† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA – DE LA EXTREMAUNCIÓN

DE LA EXTREMAUNCIÓN

809. ¿Qué es el sacramento de la Extremaunción, llamada también Santos Oleos?

R. Extremaunción, llamada también Santos Oleos, es un sacramento instituido para alivio espiritual y aun temporal de los enfermos en peligro de muerte.

810. ¿Qué efectos produce el sacramento de la Extremaunción?

R. El sacramento de la Extremaunción produce los siguientes efectos: 1.°, aumenta la gracia santificante ; 2.°, borra los pecados veniales y aun los mortales que el enfermo arrepentido no hubiere podido confesar, 3.° quita aquella debilidad y desmayo para el bien, que dura aun después de alcanzado el perdón de los pecados; 4.° da fuerzas para sufrir con paciencia la enfermedad, resistir las tentaciones y morir santamente; 5 ° ayuda a recobrar la salud del cuerpo, si conviene a la del alma.

811. ¿En qué tiempo se deben recibir los Santos Oleos?

R. Los Santos Oleos deben recibirse cuando los fieles, después de llegados al uso de la razón, se hallaren en peligro de muerte por enfermedad o vejez; y se ha de procurar que se administren cuando el enfermo está en su cabal juicio y hay alguna esperanza de vida.

812. ¿Por qué se ha de procurar que. se administren los Santos Oleos cuando el enfermo está en su cabal juicio y hay alguna esperanza de vida?

R. Se ha de procurar que se administren los Santos Oleos cuando el enfermo está en su cabal juicio y hay alguna esperanza de vida porque, recibiéndolos con mejor disposición, puede ser mayor el fruto; y, también porque, como este sacramento, ayudando a las fuerzas de la naturaleza, ,da la salud del cuerpo si conviene al alma, no ha de aguardarse a que el enfermo esté desahuciado.

813. ¿Con qué disposiciones ha de recibirse la Extremaunción?

R. Las principales disposiciones para recibir la Extremaunción son: estar en gracia de Dios confiar en la virtud del sacramento y en la divina misericordia y resignarse en la voluntad del Señor.

814. ¿Qué sentimientos ha de tener el enfermo a la vista del sacerdote?

R. A la vista del sacerdote, el enfermo ha de tener sentimientos de gratitud con Dios por habérselo enviado y ha de recibir con gusto y pedir, si puede, por sí mismo los auxilios de la religión.

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† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA – 10 °-De las indulgencias

10 °-De las indulgencias

796. ¿Qué son las indulgencias?

R. Las indulgencias son la remisión de la pena temporal debida por nuestros pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, remisión que otorga la Iglesia fuera del sacramento de la Penitencia.

797. ¿De quién ha recibido la Iglesia la facultad de conceder indulgencias?

R. La Iglesia ha recibido de Jesucristo la facultad de conceder indulgencias.

798. ¿De qué manera la Iglesia nos perdona la pena temporal por medio de las indulgencias?

R. La Iglesia nos perdona la pena temporal por medio de las indulgencias, aplicándonos las satisfacciones sobreabundantes de Jesucristo, de María Santísima y de los Santos, las cuales forman lo que se llama el tesoro de la Iglesia.

799. ¿Quién tiene el poder de conceder indulgencias?

R. El poder de conceder indulgencias lo tiene únicamente el Papa en toda la Iglesia y el Obispo en su diócesis, según la facultad que el Papa le otorgare.

800. ¿De cuántas especies son las indulgencias?

R. Las indulgencias son de dos especies: plenaria y parcial.

801. ¿Qué es indulgencia plenaria?

R. Indulgencia plenaria es la que perdona toda la pena temporal debida por los pecados. Por esto, si uno muriese después de ganarla, iría derecho al cielo, sin pasar por el purgatorio.

802. ¿Qué es indulgencia parcial?

R. Indulgencia parcial es la que perdona solamente una parte de la pena temporal debida por los pecados.

803. ¿Qué pretende la Iglesia al conceder indulgencias?

R. Al conceder indulgencias pretende la Iglesia ayudar la incapacidad que tenemos de expiar en este mundo toda la pena temporal, haciendo que consigamos, por medio de obras de piedad y caridad cristiana, lo que en los primeros siglos procuraba con el rigor de los cánones penitenciales.

804. ¿Qué se entiende por indulgencia de cien días, de siete años y otras semejantes?

R. Por indulgencia de cien días, de siete años, etc., se entiende la remisión de tanta pena temporal cuanta se descontaría con cien días o con siete años de la penitencia antiguamente establecida por la Iglesia.

805. ¿Qué caso hemos de hacer de las indulgencias?

R. Grandísimo caso hemos de hacer de las indulgencias, porque con ellas satisfacemos a la justicia de Dios y más presto y fácilmente alcanzamos la posesión del cielo.

806. ¿Qué se requiere para ganar las indulgencias?

R. Para ganar las indulgencias se requiere: 1.° estado de gracia (a lo menos en la última obra que se cumple) y pureza aun de las culpas veniales cuya pena queremos se nos perdone; 2.°, cumplimiento de las obras prescritas; 3.°, intención de ganarlas; 4 °, ser súbdito del que las concede.

807. ¿Pueden aplicarse también las indulgencias a las almas del purgatorio?

R. Sí; las indulgencias pueden aplicarse también a las almas del purgatorio, siempre que lo declare quien las otorga.

808. ¿Qué es JUBILEO?

R. Jubileo, que ordinariamente se concede cada veinticinco años, es una indulgencia plenaria con muchos privilegios y concesiones particulares, como la absolución de algunos pecados reservados y de las censuras, y la conmutación de algunos votos.

† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA 9 °-De la satisfacción y penitencia

9 °-De la satisfacción y penitencia

777. ¿Qué es la satisfacción?

R. La satisfacción, que también se llama penitencia sacramental, es uno de los actos del penitente con que desagravia en alguna manera a la justicia de Dios por los pecados cometidos, ejecutando las obras que el confesor le impone.

778. ¿Está obligado el penitente a aceptar la penitencia impuesta por el confesor?

R. El penitente está obligado a aceptar la penitencia impuesta por el confesor, y si no puede cumplirla, ha de declarárselo humildemente y pedir otra.

779. ¿Cuándo hemos de cumplir la penitencia?

R. Si el confesor no ha prescrito ningún tiempo, hemos de cumplir la penitencia cuanto antes y procurar hacerlo en estado de gracia.

780. ¿Cómo hemos de cumplir la penitencia?

R. Hemos de cumplir la penitencia enteramente y con devoción.

781. ¿Por qué en la confesión se impone alguna penitencia?

R. Impónese alguna penitencia, porque de ordinario, después de la absolución sacramental que perdona la culpa y la pena eterna, queda una pena temporal que se ha de pagar en este mundo o en el purgatorio.

782. ¿Por qué ha querido el Señor perdonar en el sacramento del Bautismo toda la pena debida a los pecados y no en el sacramento de la Penitencia?

R. El Señor ha querido perdonar en el sacramento del Bautismo toda la pena debida a los pecados, y no en el sacramento de la Penitencia,, porque los pecados después del Bautismo son harto más graves, como hechos con mayor conocimiento e ingratitud a los beneficios de Dios, y también para que la obligación de satisfacer por ellos sirva de freno para no cometerlos de nuevo.

783. ¿Podemos satisfacer a Dios por nosotros mismos?

R. No podemos satisfacer a Dios por nosotros mismos, pero lo podemos hacer uniéndonos con Jesucristo, quien da valor a nuestras acciones con los méritos de su pasión y muerte.

784. ¿Basta siempre la penitencia que impone el confesor para borrar toda la pena debida Por los pecados?

R. La penitencia que impone el confesor no basta de ordinario para pagar toda la pena debida por los pecados, por lo cual se ha de procurar suplir con otras penitencias voluntarias lo que resta.

785. ¿Cuáles son las obras de penitencia?

R. Las obras de penitencia pueden reducirse a tres especies, que son: oración, ayuno y limosna.

786. ¿Qué se entiende por oración?

R. Por oración se entiende todo género de ejercicios de piedad.

787. ¿Qué se entiende por ayuno?

R. Por ayuno se entiende toda clase de mortificación.

788. ¿Qué se entiende por limosna?

R. Por limosna se entiende toda obra de misericordia espiritual y corporal.

789. ¿Qué penitencia es más meritoria, la que nos da el confesor o la que hacemos por propia elección?

R. La penitencia que nos da el confesor es la más meritoria, porque siendo parte del sacramento, recibe mayor virtud de los méritos de la pasión de Jesucristo.

790. ¿Van inmediatamente al cielo los que mueren después de recibida la absolución, pero antes de haber plenamente satisfecho a la justicia de Dios?

R. No; van al purga­torio, para satisfacer allí a la justicia de Dios y purificarse enteramente.

791. ¿Podemos aliviar en sus penas a las almas del Pur­gatorio?

R. Sí; podemos aliviar en sus penas a las almas del purgatorio con oraciones, limosnas, toda suerte de buenas obras, indulgencias y sobre todo, con el santo sacrificio de la Misa.

792. Además de la penitencia, ¿qué otra cosa ha de hacer el penitente después de la confesión?

R. El penitente, después de la confesión, además de la penitencia, si ha perjudicado injustamente al prójimo en la hacienda o en la honra, o si le hadado escándalo, debe lo más pronto posible restituirle la hacienda, reparar la honra y remediar el escándalo.

793. ¿Cómo se puede remediar el escándalo que se dio?

R. Se puede remediar el escándalo que se dio haciendo cesar la ocasión de darlo y edificando con palabras y buenos ejemplos a los que se había escandalizado.

794. ¿De qué, manera hemos de satisfacer al prójimo cuando le inferimos alguna ofensa?

R. Cuando inferimos al pró­jimo alguna ofensa hemos de satisfacerle pidiéndole perdón o dándole cualquiera otra reparación conveniente.

795. ¿Qué frutos produce una buena confesión?

R. Una buena confesión: 1.°, nos perdona los pecados cometidos y nos da la gracia de Dios: 2.°, nos restituye la paz y la tranquilidad de la conciencia; 3.°, nos vuelve a abrir las puertas del paraí­so y trueca la pena eterna del infierno en pena temporal; 4.°,nos, preserva de las recaídas y nos hace capaces del tesoro de las indulgencias.

† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA – 8 °-De la absolución

8 °-De la absolución

771. ¿Deben los confesores dar siempre la absolución a los que se confiesan?

R. Los confesores sólo deben dar la absolución a los que juzgan bien dispuestos para recibirla.

772. ¿Pueden lo s confesores diferir o negar alguna vez la absolución?

R. Los confesores no sólo pueden, sino deben diferir o negar la absolución en ciertos casos, para no profanar el Sacramento.

773. ¿Qué penitentes deben tenerse por mal dispuestos?

R. Los penitentes que deben tenerse por mal dispuestos son éstos, principalmente:
1.° Los que no saben los misterios principales de nuestra fe o descuidan el aprender las otras cosas de la Doctrina cristiana, que tienen obligación de saber conforme a su estado.
2.° Los que son gravemente descuidados en el examen da conciencia o no dan señales de dolor ni arrepentimiento.
3.° Los que, pudiendo, no quieren restituir la hacienda o la fama que quitaron.
4.° Los que no perdonan de corazón a sus enemigos.
5.° Los que no quieren poner en práctica los medios necesarios para enmendarse de sus malos hábitos.
6.° Los que no quieren dejar las ocasiones próximas de pecar.

774. ¿No es demasiado riguroso el confesar que dilata la absolución al penitente porque no lo cree todavía bien dispuesto?

R. El confesor que dilata la absolución al penitente porque no lo cree todavía bien dispuesto, no es demasiado riguroso, antes muy caritativo, portándose como buen médico que prueba todos los remedios, por dolorosas y ásperos que sean, para salvar ,la vida del enfermo.

775. ¿Deberá desesperar y retirarse absolutamente de la confesión el pecador a quien se difiere o niega la absolución?

R. El pecador a quien se difiere o niega la absolución no debe desesperar ni retirarse absolutamente de la confesión, sino que debe humillarse, reconocer su deplorable estado, aprovecharse de los buenos consejos que le da el confesor, y de este modo ponerse lo más pronto posible en estado de merecer la absolución.

776. ¿Qué ha de hacer el penitente en cuanto a la elección de confesor?

R. El verdadero penitente ha de encomendarse a Dios para elegir un confesor piadoso, docto y prudente, ponerse luego en sus manos y sujetarse a él como a su juez y médico.

† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA – 7.°-Del modo de confesarse

7.°-Del modo de confesarse

763. ¿Cómo os presentaréis al confesor?

R. Me arrodillaré a los pies del confesor y diré: Bendecidme, padre, porque he pecado.

764. ¿Qué haréis mientras el confesor os da la bendición?

R. Me inclinaré humildemente para recibir la bendición y haré la señal de la Cruz.

765. ¿Qué diréis después de hecha la señal de la Cruz?

R. Después de hecha la señal de la Cruz diré: Me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada Virgen María a todos los Santos y a vos, padre mío espiritual, porque he pecado.

766. Y luego, ¿qué diréis?

R. Luego diré: me confeso en tal tiempo; por la gracia de Dios recibí la absolución, cumplí la penitencia y fui a comulgar, y seguidamente me acusaré de los pecados.

767. Terminada la acusación de los pecados, ¿qué haréis?

R. Terminada la acusación de los pecados diré: me acuso, además, de todos los pecados de la vida pasada, especialmente contra tal o tal virtud, por ejemplo, contra la pureza, contra el cuarto mandamiento, etc.

768. Después dé esta acusación, ¿qué diréis?

R. Diré: de todos estos pecados y de los demás que no recuerdo pido perdón a Dios de todo corazón y a vos, padre mío espiritual, penitencia y absolución.

769. ¿Qué más habéis de hacer después de la confesión de los pecados?

R. Después de la confesión de los pecados he de oír con respeto lo que me diga el confesor, aceptar la penitencia con sincera voluntad de cumplirla y, mientras me absuelve, renovar el acto de contrición.

770. ¿Qué habéis de hacer después de recibir la absolución?

R. Después de recibir la absolución he de dar gracias al Señor, cumplir luego la penitencia y poner en práctica los avisos del confesor.

† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA – 6 °-De la acusación de los pecados al confesor

6 °-De la acusación de los pecados al confesor

743. ¿Qué haréis después que os hayáis dispuesto a la confesión con el examen, dolor, y propósito?

R. Después que me haya dispuesto a la confesión con el examen, dolor y propósito iré al confesor y , me acusaré de mis pecados, para obtener la absolución.

744. ¿Qué pecados hemos de confesar por obligación?

R. Hemos de confesar por obligación todos los pecados mortales; aunque es muy bueno confesar también los veniales.

745. ¿Qué condiciones deben acompañar a la acusación de los pecados a confesión?

R. Las principales condiciones que deben acompañar a la confesión de nuestros pecados, son cinco: ha de ser humilde,. entera, sincera, prudente y breve.

746. ¿Qué quiere decir que la CONFESIÓN HA DE SER HUMILDE?

R. La confesión ha de ser humilde quiere decir que el penitente ha de acusarse ante el confesor, no con altivez en el ánimo o en las palabras, sino con los sentimientos de un delincuente que reconoce su culpa ante el juez.

747. ¿Qué quiere decir que la CONFESIÓN HA DE SER ENTERA?

R. La confesión ha de ser entera quiere decir que hemos de manifestar con sus circunstancias y número todos los pecados mortales cometidos desde la última confesión bien hecha, y de los cuales tenemos conciencia.

748. ¿Qué circunstancias, hemos de manifestar para que la confesión sea entera?

R. Para que la confesión sea entera hemos de manifestar las circunstancias que mudan la especie del pecado.

749. ¿Cuáles son las circunstancias que mudan la especie del pecado?

R. Las circunstancias que mudan la especie del pecado son: 1°, aquellas por las que una acción pecaminosa de venial se hace mortal; 2°, aquellas por las que una acción pecaminosa encierra la malicia de dos o más pecados mortales.

750. Traedme ejemplo de una circunstancia que mude en mortal un pecado venial.

R. Quien por excusarse dijere una mentira, de las que resultare grave daño al prójimo, debe declarar esta circunstancia, que muda la mentira oficiosa en gravemente dañosa.

751. Traedme ahora ejemplo de una circunstancia por la que una misma acción pecaminosa encierra la malicia de dos o más pecados.

R. Quien hubiere hurtado una cosa sagrada, debe acusarse de esta circunstancia, que añade al hurto la malicia del sacrilegio.

752. Si uno no está cierto de haber cometido un pecado, ¿debe confesarlo?

R. Si uno no está cierto de haber cometido un pecado, no está obligado a confesarlo, pero si quiere confesarlo, ha de añadir que no está cierto de haberlo cometido.

753. ¿Qué ha de hacer quien no recuerda con exactitud el número de sus pecados?

R. Quien no recuerda con exactitud el número de sus pecados, ha de decir el número aproximado.

754. ¿Hizo buena confesión quien calló por puro olvido un pecado mortal o una circunstancia necesaria?

R. Quien calló por puro olvido un pecado mortal o una circunstancia necesaria, hizo buena confesión, si empleó la debida diligencia para recordarlo.

755. Si un pecado mortal olvidado en la confesión nos vuelve a la memoria, ¿estamos obligados a acusarnos de él en otra confesión?

R. Si un pecado mortal olvidado en la confesión nos vuelve luego a la memoria, estamos obligados a acusarnos de él la primera vez que vayamos a confesar.

756. ¿Qué pecado comete quien por vergüenza u otro motivo calla culpablemente en la confesión algún pecado mortal?

R. Quien por vergüenza u otro cualquier motivo calla culpablemente algún pecado mortal en la confesión; profana el Sacramento, y por tanto se hace reo de gravísimo sacrilegio.

757. ¿Qué hará para tranquilizar su conciencia quien calló culpablemente algún pecado mortal en la confesión?

R. Quien calló culpablemente algún pecado mortal en la confesión debe declarar al confesor el pecado que callo, y en cuántas ocasiones lo ha callado,- y repetir todas las confesiones desde la última bien hecha.

758. ¿Qué ha de considerar el que se siente tentado a callar algún pecado en la confesión?

R. El que se sintiere tentado a callar un pecado grave en la confesión ha de considerar:
1° Que no tuvo vergüenza de pecar delante de Dios, que todo lo ve.
2° Que es mejor descubrir los propios pecados al confesor en secreto que vivir intranquilo en el pecado, morir muerte desastrada y ser afrentado el día del juicio universal delante de todo el mundo.
3° Que el confesor está obligado al sigilo sacramental, bajo pecado gravísimo y con la amenaza de severísimas penas temporales y eternas.

759. ¿Qué quiere decir que LA CONFESIÓN HA DE SER SINCERA?

R. La confesión ha de ser sincera quiere decir que hemos de declarar los propios pecados como son, sin excúsanos, disminuirlos ni aumentarlos.

760. ¿Qué quiere decir que la CONFESIÓN HA DE SER PRUDENTE?

R. La confesión ha de ser prudente quiere decir que en la declaración de los pecados hemos de usar los términos más modestos y que hemos de guardarnos de descubrir pecados ajenos.

761. ¿Qué quiere decir que LA CONFESIÓN HA DE SER BREVE?

R. La confesión ha de ser breve quiere decir que no hemos de manifestar nada inútil al confesor.

762. ¿No es gravoso el tener que confesar a otro los propios pecados, mayormente si son vergonzosos?

R. Aunque el confesar a otro los propios pecados sea gravoso, hay que hacerlo, porque es precepto divino y no se puede alcanzar el perdón de otra manera, y, además, porque la dificultad de confesarse se compensa con los muchos bienes y consuelos grandes que hay en ello.

† ﻥ DOCTRINA CRISTIANA – 5 °-Del propósito

5 °-Del propósito

732. ¿En qué consiste el propósito?

R. El propósito consiste en una firme resolución de nunca más pecar y de emplear todos los medios necesarios para evitarlo.

733. ¿Qué condición ha de tener el propósito para ser bueno?

R. El propósito para ser bueno ha de tener principalmente tres condiciones: ha de ser absoluto, universal y eficaz.

734. ¿Qué quiere decir: PROPÓSITO ABSOLUTO?

R. Propósito absoluto quiere decir sin condición alguna de tiempo, lugar o persona.

735. ¿Qué quiere decir PROPÓSITO UNIVERSAL?

R. Propósito universal quiere decir que debemos tener voluntad de evitar todos los pecados mortales, tanto los ya cometidos otras veces, como los que pudiéramos cometer.

736. ¿Qué quiere decir: PROPÓSITO EFICAZ?

R. Propósito eficaz quiere decir que hemos de resolvernos firmemente a perderlo todo antes que volver a pecar, a huir las ocasiones peligrosas, a desarraigar los malos hábitos y a cumplir las obligaciones contraídas a consecuencia de nuestros pecados.

737. ¿Qué se entiende par hábito malo?

R. Por hábito malo se entiende la disposición adquirida de caer con facilidad en aquellos pecados a que estamos acostumbrados.

738. ¿Qué hemos de hacer para corregir los malos hábitos?

R. Para corregir los malos hábitos hemos de velar sobre nosotros mismos, orar frecuentemente, confesarnos a menudo, tener un buen director fijo y poner en práctica los consejos y remedios que nos diere.

739. ¿Qué se entiende por ocasiones peligrosas?

R. Por ocasiones peligrosas se entienden todas aquellas circunstancias de tiempo, lugar, personas o cosas, que por su naturaleza. o nuestra fragilidad, nos inducen a pecado.

740. ¿Estamos gravemente obligados a apartarnos de todas las ocasiones peligrosas?

R. Estamos gravemente obligados a apartarnos de aquellas ocasiones peligrosas que de ordinario nos inducen a cometer pecado mortal, las cuales se llaman ocasiones próximas de pecar.

741. ¿Qué ha de hacer quien no puede huir alguna ocasión de pecar?

R. Quien no puede huir alguna ocasión de pecar dígalo al confesor y aténgase a sus consejos.

742. ¿Qué consideraciones sirven para el propósito?

R. Para el propósito sirven las mismas consideraciones que valen para excitar el dolor, a saber: los motivos de temer la justicia de Dios y de amar su infinita bondad.

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