Exorcista explica el paso a paso de la lucha contra el diablo

El P. Raymundo Brizuela es párroco de Santo Tomás en San Salvador y desde hace nueve años se dedica al ministerio del exorcismo. Este sacerdote de 84 años relata paso a paso cómo lucha contra el demonio cotidianamente.

En entrevista concedida a Elsalvador.com, el P. Brizuela cuenta que cada día lo buscan entre 20 y 25 personas que afirman tener algún problema de posesión.

El presbítero precisa que la gran mayoría de los casos que atiende no son posesiones demoniacas sino trastornos mentales.

Si la persona no está poseída, indica el presbítero, la bendice y la remite a un psicólogo. Si se confirma la posesión, se procede con el rito que debe ser realizado por un sacerdote “piadoso, docto, prudente y con integridad de vida”.

El sacerdote explica que el rito “empieza con la letanía de los santos, después se lee el salmo 91, el principio del Evangelio de San Juan”.

Luego, prosigue el sacerdote, “hacemos que el poseído haga una renuncia a satanás, que renuncie a sus obras, y después un acto de fe con el credo”.

“Después viene la oración imperativa, donde se le dice al demonio que salga directamente. A veces no se nota que el demonio salga, pero uno más o menos observa, si se quedó dormido o quieto, uno le habla un poco fuerte y (la persona) ya se levanta como si nada”, refiere.

El exorcismo, dice el P. Brizuela, se hace normalmente con algún testigo o familiar que también ayudan al sacerdote que “al enfrentarse a una fuerza sobrenatural se expone a patadas, golpes, poniendo en peligro su propia vida”.

El exorcismo no tiene un tiempo definido y requiere muchas veces varias sesiones hasta lograr liberar a la persona poseída.

El P. Brizuela explica que “la posesión es la más crítica de las manifestaciones extraordinarias del mismo Satanás, donde un ente maligno entra en una persona para hacerle daño y en estos casos se hace necesario un exorcismo, un ritual exclusivo de la Iglesia Católica”.

Ante esto, señala, la Iglesia tiene la herramienta del exorcismo, que consiste en “una ceremonia especial que la Iglesia tiene para expulsar al demonio. Para realizarlo se requiere del mandato del obispo; sin él, es mentira el que diga que ha hecho exorcismos”.

Una de las primeras señales para identificar a un poseído, prosigue, está en la diferencia con quien padece dolencias mentales. “El que tiene trastorno mental no coordina, el poseído sí. Está actuando con su palabras y con pleno conocimiento de lo que hace”, asegura.

Además, resalta “una persona poseída se resiste a entrar en el templo, rechaza al sacerdote, si se la rocía con agua bendita le quema, al igual que si le impone la mano en la cabeza. Con esos signos nosotros normalmente sabemos que una persona podría tener una posesión”.

Sobre el origen de la posesión, el párroco de la Iglesia Santo Tomás dice que una primera causa es “participar en ritos satánicos, como la ouija”.

Otra causa puede ser la “consagración de un niño al demonio por parte de sus padres que realizan prácticas satánicas” o la más común es “el pacto con el demonio”, cuando alguien se compromete a rendirle culto a cambio de que haga daño a alguien.

Finalmente el sacerdote exhorta a todos los fieles a que recen y vivan cerca de Dios; y a los jóvenes los alienta a abandonar “la tendencia aventurarse en relación a cuestiones satánicas, pues la única posesión que existe, es el pecado mismo”.

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/exorcista-explica-el-paso-a-paso-de-la-lucha-contra-el-diablo-66935

Anuncios

El Diablo se retira del negocio y vende sus pertenencias!!!

Cierta vez se corrió la voz que el diablo se retiraba de los negocios y vendía sus herramientas al mejor postor.

En la noche de la venta, estaban todas las herramientas dispuestas en forma que llamaran la atención, y por cierto eran un lote siniestro: odio, celos, envidia, malicia, engaño… además de todos los implementos del mal.

Pero un tanto apartado del resto, había un instrumento de forma inofensiva, muy gastado, como si hubiese sido usado muchísimas veces y cuyo precio, sin embargo, era el más alto de todos.

Alguien le preguntó al diablo cuál era el nombre de la herramienta. “Desaliento” fue la respuesta. “¿Por qué su precio es tan alto?” le preguntaron. “Porque ese instrumento” -respondió el diablo- “me es más útil que cualquier otro; puedo entrar en la conciencia de un ser humano cuando todos los demás me fallan, y una vez adentro, por medio del desaliento, puedo hacer de esa persona lo que se me antoja. Esta muy gastado porque lo usó casi con todo el mundo, y como muy pocas personas saben que me pertenece, puedo abusar de él…”

El precio de desaliento era tan, pero tan alto que aun sigue siendo propiedad del diablo…

El desaliento es uno de los estados de ánimo contra el cual es indispensable fortalecerse. Nos desalentamos con la situación económica, con nuestro trabajo, con nuestra familia, con la necesidad de cambio, con los grupos de amigos, con el engaño, con la mentira, con el desamor…

Debemos mantenernos alertas contra el desaliento. Pero si hay un tropezón o una caída no hay que entregarse. Después de cada día se empieza otra vez desde un punto más alto.

Los 10 trucos más usados por el demonio contra tu alma

Satanás es una serpiente. Recuerda eso.

Es un mentiroso, el padre de las mentiras.

El trabaja en tu vida tratando de tentarte y apartarte de Dios, pero también trabaja en el mundo, tratando de engañarte, confundirte. Quiere que pierdas tu fe y te alejes de Dios.

Estos son 10 de sus trucos más peligrosos contra tu alma. Míralos y sé consciente de lo que está haciendo.

1) Relativismo

El relativismo es la idea de que no hay tal cosa como la verdad. El diablo no quiere que creas en la verdad, porque si no hay verdad, entonces tampoco hay bien y mal, y si no hay bien y mal, entonces todo vale. Él te puede tentar a pecar mucho más fácilmente si primero puede te puede llevar a creer que no hay tal cosa como el pecado.

El relativismo está en todas partes en nuestra sociedad. Toma muchas formas diferentes. Los otros trucos del diablo en este post explican algunas diferentes formas de relativismo, que son trampas en que puedes caer.

2) Indiferentismo

Esta es la idea de que todas las religiones son más o menos lo mismo y no importa cuál sigas. La indiferencia es común dentro del protestantismo.

¿Cuántas veces has oído a alguien decir: “No importa lo que vayas a la iglesia, siempre y cuando ames a Jesús”?

Esta indiferencia se extiende a múltiples religiones también.

La gente dice que no importa si eres hindú, musulmán, judío, sijs, budistas, católicos o lo que seas.

“Todos estamos subiendo la misma montaña, pero por diferentes caminos.”

Bueno, tal vez de una manera, pero algunos caminos son mejores que otros porque son más verdad y para ser honesto, algunos de los caminos no van por la montaña hacia arriba.

Sé claro. Jesucristo es la revelación más plena y más completa y final de Dios a la raza humana y el catolicismo es la unión más plena, más antigua y más completa de la única revelación de Dios en Jesucristo.

3) Eclecticismo

Este es un primo cercano de la indiferenciación. El eclecticismo es la idea de que puedes mezclar y combinar diferentes religiones y espiritualidades como los haces con diferentes clases de helados.

La gente piensa que esto es posible debido si ya se ha suscrito a la indiferenciación.

Piensa. No se puede mezclar el islam con el cristianismo o la espiritualidad budista con la oración católica. No es como hacer tu propio cono de helado.

Es más como poner ketchup en el helado o pintura blanca como crema de café.

4) Sentimentalismo

Esto es basar decisiones morales y opciones de creencias en tu emoción, en lo que sientes, en lugar de las verdades eternas. Puede ser bueno o malo según la emoción que te despierta.

He aquí un ejemplo: dos chicos quieren “casarse” y dices, “¡Juan y Eduardo son chicos buenos! ¿Por qué no debían casarse como todo el mundo?”

Aquí estás basando tu decisión en tus emociones sobre Juan y Eduardo, tu deseo de ser una buena persona y las ideas sentimentales sobre las bodas y las celebraciones grandes

No tomes decisiones importantes sólo en base a tus emociones. Esta es la manera en el que caos y la oscuridad penetra en tu alma.

5) Utilitarismo

Esto implica basar tus decisiones morales y opciones de creencias sólo en lo que parece ser eficaz, eficiente y económico.

Mamá en una casa de salud. Ella tiene demencia. Es caro mantenerla allí. Los médicos ofrecen a darle una inyección, “sus problemas se acabarán.”

No lo hagas. El utilitarismo mata a millones de niños a través del aborto. Parece que es la cosa fácil de hacer.

Observa cómo el utilitarismo suele estar vinculado con el sentimentalismo: “Tú no quieres que tu madre sufra más ¿verdad? ¿Por qué ni siquiera tratas a tu perro de esta manera?”

Piensa y mira adónde te lleva todo esto.

6) Incrementalismo

Esta palabra larga significa “gota + gota + gota”. En otras palabras, el diablo no puso su plan en marcha todo a la vez. Él puso ladrillo por ladrillo.

Primero una pequeña mentira, a continuación, una pequeña verdad a medias, entonces una pequeña mentira más, a continuación, una pequeña verdad a medias más, y así el edificio va creciendo.

Él te llevará a ceder a sus formas a través del sentimentalismo aquí, argumentos utilitaristas allí, aquí un poco de indiferenciación, por allí un poco de relativismo. Él está trabajando todo el tiempo, mordisqueando, abriendo brechas, no duerme nunca ni reposa.

Sé claro es lo que está haciendo y diciendo desde el principio y no se dará.

7) Materialismo

No estamos hablando de ir al centro comercial de compras hasta caer rendido. Esa es una forma menor de materialismo si se quiere. El problema más profundo es la creciente convicción de que no hay reino sobrenatural.

¿Dios, ángeles, demonios, el cielo y el infierno? Todos son sólo un mito. No hay mundo invisible.

Los sacramentos son sólo símbolos. La iglesia es una institución humana. Los sacerdotes no son más que los trabajadores sociales vestidos de negro.

El matrimonio es sólo un pedazo de papel, la confesión no es más una terapia y autoayuda y el bautismo y la confirmación son sólo ritos agradables para nuestros hijos.

Eso es el materialismo. ¿Te reconoces? Repudia con todo tu corazón esta trampa.

8) Cientificismo

Esta es la idea de que la única clase de verdad que se puede saber es la verdad científica.

Es una poderosa mentira de satanás, porque es una de esas cosas que simplemente se asume en la sociedad.

“¿Creemos que la ciencia ha refutado la Biblia?”Incorrecto.

El cientificismo es una rama del ateísmo. “No hay Dios. Sólo las leyes de la ciencia. Eso es todo”.

Pero toda la verdad es la verdad de Dios y la verdadera ciencia siempre es la hermana de la verdadera teología.

9) Ética situacional

Este es otro nombre para el relativismo moral. La idea es que nada está bien o mal, excepto por las intenciones y las circunstancias de la elección moral.

Si tienes buenas intenciones y las circunstancias lo justifican, entonces, lo qué has elegido hacer está bien.

Un gran número de católicos ha aceptado primero anticoncepción artificial y luego el aborto a causa de la ética situacional.

Es fácil ver que esta forma de relativismo suele estar vinculada con el sentimentalismo y el utilitarismo y lleva a la gente hasta el punto de elegir el pecado mortal, pero nunca admitirá y justificará su elección en base a lo que le conviene en el momento.

No es católico. No caigas en la trampa. Si te enfrentas a una decisión moral difícil habla con tu sacerdote o un buen consejero espiritual.

10) Universalismo

Esta veneno viere derecho del infierno; es la idea de que Dios es tan amoroso, amable y misericordioso que no va a enviar a nadie al infierno. En otras palabras, salvará a todo el mundo.

Esto contradice no sólo directamente la Sagrada Escritura, sino que contradice todas las enseñanzas de la Iglesia durante los últimos dos mil años.

Ha prendido en millones la semilla de la falsa seguridad de que al final no importa lo que haces y lo que eliges porque todos llegarán al cielo al final.

A satanás le encanta universalismo porque puede vestir su mentira con la ropa del mayor atributo del Padre: la Divina Misericordia. La mejor manera de repudiar esta mentira es temer al infierno.

 

Fuente: http://es.churchpop.com/2016/11/10/los-10-trucos-mas-usados-por-el-demonio-contra-tu-alma/

 

Los 10 trucos más usados por el demonio contra tu alma

Satanás es una serpiente. Recuerda eso.

Es un mentiroso, el padre de las mentiras.

El trabaja en tu vida tratando de tentarte y apartarte de Dios, pero también trabaja en el mundo, tratando de engañarte, confundirte. Quiere que pierdas tu fe y te alejes de Dios.

Estos son 10 de sus trucos más peligrosos contra tu alma. Míralos y sé consciente de lo que está haciendo.

1) Relativismo

El relativismo es la idea de que no hay tal cosa como la verdad. El diablo no quiere que creas en la verdad, porque si no hay verdad, entonces tampoco hay bien y mal, y si no hay bien y mal, entonces todo vale. Él te puede tentar a pecar mucho más fácilmente si primero puede te puede llevar a creer que no hay tal cosa como el pecado.

El relativismo está en todas partes en nuestra sociedad. Toma muchas formas diferentes. Los otros trucos del diablo en este post explican algunas diferentes formas de relativismo, que son trampas en que puedes caer.

2) Indiferentismo

Esta es la idea de que todas las religiones son más o menos lo mismo y no importa cuál sigas. La indiferencia es común dentro del protestantismo.

¿Cuántas veces has oído a alguien decir: “No importa lo que vayas a la iglesia, siempre y cuando ames a Jesús”?

Esta indiferencia se extiende a múltiples religiones también.

La gente dice que no importa si eres hindú, musulmán, judío, sijs, budistas, católicos o lo que seas.

“Todos estamos subiendo la misma montaña, pero por diferentes caminos.”

Bueno, tal vez de una manera, pero algunos caminos son mejores que otros porque son más verdad y para ser honesto, algunos de los caminos no van por la montaña hacia arriba.

Sé claro. Jesucristo es la revelación más plena y más completa y final de Dios a la raza humana y el catolicismo es la unión más plena, más antigua y más completa de la única revelación de Dios en Jesucristo.

3) Eclecticismo

Este es un primo cercano de la indiferenciación. El eclecticismo es la idea de que puedes mezclar y combinar diferentes religiones y espiritualidades como los haces con diferentes clases de helados.

La gente piensa que esto es posible debido si ya se ha suscrito a la indiferenciación.

Piensa. No se puede mezclar el islam con el cristianismo o la espiritualidad budista con la oración católica. No es como hacer tu propio cono de helado.

Es más como poner ketchup en el helado o pintura blanca como crema de café.

4) Sentimentalismo

Esto es basar decisiones morales y opciones de creencias en tu emoción, en lo que sientes, en lugar de las verdades eternas. Puede ser bueno o malo según la emoción que te despierta.

He aquí un ejemplo: dos chicos quieren “casarse” y dices, “¡Juan y Eduardo son chicos buenos! ¿Por qué no debían casarse como todo el mundo?”

Aquí estás basando tu decisión en tus emociones sobre Juan y Eduardo, tu deseo de ser una buena persona y las ideas sentimentales sobre las bodas y las celebraciones grandes

No tomes decisiones importantes sólo en base a tus emociones. Esta es la manera en el que caos y la oscuridad penetra en tu alma.

5) Utilitarismo

Esto implica basar tus decisiones morales y opciones de creencias sólo en lo que parece ser eficaz, eficiente y económico.

Mamá en una casa de salud. Ella tiene demencia. Es caro mantenerla allí. Los médicos ofrecen a darle una inyección, “sus problemas se acabarán.”

No lo hagas. El utilitarismo mata a millones de niños a través del aborto. Parece que es la cosa fácil de hacer.

Observa cómo el utilitarismo suele estar vinculado con el sentimentalismo: “Tú no quieres que tu madre sufra más ¿verdad? ¿Por qué ni siquiera tratas a tu perro de esta manera?”

Piensa y mira adónde te lleva todo esto.

6) Incrementalismo

Esta palabra larga significa “gota + gota + gota”. En otras palabras, el diablo no puso su plan en marcha todo a la vez. Él puso ladrillo por ladrillo.

Primero una pequeña mentira, a continuación, una pequeña verdad a medias, entonces una pequeña mentira más, a continuación, una pequeña verdad a medias más, y así el edificio va creciendo.

Él te llevará a ceder a sus formas a través del sentimentalismo aquí, argumentos utilitaristas allí, aquí un poco de indiferenciación, por allí un poco de relativismo. Él está trabajando todo el tiempo, mordisqueando, abriendo brechas, no duerme nunca ni reposa.

Sé claro es lo que está haciendo y diciendo desde el principio y no se dará.

7) Materialismo

No estamos hablando de ir al centro comercial de compras hasta caer rendido. Esa es una forma menor de materialismo si se quiere. El problema más profundo es la creciente convicción de que no hay reino sobrenatural.

¿Dios, ángeles, demonios, el cielo y el infierno? Todos son sólo un mito. No hay mundo invisible.

Los sacramentos son sólo símbolos. La iglesia es una institución humana. Los sacerdotes no son más que los trabajadores sociales vestidos de negro.

El matrimonio es sólo un pedazo de papel, la confesión no es más una terapia y autoayuda y el bautismo y la confirmación son sólo ritos agradables para nuestros hijos.

Eso es el materialismo. ¿Te reconoces? Repudia con todo tu corazón esta trampa.

8) Cientificismo

Esta es la idea de que la única clase de verdad que se puede saber es la verdad científica.

Es una poderosa mentira de satanás, porque es una de esas cosas que simplemente se asume en la sociedad.

“¿Creemos que la ciencia ha refutado la Biblia?”Incorrecto.

El cientificismo es una rama del ateísmo. “No hay Dios. Sólo las leyes de la ciencia. Eso es todo”.

Pero toda la verdad es la verdad de Dios y la verdadera ciencia siempre es la hermana de la verdadera teología.

9) Ética situacional

Este es otro nombre para el relativismo moral. La idea es que nada está bien o mal, excepto por las intenciones y las circunstancias de la elección moral.

Si tienes buenas intenciones y las circunstancias lo justifican, entonces, lo qué has elegido hacer está bien.

Un gran número de católicos ha aceptado primero anticoncepción artificial y luego el aborto a causa de la ética situacional.

Es fácil ver que esta forma de relativismo suele estar vinculada con el sentimentalismo y el utilitarismo y lleva a la gente hasta el punto de elegir el pecado mortal, pero nunca admitirá y justificará su elección en base a lo que le conviene en el momento.

No es católico. No caigas en la trampa. Si te enfrentas a una decisión moral difícil habla con tu sacerdote o un buen consejero espiritual.

10) Universalismo

Esta veneno viere derecho del infierno; es la idea de que Dios es tan amoroso, amable y misericordioso que no va a enviar a nadie al infierno. En otras palabras, salvará a todo el mundo.

Esto contradice no sólo directamente la Sagrada Escritura, sino que contradice todas las enseñanzas de la Iglesia durante los últimos dos mil años.

Ha prendido en millones la semilla de la falsa seguridad de que al final no importa lo que haces y lo que eliges porque todos llegarán al cielo al final.

A satanás le encanta universalismo porque puede vestir su mentira con la ropa del mayor atributo del Padre: la Divina Misericordia. La mejor manera de repudiar esta mentira es temer al infierno.

 

Vía: http://es.churchpop.com/2016/11/10/los-10-trucos-mas-usados-por-el-demonio-contra-tu-alma/

 

El desaliento

 

Cierta vez se corrió la voz de que el diablo se retiraba de los negocios y vendía sus herramientas en una subasta.

En la noche de la venta, estaban todas las herramientas dispuestas en forma que llamaran la atención, y por cierto eran un lote siniestro: odio, celos, envidia, malicia, engaño; además de otros implementos del mal. Pero un tanto apartado del resto, había un instrumento de forma inofensiva, muy gastado, como si se hubiese usado muchísimas veces y cuyo precio, sin embargo, era el más alto de todos.
Alguien le preguntó al diablo cuál era el nombre de la herramienta.

.- *”Desaliento.* Fue la respuesta.”

*.-* ¿Por qué su precio es tan alto?

*.-*” Porque ese instrumento me es más útil, que cualquier otro.
Con él, puedo entrar en la conciencia de un ser humano cuando todos los demás me fallan, y una vez adentro, por medio del desaliento, puedo hacer de esa persona lo que se me antoje.
Está muy gastado porque lo uso casi con todo el mundo, y como muy pocas personas saben que me pertenece, puedo abusar de él.”

El precio de desaliento era tan, pero tan alto, que aún sigue siendo propiedad del diablo.

13 cosas que tal vez no sabías del diablo y sus demonios, según exorcista Fortea

El reconocido exorcista P. José Antonio Fortea en su “Summa Daemoniaca” menciona un gran conjunto de cuestiones relativas al demonio que es importante que todo cristiano lo tome en cuenta para el combate espiritual por alcanzar el cielo. Aquí 13 cosas que tal vez no sabías del diablo y sus demonios.

1.- El enemigo tiene varios nombres

En el Antiguo Testamento se le llama “Satán” que significaría “adversario, enemigo, opositor”. Asimismo, en el Nuevo Testamento se le nombra como “Diablo”, que viene del verbo griego “diaballo” (acusar). En cambio la palabra demonio, del griego “daimon” (genio), es usado para designar a seres espirituales malignos.

Lucifer es un nombre que no está en las Sagradas Escrituras y que significa “estrella de la mañana” o “el que lleva la luz”. Lo cual “recuerda la pena tan grande que es que siendo tan bello, cayera”, indica el P, Fortea. Sin embargo, el presbítero sigue la misma idea de otro renombrado exorcista, P. Gabriele Amorth, quien considera que Lucifer es el nombre propio del segundo demonio en importancia en la jerarquía demoníaca.

2.- La gran prueba

Todos los ángeles al ser creaos por Dios, sabían que Él era su creador, pero pasaron por una prueba “antes de la visión de la esencia de la Divinidad”. A modo de comparación, el sacerdote explica que sería como decir que “veían a Dios como una luz, que le oían como una voz majestuosa y santa, pero que su rostro seguía sin desvelarse”.

“En esa prueba unos obedecieron, otros desobedecieron. Los que desobedecieron de forma irreversible se transformaron en demonios. Ellos mismos se transformaron en lo que son. Nadie les hizo así”.

3.- La batalla en el cielo fue intelectual

Al respecto, el exorcista indica que los ángeles desobedientes empezaron a odiar a Dios y a verlo como una cadena que oprimía su libertad. La batalla entre Miguel y Lucifer, cada uno con sus ángeles, no fue con armas, ya que no tienen cuerpo, “las únicas armas que pueden blandir son los argumentos intelectuales”, explica.

“Unos se hicieron más soberbios, otros no tanto. Cada ángel rebelde fue deformándose más y más, cada uno en unos pecados específicos. Así como, por el contrario, los ángeles fieles se fueron santificando progresivamente. Unos ángeles se santificaron más en una virtud otros en otra… los ángeles fueron admitidos a la presencia divina, y a los demonios se les dejó que se alejaran”.

4.- La razón de su rebeldía

Sólo en este punto se toma como referencia el libro “Historia del Mundo Angélico”, también del P. Fortea. Allí sugiere, a modo de novela, que la prueba por la que habrían pasado los ángeles es la revelación que les hizo Dios sobre crear el mundo material con la humanidad, que Él se haría hombre para salvar a los pecadores y que nacería de una mujer, la cual sería la reina de los ángeles.

Lucifer no pudo soportar esta idea, creía que él debería engendrarlo al ser la “obra maestra” del Creador. Más adelante con otros ángeles acusaron que Dios estaba equivocado y se rebelaron por completo. Los ángeles que acataron la voluntad de Dios se postraron a adorar a su creador, aún sin ver todavía su esencia. Mientras que los rebeldes se alejaron del amor de Dios.

5.- Son seres espirituales

“Un demonio es un ser espiritual de naturaleza angélica condenado eternamente”. Es decir, no tienen cuerpo, no sienten inclinación a ningún pecado que se cometa con el cuerpo, pero pueden tentar a los hombres a pecar en esas materias. Comprenden esos pecados de un modo meramente intelectual y sus faltas son sólo espirituales.

En este sentido el exorcista precisa que Satán “sigue siendo un bellísimo ángel en su naturaleza, aunque repugnante en su aspecto moral… Su ser personal se ha deformado, pero su naturaleza permanece y permanecerá intacta haga lo que haga. Dado que ambas cosas son inseparables, él auténticamente es un monstruo, un ser deforme, alguien que produce repugnancia y aversión”.

6.- Entre los demonios también hay tiempo

Su tiempo no es material como el de los humanos, sino que es un tiempo propio de los espíritus, que es llamado “evo” (“aevum” en latín) y que es la sucesión de actos de entendimiento y voluntad en un ser espiritual.

El Creador, en cambio, vive en un eterno presente. “Sólo en Él no hay sucesión de tiempo de ninguna clase. En Él no ha transcurrido nunca ni un solo segundo, ni un solo antes ni después. La eternidad de Dios es cualitativamente distinta de la eternidad del tiempo material (con un principio, pero sin final) y de la eternidad del evo (también con un principio, también sin final)”, puntualiza Fortea.

7.- Sufren al considerar a Dios

Cada ángel caído “en el conocer encuentra placer, pero también sufrimiento. Sufre cada vez que ese conocimiento le lleva a considerar a Dios. Y el demonio percibe continuamente el orden y la gloria del Creador en todas las cosas. Hasta en las cosas aparentemente más neutras, él encuentra el reflejo y el recuerdo de los atributos divinos”.

Sin embargo, el exorcista plantea que “el demonio no está siempre en cada instante sufriendo. Muchas veces simplemente piensa. Sólo sufre en ciertos momentos, cuando se acuerda de Dios, cuando se vuelve a hacer consciente de su miserable estado, de su separación de Dios”.

8.- No conocen el futuro, ni pueden leer los pensamientos

Los demonios no ven el futuro, pero con su inteligencia muy superior a la del ser humano pueden deducir por sus causas algunas cosas que sucederán. No saben lo que uno decidirá porque “la libertad humana es el gran factor de indeterminación en sus previsiones”, sostiene el P. Fortea.

“Los demonios pueden tentarnos pero no pueden leer nuestros pensamientos. Aunque dada su gran inteligencia pueden conjeturar lo que pensamos. Al ser seres más inteligentes que nosotros, deducen muchas más cosas y con más seguridad con muy pocos signos externos que lo que deduciríamos nosotros. Pero siempre hay que recordar que ellos están fuera de nuestra alma, sólo Dios puede leer nuestra alma”.

 

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/12-cosas-que-tal-vez-no-sabias-del-diablo-y-sus-demonios-segun-exorcista-fortea-43434/

 

¿Sabes por qué en el exorcismo se pregunta al demonio su nombre?

Las impresiones de un exorcista: El diablo no está en todas partes, pero no lo busques – por si acaso

Hay que confesarlo: el tema “exorcismo” y “posesión diabólica” suscita en general, en nuestra mentalidad moderna, una reacción entre de fascinación por esos misterios que evoca, y la abierta incredulidad. Material para el cine, que da que pensar.

Pero la práctica del exorcismo está regulada por la Iglesia católica con el ritual De exorcismis et supplicationibus quibusdam (Rito de exorcismo y oraciones para circunstancias particulares, adoptado en 1998 en sustitución del anterior más antiguo, que puede seguir usándose), y está sujeta a vínculos y prescripciones.

Hunde sus motivaciones en la Sagrada Escritura, y en la teología. Es materia delicada que debe ser tratada con prudencia por sacerdotes preparados y equilibrados (“dotado de piedad, de ciencia, de prudencia e integridad de vida”), expresamente autorizados por el propio obispo.

Aleteia habló con Cesare Truqui, exorcista de la diócesis de Coira, en Suiza, y ponente en el XI curso “Exorcismo y oración de liberación” del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma (en el que se inspiró la película El Rito de Anthony Hopkins).

– ¿Qué tipo de mal se afronta con el exorcismo?

Un mal personificado. Pablo VI habló de “humo de Satanás”. No la simple “privatio bonis”, privación de un bien, que describe la filosofía, sino un mal eficaz, operante. Hablamos de la presencia de un ser malvado. Lo que este ser malvado es sólo puede decirlo la fe, no la ciencia. La fe nos habla de la existencia de seres espirituales: los buenos son los ángeles, los malos son los demonios.

– El mal entendido como entidad que se posesiona físicamente es un poco difícil de aceptar, ¿o no?

Sí, es verdad, porque normalmente en la vida no se da una experiencia de este tipo. Yo, por el ministerio que tengo desde hace tantos años, he tenido la oportunidad de encontrarme a estas personas y para mí es más fácil creer que ciertos fenómenos existan.

– ¿Cómo comenzó?

Fue la Providencia. Cuando fui ordenado sacerdote, hace 12 años, participé en un curso con sacerdotes exorcista, como Bamonte y Amorth. Sucedió que se presentó el caso de un señor francés de 40 años poseído por Satanás que necesitaba un exorcista, pero Bamonte no hablaba inglés ni francés. Así que me pidieron que les ayudara en el diálogo preliminar.

– ¿Qué sensaciones tiene cuando se encuentra ante la manifestación del mal?

Son sensaciones que cambian con el tiempo. En las primeras sesiones de exorcismo en las que participé, la impresión más fuerte fue la confirmación tangible de que el Evangelio que había leído y meditado era cierto. En el Evangelio Jesús lucha contra el demonio que se da distintos nombres: “me llamo Legión, me llamo Satanás”. En el Antiguo Testamento, en el Libro de Tobías, hay un demonio que se llama Asmodeo. Yo estos nombres los he oído pronunciar a los demonios en varias sesiones de exorcismo. A nivel espiritual ha sido una experiencia muy rica porque me ha permitido experimentar en la carne, a través de los sentidos, la realidad de la que hablaba Jesús.

– ¿Y a nivel tangible?

En el caso del hombre francés de mi primer caso, recuerdo que al manifestarse el demonio, tenía la impresión de estar rodeado por la soberbia, como si fuera humo o niebla. Es difícil de explicar, pero la soberbia parecía algo que se pudiese tocar, llenaba la habitación. El exorcista le pidió el nombre y él respondió: “Soy rex”. No hay un demonio que se llame “rex”, rey. El exorcista insistió: “Dime tu nombre” y él respondió finalmente: “Soy Satanás, el príncipe de este mundo”.

– ¿Por qué se le pregunta el nombre?

Lo requiere el Ritual con un objetivo preciso. Dar el nombre a algo o tener el nombre significa tener poder sobre ese algo. De hecho, Dios da a Adán el poder de dar un nombre a las cosas. En el momento en que el demonio revela su nombre, demuestra está debilitado. Si no lo dice, es aún fuerte.

– ¿Hay signos típicos de la posesión?

Los previstos por el Ritual. Son cuatro: la aversión a lo sagrado, hablar lenguas desconocidas o muertas; tener una fuerza extraordinaria que va más allá de la naturaleza de la persona; el conocimiento de cosas ocultas o escondidas.

– ¿Las personas pueden ponerse a sí mismas en peligro?

Sí. Acercándose a todo lo que tiene que ver con la magia, el ocultismo, la brujería, la cartomancia. Si para ser santos ayuda el ir a Misa, rezar, confesarse, acercarse a Dios, igualmente, misas negras, ritos satánicos, películas y música de este tipo tienen el efecto de acercarse al demonio.

Tuve el caso de una señora que empezó a leer las cartas, como hacen muchos por diversión. Sólo que a ella le sucedía que adivinaba de verdad el pasado y el presente de las personas, y en algunos casos el futuro. Y naturalmente tenía un gran éxito. En cierto momento comprendió de quién dependía su éxito, y dejó de hacerlo, pero era demasiado tarde: estaba poseída.

– ¿Cómo es posible hacer un maleficio?

Igual que yo puedo encargar a alguien que mate a una persona, puedo pedir a un demonio que haga un daño. Pero atención: la grandísima mayoría de los ritos realizados por supuestos magos son estafas, sin efecto alguno.

– ¿Basta un exorcismo para liberar a la persona?

Es dificilísimo. Normalmente se necesitan muchos exorcismos.

– ¿Funciona como una terapia?

Sí. El exorcismo es un sacramental, no un sacramento. El sacramento es eficaz en sí mismo. Si doy la absolución a alguien en confesión, en ese momento, verdaderamente, sus pecados están perdonados. El exorcismo, en cambio, es eficaz en la medida de la santidad del sacerdote, de la fe de la persona para la que se hace el exorcismo y de toda la Iglesia. Si hoy son menos eficaces los exorcismos, es porque toda la Iglesia es más débil.

– ¿Qué diferencia existe entre exorcismo y oración de liberación?

Ambos tienen el mismo fin: buscan la liberación de la persona de la influencia del mal o de la posesión. El exorcismo en sentido real es ministerio dentro de la Iglesia que el obispo confiere a algunos sacerdotes. Puede ser ejercido sólo por sacerdotes, no por laicos, y sólo por aquellos que tienen un permiso explícito del obispo.

La oración de liberación, en cambio, puede hacerla cualquier persona, hombre o mujer, laico o sacerdote, en virtud de nuestro cristianismo porque Jesús dijo: “El que cree en mí expulsará a los demonios”. El exorcismo, además, es un mandato directo al demonio, mientras que la oración de liberación es una súplica a Dios o a la Virgen para que intervenga.

– ¿Cuántas personas que se han dirigido a usted estaban realmente poseídas?

Poquísimas.

– ¿Y entonces por qué hay tanto temor?

Entre las personas que se dirigen a mi distingo tres casos: el verdadero poseído, el no poseído y el caso problemático. El primero y el último son los más fáciles: sabes que se trata de un verdadero poseído porque manifiesta los cuatro signos y porque cuando pronuncias las oraciones la persona entra en trance y reacciona de un modo que el exorcista conoce. Se puede fingir, pero es difícil.

En el segundo caso, con la experiencia de sacerdote y confesor, comprendes cuándo hay problemas espirituales o psicológicos, y cuándo puedes descartar la influencia diabólica.

El problema es cuando encuentras uno que parece de verdad poseído pero no lo está, porque existen traumas profundos que se acompañan con comportamientos de riesgo, como ir a sesiones espiritistas o acudir a echadores de cartas.

Conocí a una joven que fue violada por un supuesto mago latinoamericano que se había encaprichado con ella. Un día le dio un café drogado y la violentó: ella era consciente pero no podía reaccionar. Este enorme trauma le hizo pensar en la posesión diabólica a través de la droga y por la violencia sufrida.

Creí que estaba de verdad poseída. Cuando recé y le impuse las manos durante el exorcismo, sin embargo, ella nunca entró en trance y no hubo rastro de otros fenómenos. Comprendí, por tanto, que la causa era diversa. Este es el motivo por el que en el curso para exorcistas se tratan perfiles médicos y psiquiátricos que pueden entrar en juego en estas situaciones.

– ¿Las personas que están realmente poseídas cómo viven?

En realidad viven de forma normal. El demonio no actúa continuamente en ellos. Puedo hacer una comparación paradójica para intentar explicarlo: si una persona compra un auto, ese auto está a su disposición, lo usa cuando quiere. Puede usarlo para ir a la oficina y después tenerlo aparcado. Lo mismo sucede con la persona poseída. Hay momentos en los que el demonio actúa: entra en el auto y maneja como quiere; en otros momentos no. El auto tiene un dueño, pero el dueño no lo utiliza.

– ¿Cuándo es necesario ir a un exorcista?

Cuando lo que te sucede se sale de lo normal. Había una señora que conocí en Roma que era atea: una católica sólo bautizada que no creía en nada. Quedó poseída, no recuerdo en qué circunstancia. Comenzó a oír continuamente voces que la incitaban a matar a su esposo y a su hijo y a quitarse la vida.

Pensó que estaba loca y recurrió a un psiquiatra, pero este se encontró ante una persona muy inteligente, coherente y con gran claridad de ideas. El psiquiatra no pudo curarla. Un día, las termitas se comieron todos los vestidos de la señora, sin tocar los del marido – que estaban en el mismo armario – ni los del hijo. Y en la casa no hay termitas. Algo inexplicable.

Una amiga suya le aconsejó que fuera al padre Amorth y éste encontró que estaba poseída. Y sin embargo, ella no creía ni en los ángeles ni en los demonios. Ahora se ha vuelto una cristiana practicante. ¿Por qué Dios permite esto? También por el bien de las personas.

– ¿Ha podido preguntar a alguno de ellos qué sintió durante el exorcismo?

Pregunté a ese señor francés del que hemos hablado qué sentía durante el exorcismo, y él me explicó que sentía como si dentro de él hubiese un campo de batalla. Por una parte sentía a los demonios correr desesperados y hablar entre ellos; por la otra, cuando el sacerdote rezaba, sentía que la luz de Dios los expulsaba, para después volver de nuevo.

– ¿Qué historia le impresionó más?

La experiencia de un demonio mudo. Jesús habla de ello en el Evangelio y dice que son los más difíciles de expulsar, y que salen sólo con la oración y el ayuno. Es una rareza un demonio mudo. En 12 años de exorcismos, me ha sucedido sólo una vez.

– ¿Nunca tiene miedo?

Al principio sí, después te acostumbras a ciertas manifestaciones y ya no te sorprende oír que la voz cambia: una mujer que empieza a hablar con voz débil y después pasa a un tono cavernoso. Hay que estar atentos a no caer en la obsesión por el maligno. El exorcista sabe que el diablo existe, pero no está en todas partes. Sobre todo he comprendido que el exorcismo es un ministerio de misericordia: un acto de amor hacia una persona que sufre. Solo esto.

 

via http://es.aleteia.org/2016/04/13/sabes-por-que-en-el-exorcismo-se-pregunta-al-demonio-su-nombre/

 

A %d blogueros les gusta esto: