

Todos parecen estar de pie a lo largo de una costa, que de hecho podría ser el río de la Biblia. No hay “agua” (en la versión de la foto) y hay una colina en el fondo. Pero el agua es un campo de trigo.

LA CONSERVÓ MARÍA ESPERANZA

Esto significa algo para nosotros porque María Esperanza la conservó y ella no sólo tenía una intuición notable sino que también supuestamente vio a la Santísima Virgen, a santos, y de vez en cuando al Señor mismo, lo que significa que la foto debe haberse parecido a lo que ella misma “vio”.

La foto es blanco y negro.

La historia, transmitida a través de un sacerdote que está cerca de la familia, era que una mujer a la que había conocido había orado fervientemente para saber lo que Jesús realmente veía durante su visita a la Tierra Santa (en 1950) y tenía un compañero que tomó una foto en la dirección del río Jordán (donde, por supuesto, Cristo fue bautizado, y donde Él estuvo, sin duda, en otras ocasiones también). Y allí salió la famosa foto que es sin duda única.

Pero llama la atención, sin embargo, que hay un cuadro pintado por un artista alemán llamado Johannes Raphael Wehle que es sorprendentemente similar a la foto de que hablamos; idéntica. La pintura fue hecha alrededor de 1900, y uno no puede imaginar que una foto en negro y blanco del mismo óleo como podría resultar “milagrosa”.

Otros relatos de la foto, que han estado circulando durante años, es que ha sido tomada durante la década de 1970 en el Muro Occidental de Jerusalén. 

Con esta información llegamos a la conclusión de que con toda probabilidad la pintura no parece milagrosa, pero quizás sí en relación a la fotografía que anda circulando.

Porque la foto que es idéntica a la pintura y tiene la particularidad de no parecer figuras de un cuadro sino  personas reales.

OPINAN LOS EXPERTOS

Es necesario entonces la participación de expertos. Después de un análisis minucioso, uno de ellos, Rich Catti, de Somers, de Nueva York, llegó a la conclusión de que la fotografía de la que hemos estado hablando: es una imagen de personas reales y no una fotografía del óleo de Johannes Raphael Wehle.

La llamada fotografía milagrosa NO es una fotografía de la pintura al óleo de JR Wehle (“Jesús entre los campos de trigo”), sino una fotografía de seres humanos. La imagen completa de la pintura al óleo es la foto de abajo del óleo y colores y más abajo está la fotografía “milagrosa”.

A continuación, se ha convertido una parte de la pintura al óleo original en blanco y negro para los propósitos de la comparación de la “fotografía milagrosa”.

Arriba en el lado izquierdo hay una parte de la fotografía milagrosa (se cree que José de Arimatea) en comparación con la imagen en la pintura al óleo. La de la izquierda es claramente una foto de un ser humano, mientras que la de la derecha (pintura al óleo) es hecha por un artista.

La imagen de la izquierda (el Señor Jesús) también parece ser una fotografía donde la dirección de la cabeza es diferente que en la imagen de la derecha, que está mirando hacia abajo. Además, la imagen de la izquierda es claramente una fotografía de un ser humano y no la interpretación de un artista como en la imagen de la derecha.

Por último, la imagen [arriba] se cree que es el joven San Juan (algunos han pensado que es María de Magdala, pero no es correcto, ya que es claramente un hombre, la ropa es de un varón y no tiene cubierta la cabeza como era requerido a las mujeres en los tiempos de Nuestro Señor): la imagen de la izquierda es también claramente una fotografía y no la interpretación de un artista como en la imagen de la derecha.

Conclusión: el ojo inexperto y no calificado no puede determinar la diferencia entre la fotografía y la pintura al óleo a primera vista. La mayoría de las personas dirían que son lo mismo, pero no los son. Únicamente una persona con habilidades artísticas y un entendedor de la diferencia entre una fotografía y una pintura al óleo puede hacer esta determinación.

EL MISTERIO AUMENTA

La de encima es la cubierta para un álbum en CD publicado por la Fundación Instituto Bíblico. En el folleto del CD se afirma: El arte de la cubierta para esta grabación es de una impresión de la colección de arte Anvil House de Johann R. Wehle. La obra retrata a los discípulos siguiendo a Cristo a través de un campo de trigo.

Vamos a comparar la fotografía milagrosa, la pintura al óleo y ahora la tercera imagen indicada como una impresión de la colección de arte Anvil House.

La imagen de la izquierda (la fotografía milagrosa) de José de Arimatea es más similar a la imagen de la colección de arte Anvil House. Sin embargo, si nos fijamos en la nariz de la imagen en la fotografía milagrosa y la nariz en la imagen Anvil House, verá que existe una diferencia; es más ancha y más corta, y la imagen de la derecha tiene una nariz más larga y más estrecha. Finalmente, la fuente de luz en la foto milagrosa es claramente desde arriba, el sol, provocando un “efecto de blanqueamiento”, mientras que esto no está presente en la imagen de la derecha.

Conclusión, la imagen de la izquierda es claramente una fotografía de una persona viva, mientras que las otras imágenes son interpretaciones artistas.

Los mismos hechos son válidas para la imagen de Nuestro Señor. Tenga en cuenta el reflejo del sol en la parte superior de su cabeza y en sus mejillas en la foto milagrosa de la izquierda. El resto de su cara está en la sombra en la fotografía: el lado izquierdo de su cabeza y sus cabellos y el cuello. Observe cómo el artista ilumina el cuello, la parte izquierda de la cabeza del Señor, y el pelo en la pintura.

Conclusión: la imagen de la izquierda es la de un ser humano, mientras que la otra es una interpretación artística.

La imagen de la izquierda es diferente a la otra.

Sin embargo, incluso cuando la imagen de la colección de Anvil House esajustada por saturación de color, brillo y contraste, existen diferencias significativas en las imágenes a la de la foto milagrosa, en la túnica bañada en la luz del sol, al igual que la parte superior de la cabeza y la cara. El artista muestra la imagen completa del pelo, ojos, nariz y boca. Mientras el artista tiene una expresión de luz solar en la parte superior de la cabeza,ningún artista pinta a un ser humano de la forma en que aparecería en una fotografía tomada de la persona al aire libre con la luz del sol lavando su imagen de la manera que lo haría en una fotografía.

En conclusión, la fotografía milagrosa no es una fotografía de la obra original del óleo de Wehle o una fotografía de la imagen de Anvil House representada en la portada por la Fundación Instituto Bíblico para el CD de música.

Si la “foto milagrosa” es el de Nuestro Señor en los campos de trigo no sabemos. No se trata de una fotografía de pinturas al óleo o cualquier tipo de pintura, es una fotografía real de seres humanos vivos.

Quizá Johannes Raphael Wehle vio esta fotografía y de ella hizo su pintura, pero esto es dudoso ya que la mayoría de los cuentos establecen que fotografía milagrosa fue tomada ya sea en el 1950 o al final de 1970.

Otros sitios web claman que la fotografía milagrosa es falsa, que es una fotografía de esta pintura, que es una reproducción de la original del pintor de Dresden, Wehle.

Sin embargo, tenemos el mismo conjunto de problemas. A la izquierda está la fotografía milagrosa, a la derecha la foto de la reproducción de la pintura original por Wehle.

Podemos observar que hay diferentes versiones de obras de arte diferentes, y también ciertos detalles, como la mano del hombre que conduce el pequeño grupo detrás de “Juan”, en el extremo derecho de la fotografía, nos hace contemplar de nuevo la posibilidad que desde ciertos ángulos una foto de una pintura o de una versión diferente pueden tener las variaciones antes mencionadas.

¿Podría ser que el Cielo permitiera la imagen mostrada a una mujer hace décadas en la Tierra Santa sea similar a la ilustración con el fin de dejar espacio para fe?

 

Fuente http://forosdelavirgen.org/52993/una-enigmatica-pintura-o-una-foto-de-la-aparicion-de-cristo-con-sus-apostoles-2013-10-18/

Novena al Amor Misericordioso

Novena al Amor Misericordioso

DIA PRIMERO
En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración preparatoria (para todos los días)
Jesús mío, grande es mi dolor, viendo que he tenido la desgracia de ofenderte tantas veces, pero Tú con corazón de Padre, no sólo me has perdonado, sino que me invitas a que te pida lo que necesito, con tus palabras: «pedid y recibiréis». Lleno de confianza, me acojo a tu Amor Misericordioso, para que me concedas lo que solicito en esta novena y sobre todo la gracia de reformar mi conducta y en adelante acreditar mi fe con mis obras, viviendo según tus preceptos y arder en el fuego de tu caridad.

Meditación sobre las primeras palabras del Padre nuestro. Padre. Es el título que corresponde a Dios, porque le debemos el ser natural recibido en la creación; el sobrenatural de la gracia, con el que nos hace hijos adoptivos; y quiere que le llamemos Padre, para que como hijos le amemos, obedezcamos y reverenciemos; y para despertar en nosotros los afectos de amor y confianza de que alcanzaremos lo que le pedimos. Nuestro.Porque no teniendo Dios más que un Hijo natural, por su infinita caridad, quiso tener muchos adoptivos a quienes comunicar sus riquezas; y para que teniendo todos el mismo Padre y siendo hermanos, nos amásemos los unos a los otros.

Petición (para todos los días)

Jesús mío, a Ti acudo en esta tribulación. Si Tú quieres usar de tu clemencia con esta miserable criatura tuya, triunfe tu bondad y por tu amor y misericordia perdona mis culpas y aunque indigno de conseguir lo que te pido colma mis deseos, si ha de ser para gloria tuya y bien de mi alma; en tus manos me pongo, haz de mí según te agrade.

(Pidamos la gracia que deseemos obtener en esta Novena).

Plegaria

Jesús mío, sé Tú mi Padre, el guarda y guía en mi peregrinación, para que no sea perturbado, ni yerre el camino que a Ti conduce. Y Tú, Madre mía, que con tus delicadas manos criaste y cuidaste al Buen Jesús, edúcame y ayúdame en el cumplimiento de mis deberes, conduciéndome por las sendas de los mandamientos y di por mí a Jesús: “Recibe a este hijo, yo te lo recomiendo con toda la insistencia de mi maternal corazón”.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA SEGUNDO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «Que estás en los cielos». Decimos que estás en los cielos, porque aunque Dios está en todo lugar, como Señor del cielo y de la tierra, la consideración del cielo, nos mueva a amarle con mayor reverencia y viviendo en esta vida como peregrinos, aspiremos a las cosas celestiales.

Petición (como el día primero)

Plegaria
Jesús mío, sé que Tú levantas a los caídos, sacas de la cárcel a los presos, no desprecias a ningún afligido y miras con amor y misericordia a todos los necesitados. Por esto, te ruego me oigas, pues estoy necesitado de tratar contigo de la salud de mi alma y de recibir tus saludables consejos. Me espantan mis pecados, Jesús mío, me avergüenzo de mis ingratitudes y desconfianzas; y tengo gran temor del tiempo que me diste para obrar el bien y que yo lo he malgastado, y lo que es peor, ofendiéndote.
A Ti, Señor, acudo, que tienes palabras de vida eterna.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA TERCERO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «Santificado sea tu nombre». Es lo primero que hemos de desear, lo primero que hemos de pedir en la oración, la intención que debe presidir todas nuestras obras y acciones; que Dios sea conocido, amado, servido y adorado, y a su poder se sujete toda criatura.

Petición (como el día primero)

Plegaria
Jesús mío, ábreme las puertas de tu piedad; imprime en mí el sello de tu sabiduría, véame libre de todo afecto no lícito, y haz que yo te sirva con amor, alegría y sinceridad y que confortado con el suave aroma de tu divina palabra y de tus mandamientos, vaya siempre adelantando en virtudes.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA CUARTO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «Venga a nosotros tu reino».
En esta petición pedimos: que venga a nosotros o nos dé el reino de su gracia y de los favores del cielo, como el de los justos; y el reino de la gloria donde El reina pacíficamente con los bienaventurados, y por tanto pedimos también el término del reino del pecado, del demonio y de las tinieblas.

Petición (como el día primero)

Plegaria

Señor, ten misericordia de mí y hazme a la medida de tu corazón. Ten misericordia de mí, Dios mío, y líbrame de todo lo que me impide llegar a Ti, y haz que en la hora de mi muerte, no oiga mi alma una sentencia terrible, sino las saludables palabras de tu voz: «Ven, bendito de mi Padre» y alégrese mi alma con la vista de tu rostro.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA QUINTO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo». Aquí pedimos, que la voluntad de Dios se haga en todas las criaturas con perseverancia y fortaleza, con pureza y perfección, y cumplirla por cualquier modo y vía que se conozca.

Petición (como el día primero)

Plegaria
Dame, Jesús mío, una fe viva y haz que cumpla fielmente tus divinos mandamientos, y que lleno mi corazón de tu amor y caridad, corra por el camino de tus preceptos. Hazme gustar la suavidad de tu Espíritu y tener hambre de cumplir tu divina voluntad, para que siempre te sea acepto y agradable mi pobre servicio.
Bendígame, Jesús mío, la Omnipotencia del Padre. Bendígame tu Sabiduría. Deme su bendición la benignísima caridad del Espíritu Santo y me guarde para la vida eterna.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA SEXTO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «El pan nuestro de cada día dánosle hoy». Aquí pedimos, el Pan excelentísimo que es el Santísimo Sacramento; el sustento ordinario de nuestra alma, que es la gracia; los Sacramentos y las inspiraciones del cielo. El sustento necesario para conservar la vida del cuerpo, la cual debe procurarse con moderación.

Llamamos nuestro el Pan Eucarístico, porque se ordena a nuestra necesidad y porque nuestro Redentor se nos da a Sí mismo en la Comunión. De cada día le llamamos, para demostrar la dependencia ordinaria que de Dios tenemos en todo, en cuerpo y alma, en cada hora y en cada momento. Diciendo dánosle hoy, ejercitamos un acto de caridad, pidiendo para todos los hombres y sin ambiciones del mañana.

Petición (como el día primero)

Plegaria
Jesús mío, Tú que eres fuente de vida, dame a beber del agua viva que mana de Ti mismo, para que gustando de Ti, no tenga sed más que de Ti; anégame todo en el abismo de tu amor y misericordia y renuévame con tu Preciosísima Sangre, con la cual me has rescatado; lávame con el agua de tu santísimo costado todas las manchas, con que afeé la hermosa vestidura de la inocencia que me diste en el bautismo.
Lléname, Jesús mío, de tu Santo Espíritu y poséeme limpio de cuerpo y alma.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA SEPTIMO
Oración Preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores». Pedimos a Dios nos perdone nuestras deudas, éstas son: los pecados y las penas debidas por ellos, pena enorme que nunca podremos pagar, sino con la sangre del Buen Jesús, con los talentos de gracia y naturaleza que hemos recibido de Dios y todo lo que somos y tenemos.Y nos comprometemos en esta petición a perdonar a nuestros prójimos las deudas que tienen con nosotros, no vengándonos sino olvidándolas, como son las injurias y ofensas que nos han hecho; y respecto a esto, Dios pone en nuestras manos el juicio que se ha de hacer de nosotros; pues si perdonamos, nos perdonará y si no perdonamos a los demás, no nos perdonará El.

Petición (como el día primero)

Plegaria
Jesús mío, sé que Tú llamas a todos sin excepción, habitas en los humildes, amas a los que te aman, juzgas la causa del pobre, te compadeces de todos y nada odias de cuanto tu poder creó; disimulas las faltas de todos los hombres y los aguardas a penitencia, y recibes al pecador con amor y misericordia. Ábreme también a mí, Señor, el manantial de la vida; concédeme el perdón y aniquila en mí todo cuanto se opone a tu divina ley.
Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA OCTAVO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «No nos dejes caer en la tentación». Al pedir al Señor que no nos deje caer en la tentación, reconocemos que El permite la tentación para nuestro provecho; nuestra flaqueza para vencerla; la fortaleza divina para nuestra victoria y que el Señor no niega su gracia a nadie, que hace lo que está de su parte, para vencer a nuestros poderosos enemigos.
Con pedir: “No nos dejes caer en la tentación”, pedimos no contraer nuevas deudas, sobre las contraídas.

Petición (como el día primero)

Plegaria

Jesús mío, sé Tú el amparo y consuelo de mi alma, sírveme de defensa en toda tentación y cúbreme con el escudo de tu verdad. Sé mi compañero y mi esperanza, defensa y protección contra todos los peligros de alma y cuerpo. Guíame en el extenso mar de este mundo y dígnate consolarme en esta tribulación.
Sírvame de segurísimo puerto el abismo de tu amor y misericordia, y así podré verme libre de las tramas del demonio.

Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

DIA NOVENO
Oración preparatoria (como el día primero)

Meditación sobre las palabras del Padre nuestro: «Mas líbranos del mal. Amén». Pedimos que Dios nos libre de todo mal, es decir: de males de alma y cuerpo, eternos y temporales, pasados, presentes y futuros; pecados, vicios y pasiones desordenadas; malas inclinaciones, espíritu de ira y soberbia.
Y lo pedimos por el Amén, con vehemencia, afecto y confianza, puesto que Dios quiere y manda que lo pidamos así.

Petición (como el día primero)

Plegaria
Jesús mío, lávame con la Sangre de tu divino costado y vuélveme limpio a la vida de tu gracia. Entra, Señor, en mi vil aposento y descansa conmigo; acompáñame en el peligroso camino que recorro para que no me pierda. Alienta, Señor, la flaqueza de mi espíritu y consuela las angustias de mi corazón, diciéndome que, por tu misericordia, no dejarás de amarme un momento y que siempre estarás conmigo.

Tres Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri.

Trinidad-4d

Invocaciones al Santo Ángel de la Guarda

angel-de-la-guarda22junio

Invocaciones al Santo Ángel de la Guarda
Santo Ángel, mi consejero, inspírame;
Santo Ángel, mi defensor, protégeme;
Santo Ángel, mi fiel amigo, intercede por mi;
Santo Ángel, mi consuelo, confórtame;
Santo Ángel, mi hermano, defiéndeme;
Santo Ángel, mi maestro, instrúyeme;
Santo Ángel, testigo de todas mis acciones, purifícame;
Santo Ángel, mi auxilio, sosténme;
Santo Ángel, mi intercesor, intercede por mí;
Santo Ángel, mi guía, oriéntame;
Santo Ángel, mi luz, ilumíname;
Santo Ángel, que fuiste designado por Dios para guiarme, condúceme.
AMÉN AMÉN AMÉN

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