“No me dejen solo en los sagrarios”, sigue clamando Jesús

Hace poco me invitaron a un programa católico de televisión. Ya puedes imaginar el tema. Suelen decirme:

“¿Algún libro nuevo para hablar de él?”
“Hablaremos del sagrario. ¿Les parece bien?”
“Nos parece estupendo”, me responden.

Lo que sería una entrevista para conversar sobre mis libros terminó siendo un momento para compartir experiencias vividas a la luz del sagrario. Y es que allí está Jesús. No tengo ni una pizca de duda. Él está vivo en cada hostia consagrada.

Suelo recordar a esta dulce ancianita que me llamó para pedirme que escribiera un libro titulado “El Sagrario”. Cuando le pregunté por qué tanta insistencia en ese libro me respondió algo que me dolió y me sigue doliendo aún hoy:

“Está muy solo, señor Claudio. Cuando voy lo encuentro solo. Y es porque las personas no saben lo que es el sagrario y tampoco saben quién está allí. Y quiero que en su libro usted se los diga a todos, para que Jesús no vuelva a estar tan solo en los sagrarios del mundo”.

Esta noche conversaba con mi hija Ana Belén y timbró el teléfono. Era esa dulce ancianita para agradecerme porque hablé del sagrario en ese programa de televisión. Me dijo algo más.

“En mi pueblo pusieron la adoración perpetua. Tuvieron que suspenderla porque las personas no acompañaban a Jesús Sacramentado”.

Me repitió las palabras que me dijo la primera vez que conversamos:

“Lo dejan solo señor Claudio. Dejan solo a Jesús en el sagrario”.

Me he prometido visitarlo con más frecuencia.  Amarlo más. Hablar donde pueda sobre su presencia real en todos los sagrarios del mundo. Tratar que haya un despertar en los corazones de la humanidad en el amor a Jesús Sacramentado.

¿Cómo callar?  Nos espera el Amor de los amores.

Muchos no lo visitan porque no lo conocen. Y por esto no lo aman. Pero esto tiene solución. Pidanles a sus sacerdotes que en las homilías hablen de la presencia verdadera de Jesús Sacramentado en el sagrario.

Hablen con sus párrocos. Organicen vigilias de oración, Horas santas, grupos dedesagravio a Jesús Sacramentado.

Jesús quiere ser conocido y amado por la humanidad. ¿Te animas a hacer algo al respecto?

 

……………..

Te invitamos a conocer los libros de nuestro autor, Claudio de Castro
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Fuente: https://es.aleteia.org/blogs/la-gran-aventura-de-mi-vida/no-me-dejen-solo-en-los-sagrarios-sigue-clamando-jesus-un-bello-testimonio-de-amor/

 

 

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3 hechos históricos sobre la Resurrección que todo escéptico debería reconocer

“Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: estáis todavía en vuestros pecados. Por tanto, también los que durmieron en Cristo perecieron. Si solamente para esta vida tenemos puesta nuestra esperanza en Cristo, ¡somos los más dignos de compasión de todos los hombres!” (1 Corintios 15, 17-19)

El cristianismo no es una simple filosofía o sistema moral; toda la fe cristiana depende ciertos asombrosos hechos históricos. Si ciertas cosas no hubiesen ocurrido, entonces toda la religión cristiana sería vana.

Una de las más importantes es la real resurrección corporal de Jesucristo. Su resurrección lo confirma como Hijo de Dios y su triunfo sobre el demonio y la muerte. Todo eso implica dicho milagro.

Pero.. ¿Esto realmente ocurrió? Aquí tres hechos históricos acerca de la resurrección que cualquier escéptico debería reconocer:

1) El cuerpo no está en ninguna parte

La manera más sencilla en el siglo primero (y también hoy) de probar que Jesús no había resucitado era mostrar su cadáver.

Después de su muerte en la cruz, el cuerpo de Cristo fue llevado a una tumba, una piedra gigante fue colocada a la entrada, la piedra fue sellada, y unos guardias romanos se quedaron allí cuidando que nada raro pasara. Y a pesar de todo eso el cuerpo desapareció.

2) Hubieron cientos de testigos de su resurrección

Los cristianos no creen la resurrección de Jesús simplemente porque su cuerpo desapareció. No, Jesús resucitado apareció ante muchas personas. Y no estamos hablando solo del circulo más cercano de apóstoles, estamos hablando de cientos de personas.

San Pablo nos dice en su primera carta a los Corintios:

“que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales todavía la mayor parte viven y otros murieron. Luego se apareció a Santiago; más tarde, a todos los apóstoles. Y en último término se me apareció también a mí, como a un abortivo”. (1 Corintios 15, 4-8).

Algunos estudios demuestran que San Pablo escribió esta carta alrededor del año 54 d.C. lo cual explica que el dijera “todavía la mayor parte viven”. En otras palabras, si no hubiera dicho la verdad, los interesados en desmentirlo hubieran podido hacerlo muy fácilmente.

3) Aquellos testigos estaban dispuestos a morir cruelmente porque estaban convencidos de lo que afirmaban

Algunos escépticos sostienen que los seguidores de Jesús en algún momento robaron su cadáver y luego mintieron afirmando que lo vieron resucitado. Si ese fuera el caso ¿por qué estuvieron dispuestos a renunciar a sus comunidades religiosas, sus familias, sus amigos, sus medios de subsistencia y, para muchos, a sus vidas de manera espantosa, todo por mentira?

La respuesta más lógica es, por supuesto, que ellos realmente vieron a Cristo resucitado. Ese convencimiento los llevó a estar dispuestos a abandonarlo todo por Él.

¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!

 

via: http://es.churchpop.com/2017/04/17/3-hechos-historicos-sobre-la-resurreccion-que-todo-esceptico-deberia-reconocer/

la importancia de hacer adoración al Santísimo

Un sacerdote exorcista de Canadá en una charla explicaba *la importancia de hacer adoración al Santísimo* por lo menos una hora por semana.
Y para las personas que tienen enfermedades fuertes o cosas fuertes en sus familias , el dijo que irse a hacer adoración media hora por día o una hora , no sólo cura , transforma todo. Es lo máximo. El también dijo cual es la mejor forma de hacer adoración…
*Ejemplo:*
*Los primeros 15 minutos* ir frente a Jesús Eucaristía y mostrarnos frente Éll y decirle que venís para amarlo y que quieres dejarte Amar por Él

*Los siguientes 15 minutos*. Darle gracias por todo.
Por la vida
Por el hogar
Por lo que tenemos de comer
Por el trabajo
Por el agua que tenemos para bañarnos. Etc…
Muchos dijo ya no damos gracias porque ya no valoramos lo que tenemos, siempre miramos lo que no tenemos

*Después 15 min de reparación*
Reparando y entregando por nuestros familiares que no lo conocen, no le aman
Reparación por las cosas que están pasando en el mundo
Los abortos, las idolatrías , las matanzas, los adulterios etc…

*Y último las peticiones los último 15 min*
El dio una guía con el tiempo pero no necesariamente tiene que ser esos minutos.
También dijo el que tiene una enfermedad como el cáncer , si va al Santísimo a hacer adoración , no baja de peso, no se le cae el pelo, no tiene dolor fuerte . El dijo en un Santísimo expuesto salen rayos de Jesús y las personas van sanando y liberandose.

*Si tu quieres, lo puedes Compartir* … Para que todos sepan la importancia de la Adoración al Santísimo…
*GLORIA A TI SEÑOR* !!

¿Quién es Jesús?

¿Quién es Jesús?
 
Para los ciegos
Jesús es la luz
 
Para el hambriento
Jesús es el pan
 
Para el sediento
Jesús es la fuente
 
Para los muertos
Jesús es la vida
 
Para los enfermos
Jesús es la cura
 
Para el prisionero
Jesús es la libertad
 
Para los que están solos
Jesús es el compañero
 
Para el mentiroso
Jesús es la verdad
 
Para el viajero
Jesús es el camino
 
Para el visitante
Jesús es la puerta
 
Para los sabios
Jesús es la sabiduría
 
Para la medicina
Jesús es el médico de Amor
 
Para el acusado
Jesús es el abogado
 
Para el abogado
Jesús es el juez
 
Para el juez
Jesús es la justicia
 
Para los cansados
Jesús es el alivio
 
Para los temerosos
Jesús es el valor
 
Para el agricultor
Jesús es el árbol que da fruto
 
Para El Constructor
Jesús es la piedra principal
 
Para el jardinero
Jesús es la rosa de Sharon
 
Para el florista
Jesús es el lirio de los valles
 
Para el triste
Jesús es la alegría
 
Para el lector
Jesús es la palabra
 
Para los pobres
Jesús es el tesoro
 
Para el pecador
Jesús es el perdón
 
Para mí… Jesús es TODO!
 
☆☆☆☆☆
Compartir con hermanos en la fe !!!!!!

Doctrina Cristiana

✝ DOCTRINA CRISTIANA

DE LA ORACIÓN EN GENERAL

254. ¿De qué se trata en la segunda parte de la Doctrina Cristiana?
R. En la segunda parte de la Doctrina Cristiana se trata de la oración en general y del Padrenuestro en particular.

255. ¿Qué es la oración?
R. Oración es una elevación de la mente a Dios para adorarle, darle gracias y pedirle lo que necesitamos.

256. ¿De cuántas maneras es la oración?
R. La oración es de dos maneras: mental y vocal. Oración mental es la que se hace con solo la mente; oración vocal es la que se hace con las palabras, acompañadas de la atención de la mente y de la devoción del corazón.

257. ¿Hay otras maneras de oración?
R. Hay otras maneras de oración, a saber: privada y pública.

258. ¿Qué es la oración privada?
R. Oración privada es la que uno hace en particular para sí o para otros.

259. ¿Qué es la oración pública?
R. Oración pública es la que se hace por los sagrados Ministros, a nombre de la Iglesia y por la salvación del pueblo fiel. Puede llamarse, asimismo oración pública la oración hecha en común y públicamente por los fieles, como en las procesiones, en las romerías o en la Iglesia.

260. ¿En qué se funda la esperanza de recabar de Dios por medio de la oración los auxilios y gracias que necesitamos?
R. La esperanza de recabar de Dios por medio de la oración las gracias que necesitamos se funda en la promesa de Dios omnipotente, misericordioso y fidelísimo, y en los merecimientos de Jesucristo.

261. ¿En qué nombre hemos de pedir las gracias que necesitamos?
R. Hemos de pedir a Dios las gracias que necesitamos en nombre de Jesucristo, como el mismo nos lo ha enseñado y como lo practica la Iglesia, terminando todas las oraciones con estas palabras: per Dóminum nostrum Iesum Christum, esto es, por Nuestro Señor Jesucristo.

262. ¿Por qué hemos de pedir a Dios las gracias en nombre de Jesucristo?
R. Hemos de pedir a Dios la gracias en nombre de Jesucristo porque siendo Él nuestro medianero, sólo por medio de Él podemos acercarnos al trono de Dios.

263. ¿Por qué muchas veces no son oídas nuestras oraciones, siendo así que la oración tiene tanta virtud?
R. Muchas veces no son oídas nuestras oraciones porque o pedimos cosas que no convienen a nuestra salvación eterna o porque no pedimos como debemos.

264. ¿Qué cosas debemos principalmente pedir a Dios?
R. Debemos principalmente pedir a Dios su gloria, nuestra eterna salvación y los medios de alcanzarla.

265. ¿No es lícito pedir también a Dios bienes temporales?
R. Si; es lícito pedir también a Dios bienes temporales, aunque siempre con la condición de que sean conformes a su santísima voluntad y no impidan nuestra eterna salvación.

266. ¿A qué pedir a Dios lo que necesitamos, si ya lo sabe?
R. Aunque Dios sepa lo que necesitamos, quiere, no obstante, que se lo pidamos para reconocerle como dador de todo bien, atestiguarle nuestra humilde sumisión y merecer sus favores.

267. ¿Cuál es la primera y mejor disposición para hacer eficaces nuestras oraciones?
R. La primera y mejor disposición para hacer eficaces nuestras oraciones es estar en gracia de Dios o desear, al menos, ponerse en tal estado.

268. ¿Que otras disposiciones se requieren para bien orar?
R. Para bien orar se requieren especialmente recogimiento, humildad, confianza, perseverancia y resignación.

269. ¿Qué quiere decir orar con recogimiento?
R. Quiere decir pensar que hablamos con Dios, por lo cual hemos de orar con todo respeto y devoción, evitando cuanto es posible las distracciones, esto es, todo pensamiento extraño a la oración.

270. ¿Disminuyen las distracciones el mérito de la oración?
R. Si; cuando nosotros mismos las procuramos o bien no las desechamos con diligencia. Mas si hacemos lo posible para estar recogidos en Dios, no menoscaban el mérito de nuestra oración, antes pueden acrecentarlo.

271. ¿Que se requiere para hacer oración con recogimiento?
R. Antes de la oración debemos alejar todas las ocasiones de distracción, y durante ella pensar que estamos delante de Dios, que nos ve y escucha.

272. ¿Qué quiere decir orar con humildad?
R. Quiere decir reconocer sinceramente la propia indignidad, impotencia y miseria, acompañando la oración con la compostura del cuerpo.

273. ¿Qué quiere decir orar con confianza?
R. Quiere decir que hemos de tener firme esperanza de ser oídos, si ha de ser para gloria de Dios y nuestro verdadero bien.

274. ¿Que quiere decir orar con perseverancia?
R. Quiere decir que no hemos de cansarnos de orar, aunque Dios no nos oiga inmediatamente, sino que hemos de seguir orando con más fervor.

275. ¿Que quiere decir orar con resignación?
R. Quiere decir que nos hemos de conformar con la voluntad de Dios, pues conoce mejor que nosotros cuanto nos es necesario para nuestra salvación eterna, aun en el caso que no sean oídas nuestras oraciones.

276. ¿Oye Dios siempre las oraciones bien hechas?
R. Sí ; siempre oye Dios las oraciones bien hechas, pero siempre en el modo que Él sabe que es provechoso para nuestra eterna salvación, y no siempre según nuestra voluntad.

277. ¿Que efectos produce en nosotros la oración?
R. La oración nos hace reconocer nuestra dependencia de Dios, supremo Señor, en todas las cosas; nos hace pensar en las cosas celestiales, nos hace adelantar en la virtud, nos alcanza de Dios misericordia, nos fortalece contra las tentaciones, nos conforta en las tribulaciones, nos socorre en nuestras necesidades y nos impetra la gracia de la perseverancia final.

278. ¿En qué ocasiones especialmente hemos de orar?
R. Hemos de orar especialmente en los peligros, en las tentaciones, en el trance de la muerte; además, hemos de orar frecuentemente, y es bien que esto se haga a la mañana, a la tarde y al principio de las acciones más importantes del día.

279. ¿Por quiénes hemos de orar?
R. Hemos de orar por todos, a saber: por nosotros mismos, por nuestros padres, superiores, bienhechores, amigos y enemigos; por la conversión de los pobres pecadores, de los que están fuera de la Iglesia y por las benditas almas del purgatorio.

El poder de la Santa Misa

📖🕯
A la hora de tu muerte, tu mayor consolación será las Misas que durante tu vida oíste.

 

📖🕯
Cada Misa que oíste te acompañaran al Tribunal Divino y abogarán para que alcances el perdón.

 

📖🕯
Con cada Misa puedes disminuir el castigo temporal que debas por tus pecados, en proporción con el FERVOR que la oigas.

 

📖🕯
Con la asistencia devota a la Santa Misa rindes el mayor homenaje a la Humanidad Santísima de Nuestro Señor. La Santa Misa bien oída suple tus mayores negligencias y omisiones.

 

📖🕯
Por la Santa Misa bien oída se te perdonan todos los pecados veniales que estás resuelto a evitar, y muchos otros de que ni siquiera te acuerdas. Por ella pierde también el demonio el dominio sobre ti.

 

📖🕯
Además, ofreces el mayor consuelo a las almas benditas del Purgatorio.

 

📖🕯
Una Misa oída mientras vives te aprovechará mucho más que muchas que ofrezcan por ti después de tu muerte.

 

📖🕯
Te libras de muchos peligros y desgracias, en los cuales quizás caerías si no fuera por la Santa Misa.

 

📖🕯
Acuérdate también de que con ella acortas tu purgatorio.

 

📖🕯
Con cada Misa aumentas tus grados de gloria en el Cielo. En ella recibes la bendición del Sacerdote, que Dios ratifica en el cielo.

 

📖🕯
Durante la Misa te arrodillas en medio de una multitud de ángeles que asisten invisiblemente al Santo Sacrificio con suma reverencia.

 

📖🕯
Consigues bendiciones en tus negocios y asuntos temporales.

 

📖🕯
Cuando oímos Misa en honor de algún Santo Particular, dando gracias a Dios por los favores pedidos a este Santo no podemos menos de ganarnos su protección y especial amor, por el primer gozo y felicidad que de nuestra buena obra se le sigue.

 

📖🕯
Todos los días que oímos Misa estaría bien que, además de las otras intenciones, tuviéramos la de honrar al Santo del día.

 

IMPRIMATUR:
JUAN J. CLENNON
Arzobispo de St. Louis

Que circule entre católicos por favor

¿Desde cuándo la Iglesia guarda el domingo y no el sábado?

Una respuesta rápida al santo y justísimo motivo de que la Iglesia guarde el domingo y no el sábado judío, es que Jesucristo resucitó en Domingo, – entonces el primer día de la semana – inaugurando así la “Nueva Creación” libre del pecado, la nueva y eterna Alianza entre Dios y la humanidad.

Así, el Domingo, el Día del Señor, es la plenitud del Sábado de los judíos, igual que el Nuevo Testamento es la plenitud y el cumplimiento del Antiguo, y Cristo es la consumación de toda la historia de la salvación, desde Adán hasta el fin de los tiempos y el Juicio final.

Igual que el Antiguo Testamento es figura del Nuevo; el Sábado judaico es figura del Domingo cristiano. No lo niega, sino que es su verdad espiritual y anuncia el descanso eterno del hombre en Dios (CIC§2175). Domingo viene del latín Dominus dies, día del Señor.

El domingo cristiano empieza ya con la puesta del sol del sábado. Esa es la razón por la que es “válida” la misa de la tarde del sábado para el domingo. Para quienes rezan el Oficio Divino, es fácil comprobar que el rezo de las vísperas del sábado recibe el nombre de Primeras Vísperas del Domingo.

La celebración del domingo en lugar del sábado no se “inventó” en tiempos de Constantino, sino que es atestiguada desde el principio por la misma Biblia:

• En los Hechos de los Apóstoles (20,7): “En el primer día de la semana, estando reunidos para la fracción del Pan (esto es, la Eucaristía)…”.

• En Apocalipse (1,10), San Juan dice: “En el día del Señor (domingo), fui movido por el Espíritu…”.

• En 1Cor 16,2, San Pablo Apóstol confirma que la colecta cultual se hacía “en el primer día de la semana” (domingo).

Se trata de una cuestión tan elemental, que también la iglesia ortodoxa y las protestantes históricas (más antiguas) guardan igualmente el Día del Señor, – o Domingo santificado, – y no el Sábado.

Además del testimonio bíblico, el libro apócrifo Epístola de Bernabé (datado en el año 74), que es uno de los documentos más antiguos de la Iglesia, – habiendo sido redactado antes incluso del Libro del Apocalipsis, atestigua: “Guardamos el octavo día (domingo) con alegría, el día en que Jesús se levantó de entre los muertos” (15,6-8).

San Ignacio de Antioquía (107), mártir en el Coliseo de Roma y obispo de la Iglesia primitiva, lo dice claramente:

 “Los que vivían según el orden antiguo de las cosas se volvieron a una nueva esperanza, ya no observando el sábado, sino el Día del Señor, en el cual nuestra vida fue bendecida, por Él y por su muerte” (A los Magnesios 9,1)

S. Justino (165) mártir dice lo mismo:

“Nos reunimos el ‘día del Sol’, porque es el primer día después del Sábado de los judíos, pero también el primer día en que Dios, sacando la materia de las tinieblas, creó el mundo y, en este mismo día, Jesucristo, nuestro Salvador, resucitó de entre los muertos” (Apología 1,67)

También San Jerónimo (420), Confesor y doctor de la Iglesia, atestigua la praxis sempiterna de la Iglesia:

“El Día del Señor, el Día de la Resurrección, el Día de los Cristianos, es nuestro día. Por eso se llama Día del Señor: fue en ese día cuando el Señor subió victorioso junto al Padre. Si los paganos lo denominam Día del Sol, también nosotros lo confesamos de buen grado: pues hoy se levantó la Luz del Mundo, hoy apareció el Sol de Justicia cuyos rayos traen la salvación”. (CCL, 78,550,52)

Así que tanto las Sagradas Escrituras como el testimonio de toda la documentación histórica, juntamente con la sagrada Tradición apostólica nos muestran que, desde la Resurrección del Señor, la Iglesia siempre guardó y continua guardando no el Sábado judaico, sino el Domingo de la Resurrección y del establecimiento de la Nueva y Eterna Alianza como Día del Señor.

 

 

 

Fuente: http://es.aleteia.org/2017/01/29/desde-cuando-la-iglesia-guarda-el-domingo-y-no-el-sabado/

 

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