✝ DOCTRINA CRISTIANA – 7º. De la sexta petición

7º. De la sexta petición

313. ¿Qué pedimos en la sexta petición: Y NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN?

R. En la sexta petición: Y no nos dejes caer en la tentación, pedimos a Dios que nos libre de las tentaciones, o no permitiendo que seamos tentados o dándonos gracia para no ser vencidos.

314. ¿Qué son las tentaciones?

R. Las tentaciones son unas excitaciones al pecado que nos vienen del demonio, o de los malos, o de nuestras pasiones.

315. ¿Es pecado tener tentaciones?

R. No; no es pecado tener tentaciones; pero es pecado consentir en ellas o exponerse voluntariamente a peligro de consentir.

316. ¿Por qué permite Dios que seamos tentados?

R. Dios permite que seamos tentados para probar nuestra fidelidad, para darnos ocasión de perfeccionar nuestras virtudes y para acrecentar nuestros merecimientos.

317. ¿Qué hemos de hacer para evitar las tentaciones?

R. Para evitar las tentaciones hemos de huir de las ocasiones peligrosas, tener a raya nuestros sentidos, recibir a menudo los Santos Sacramentos y valernos de la oración.

✝ DOCTRINA CRISTIANA – 6º. De la quinta petición

6º. De la quinta petición

310. ¿Qué pedimos en la quinta petición: PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS, ASÍ COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES?

R. En la quinta petición: Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, pedimos a Dios nos perdone nuestros pecados, como nosotros perdonamos a nuestros ofensores.

311. ¿Por qué nuestros pecados se llaman deudas?

R. Nuestro pecados se llaman deudas porque hemos de satisfacer por ellos a la divina justicia en esta vida o en la otra.

312. ¿Pueden esperar de Dios perdón los que no perdonan al prójimo?

R. Los que no perdonan al prójimo no tienen razón ninguna para esperar de Dios el perdón; tanto más que se condenan por sí mismos diciendo a Dios que les perdone como ellos perdonan a su prójimo.

✝ DOCTRINA CRISTIANA – 5º. De la cuarta petición

5º. De la cuarta petición

302. ¿Qué pedimos en la cuarta petición: EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLE HOY?

R. En la cuarta petición: El pan nuestro de cada día, dánosle hoy, pedimos a Dios lo que nos es necesario cada día para el alma y para el cuerpo.

303. ¿Qué pedimos a Dios para nuestra alma?

R. Para nuestra alma pedimos a Dios el mantenimiento de la vida espiritual, es decir, rogamos al Señor nos dé su gracia, de la que continuamente tenemos necesidad.

304. ¿Cómo se mantiene la vida de nuestra alma?

R. La vida de nuestra alma se mantiene sobre todo con la divina palabra y con el Santísimo Sacramento del altar.

305. ¿Qué pedimos a Dios para nuestro cuerpo?

R. Para nuestro cuerpo pedimos lo necesario para el mantenimiento de la vida temporal.

306. ¿Por qué decimos: EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA y no EL PAN DE CADA DÍA?

R. Decimos: El pan nuestro de cada día y no El pan de cada día, para excluir todo deseo de los bienes ajenos; por esto le pedimos al Señor nos ayude en las ganancias justas y lícitas con que nos procuremos el sustento mediante nuestro trabajo, sin echar mano de hurtos y malas mañas.

307. ¿Por qué decimos DANOS y no DAME el pan?

R. Decimos danos y no dame para traernos a la memoria que, siendo Dios el dador de todos los bienes, al darlos en abundancia, lo hace para que distribuyamos lo superfluo a los pobres.

308. ¿Por qué añadimos DE CADA DÍA?

R. Añadimos de cada día porque hemos de querer lo necesario para la vida, y no la abundancia de manjares y bienes de la tierra.

309. ¿Qué significa la palabra HOY en la cuarta petición?

R. La palabra hoy quiere decir que no hemos de andar demasiado solícitos de lo por venir, sino pedir lo que al presente necesitamos.

“No me dejen solo en los sagrarios”, sigue clamando Jesús

Hace poco me invitaron a un programa católico de televisión. Ya puedes imaginar el tema. Suelen decirme:

“¿Algún libro nuevo para hablar de él?”
“Hablaremos del sagrario. ¿Les parece bien?”
“Nos parece estupendo”, me responden.

Lo que sería una entrevista para conversar sobre mis libros terminó siendo un momento para compartir experiencias vividas a la luz del sagrario. Y es que allí está Jesús. No tengo ni una pizca de duda. Él está vivo en cada hostia consagrada.

Suelo recordar a esta dulce ancianita que me llamó para pedirme que escribiera un libro titulado “El Sagrario”. Cuando le pregunté por qué tanta insistencia en ese libro me respondió algo que me dolió y me sigue doliendo aún hoy:

“Está muy solo, señor Claudio. Cuando voy lo encuentro solo. Y es porque las personas no saben lo que es el sagrario y tampoco saben quién está allí. Y quiero que en su libro usted se los diga a todos, para que Jesús no vuelva a estar tan solo en los sagrarios del mundo”.

Esta noche conversaba con mi hija Ana Belén y timbró el teléfono. Era esa dulce ancianita para agradecerme porque hablé del sagrario en ese programa de televisión. Me dijo algo más.

“En mi pueblo pusieron la adoración perpetua. Tuvieron que suspenderla porque las personas no acompañaban a Jesús Sacramentado”.

Me repitió las palabras que me dijo la primera vez que conversamos:

“Lo dejan solo señor Claudio. Dejan solo a Jesús en el sagrario”.

Me he prometido visitarlo con más frecuencia.  Amarlo más. Hablar donde pueda sobre su presencia real en todos los sagrarios del mundo. Tratar que haya un despertar en los corazones de la humanidad en el amor a Jesús Sacramentado.

¿Cómo callar?  Nos espera el Amor de los amores.

Muchos no lo visitan porque no lo conocen. Y por esto no lo aman. Pero esto tiene solución. Pidanles a sus sacerdotes que en las homilías hablen de la presencia verdadera de Jesús Sacramentado en el sagrario.

Hablen con sus párrocos. Organicen vigilias de oración, Horas santas, grupos dedesagravio a Jesús Sacramentado.

Jesús quiere ser conocido y amado por la humanidad. ¿Te animas a hacer algo al respecto?

 

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Te invitamos a conocer los libros de nuestro autor, Claudio de Castro
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Fuente: https://es.aleteia.org/blogs/la-gran-aventura-de-mi-vida/no-me-dejen-solo-en-los-sagrarios-sigue-clamando-jesus-un-bello-testimonio-de-amor/

 

 

✝ DOCTRINA CRISTIANA – 4º. De la tercera petición

4º. De la tercera petición

298. ¿Qué pedimos en la tercera petición: HÁGASE TU VOLUNTAD, ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO?

R. En la tercera petición: Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo, pedimos la gracia de hacer en todas las cosas la voluntad de Dios, obedeciendo sus santos mandamientos con la misma presteza con que los ángeles y santos le obedecen en el cielo. Pedimos además la gracia de corresponder a las divinas inspiraciones y de vivir resignados a la voluntad de Dios cuando nos enviare alguna tribulación.

299. ¿Es necesario que cumplamos la voluntad de Dios?

R. Es tan necesario que cumplamos la voluntad de Dios como lo es alcanzar la salvación eterna, pues Jesucristo dijo que sólo entrará en el reino de los cielos el que hiciere la voluntad de su Padre.

300. ¿De qué manera podemos conocer la voluntad de Dios?

R. Podemos conocer la voluntad de Dios especialmente por medio de la Iglesia y de nuestros superiores espirituales, puestos por Dios para guiarnos en el camino de la salvación. También podemos conocerla por las divinas inspiraciones y por las circunstancias en que el Señor nos ha colocado.

301. ¿Debemos reconocer siempre la voluntad de Dios en las cosas así prósperas como adversas de esta vida?

R. En las cosas prósperas como adversas de esta vida hemos de reconocer siempre la voluntad de Dios, el cual todo lo dispone o permite para nuestro bien.

✝ DOCTRINA CRISTIANA – 3ª. De la segunda petición

3ª. De la segunda petición

294. ¿Qué entendemos por REINO DE DIOS?

R. Por reino de Dios entendemos un triple reino espiritual: el reino de Dios en nosotros, que es la gracia; el reino de Dios en la tierra, que es la Iglesia Católica, y el reino de Dios en el cielo, que es la bienaventuranza.

295. ¿Qué pedimos en orden a la gracia con las palabras VENGA A NOSOTROS TU REINO?

R. En orden a la gracia, pedimos que Dios reine en nosotros con su gracia santificante, por la cual se complace de morar en nosotros como rey en su corte, y que nos conserve unidos a sí con las virtudes de la Fe, Esperanza y Caridad, por las cuales reina en nuestro entendimiento, en nuestro corazón y en nuestra voluntad.

296. ¿Qué pedimos en orden a la Iglesia con las palabras venga a nosotros tu reino?

R. En orden a la Iglesia, pedimos que se dilate y propague por todo el mundo para la salvación de los hombres.

297. ¿Qué pedimos en orden a la gloria con las palabras venga a nosotros tu reino?

R. En orden a la gloria, pedimos ser un día admitidos en la bienaventuranza, para que hemos sido creados, donde seremos cumplidamente felices.

DOCTRINA CRISTIANA – 2º. De la primera petición

2º. De la primera petición

290. ¿Qué pedimos en la primera petición: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE?

R. En la primera petición Santificado sea tu nombre, pedimos que Dios sea conocido, amado, honrado y servido de todo el mundo y de nosotros en particular.

291. ¿Qué entendemos cuando pedimos que Dios sea conocido, amado y servido de todo el mundo?

R. Entendemos pedir que los infieles vengan al conocimiento del verdadero Dios, los herejes reconozcan sus errores, los cismáticos vuelven a la unidad de la Iglesia, los pecadores se conviertan y los justos perseveren en el bien.

292. ¿Por qué pedimos ante todo que sea santificado el nombre de Dios?

R. Pedimos ante todo que sea santificado el nombre de Dios porque hemos de desear más la gloria de Dios que todos nuestros intereses y provechos.

293. ¿De qué manera hemos de procurar la gloria de Dios?

R. Hemos de procurar la gloria de Dios con oraciones y buen ejemplo, y enderezando a El todos nuestros pensamientos, afectos y acciones.

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